Muere el escritor Alexander Solzhenitsyn

El autor de Archipiélago Gulag y Premio Nobel de Literatura en 1970 murió a los 89 años de edad sobrevivió a los campos de detención soviéticos, el exilio, y a 30 años del sistema comunista.
Alexander Solzhenitsyn recibió el año pasado del presidente  (Foto: )
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Diversas agencias rusas han dado cuenta de la muerte de Alexander Solzhenitsyn, Premio Nobel de Literatura 1970, luchador por los derechos humanos, a la edad de 89.

Según la autobiografía que escribió para la Fundación Nobel, Solzhenitsyn nació en Kislovodsk el 11 de diciembre de 1918.

Su padre, estudiante de Filología en la Universidad de Moscú, nunca tuvo oportunidad de conocerlo, ya que murió en el frente de guerra, durante la Primera Guerra Mundial combatiendo a los alemanes.

Educado en Rostov, desde muy joven tuvo la vocación de las letras, pero las faltas de oportunidades en aquella ciudad lo llevaron a estudiar Matemáticas en la universidad local, de acuerdo con Rostov del Don.

Aunque tenía habilidad para la física y las matemáticas, Alexander siguió su vocación y estudió por correspondencia en el Instituto de Historia, Filosofía y Literatura de Moscú durante los últimos años de la década de los 40.

Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como artillero –por sus conocimientos matemáticos- pero los censores comunistas hallaron en las cartas que intercambiaba con un amigo de la infancia, algunas referencias poco agradables de Stalin y fue arrestado.

Se le condenó a pasar los siguientes ocho años en un campo de detención “considerado entonces una sentencia leve”.

Deportado a Kok-Terek, en Kajastán (en una sentencia ‘de por vida’), sobrevivió no solamente a las penurias del exilio sino a un cáncer que parecía terminal. Escribiendo algunas notas y poesía, que memorizaba.

A la muerte de Stalin en 1956 pudo regresar a la parte europea de la Unión Soviética, y siguió escribiendo en secreto, sin que nadie leyera sus escritos hasta que no pudo más y a la edad de 42 años se animó a buscar quién le publicara su novela “Un día en la vida de Iván Denisovich”.

Poco le duró el gusto, pues las autoridades soviéticas detuvieron las impresiones de sus libros, una obra de teatro y le confiscaron los manuscritos que con penurias había guardado a lo largo de su exilio.

Habiendo publicado “Nunca cometemos errores” y “Por el bien de la causa”, Solzhenitsyn denunció la censura de la que había sido presa, denuncia que sólo le trajo más problemas.

Cuando en 1970 le otorgaron el Premio Nobel de Literatura, se abstuvo de ir a recibirlo a Suecia por el temor que las autoridades le impidieran regresar.

El premio atrajo la atención del mundo sobre el autor y la terrible situación de la libertad de expresión en la Unión Soviética, convirtiendo a Solzhenitsyn en un símbolo de la represión.

Su obra cumbre, “Archipiélago Gulag”, llegó después del Nobel, había entrevistado para su texto a más de 200 sobrevivientes de los terribles campos de detención estalinistas.

En 1974 las autoridades soviéticas lo deportaron a Alemania. A partir de 1975 se fue  a Estados Unidos, donde publicó otros dos libros sobre el mismo tema, mientras trabajaba en la Universidad de Stanford.

Desde occidente, se volvió uno de los más ácidos críticos del sistema comunista ruso.

Cuando, gracias a la caída de la Unión Soviética, pudo regresar a su patria en 1994 tuvo un recibimiento multitudinario, pero no por eso dejó de criticar a las autoridades, siendo su texto “Cómo reorganizar a Rusia” (en 1990) un recuento de los errores de las nuevas autoridades.

El año pasado el todavía Presidente Vladimir Putin lo honró con el más alto premio de Rusia por sus labores humanitarias.

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