El miedo de un ataque contra Obama

La preocupación por la seguridad de Barack llevó al Servicio Secreto a darle 24 horas de protec en documentos judiciales, un hombre citaba a otro diciendo que quería asesinar al candidato.
DENVER (CNN) -

Las "divagaciones racistas" de un hombre en Colorado no representaron una amenaza al candidato presidencial demócrata Barack Obama, pero recordaron a muchos estadounidenses intentos pasados para acabar con la vida de sus líderes.

La policía de Colorado incautó dos rifles de caza a un hombre arrestado un día antes de la inauguración de la convención nacional demócrata en Denver, que nominó formalmente a Obama como el candidato para las elecciones presidenciales del 4 de noviembre.

Muchos votantes recuerdan el asesinato del presidente demócrata John F. Kennedy en 1963 y el de su hermano y candidato por el partido, Robert, en 1968, además del crimen contra el líder negro de la lucha por los derechos civiles Martin Luther King.

Los republicanos también han sido blanco en años recientes. En la década de 1970 y 1980 ocurrieron atentados fallidos contra los presidentes Gerald Ford y Ronald Reagan.

El miedo de un ataque contra Obama, de 47 años, es mayor porque si derrota al candidato republicano John McCain, de 71 años, será el primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, un país aún dividido por el racismo.

La preocupación por la seguridad de Obama llevó al Servicio Secreto a proveer 24 horas de protección al senador desde temprano en su carrera por la nominación.

Hasta el momento sólo tres hombres fueron arrestados. En documentos judiciales, un hombre citaba a otro diciendo que quería asesinar a Obama el día de toma de mando, utilizando un rifle de francotirador.

Grupos de odio

Algunos grupos que defienden la ideología de la supremacía blanca quieren ver a Obama asesinado, según Mark Potok, un experto en neonazis del centro Southern Poverty Law Center, con sede en Alabama.

En Internet circulan amenazas contra Obama, dijo Potok, cuya organización se ha creado una reputación internacional por controlar y oponerse a grupos de odio.

Los seguidores de la ideología supremacista creen que el caso de Colorado fue una trampa de las autoridades, decididas a aplastar a ese tipo de grupos, aseguró Potok, quien basó su afirmación en información recogida en sitios neonazis de internet.

Los grupos supremacistas blancos, en particular el Ku Klux Klan, son conocidos en Estados Unidos por la violencia contra los negros.

El Ku Klux Klan, famoso por sus túnicas y capuchones blancos, aterrorizó a los afroamericanos con linchamientos, asesinatos y quemas de iglesias hasta la mitad de la década de 1960 para reforzar la segregación racial y evitar que los negros del sur lograran el derecho al voto.

Desde entonces, surgieron decenas de grupos neonazis que comparten el odio del Klan contra los judíos, negros, católicos y, más recientemente, inmigrantes hispanos.

Su poder y capacidad para la violencia ha disminuido debido a la falta de apoyo de las autoridades de la ley.

Neonazis divididos

Los neonazis están divididos respecto de Obama. Algunos dicen que sería un desastre si se convierte en presidente, otros afirman que podría ayudar a su causa, dijo Potok.

Según Potok, ellos que creen que: "Será tal la cachetada en el rostro de los estadounidenses blancos que millones de personas se unirán al movimiento y comenzará la guerra de razas que han estado esperando".

Pero los recuerdos de asesinatos políticos son reales. El senador Edward Kennedy se dirigió a la convención demócrata el lunes mientras se proyectaban fotografías de sus hermanos John y Robert en una pantalla gigante.

Pocos saben tanto del trauma causado por los asesinatos de la década de 1960 como Christine King Farris, la única hermana sobreviviente de King.

Farris, de 80 años, se sentía preocupada por Obama y vio paralelismos entre las amenazas que él y King enfrentaron.

"¿Están los blancos listos para aceptar a un hombre negro como presidente de Estados Unidos? Lo que esperamos es poderlo ver no como un negro, sino como un ciudadano de este país", dijo la mujer en una entrevista.

"Pero conozco este país. Ellos mataron a mi hermano. Mataron a Robert Kennedy. Sé lo que este país puede hacer. Si quieren deshacerse de uno, lo pueden hacer", añadió.

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