Ingrid Betancourt se reúne con el Papa

La política colombiana que estuvo secuestrada por las FARC se entrevistó con Benedicto XVI; en su reunión privada en el Vaticano, la ex rehén conversó con el pontífice sobre su fe en Dios
La ex rehén de las FARC se mostró emocionada en su encuentro
ROMA (CNN) -

La rescatada ex rehén franco colombiana Ingrid Betancourt abrazó el lunes al Papa Benedicto XVI y le contó que sus palabras la emocionaron y la llenaron de fortaleza, cuando escuchó por radio un llamado a favor de su liberación, durante sus más de seis años de cautiverio en la selva.

Betancourt, quien fue rescatada por el Ejército de su país en julio de manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), no pudo ocultar el llanto en sus ojos en una conferencia de prensa, donde describió su reunión privada con Sumo Pontífice horas antes.

"La audiencia con el Papa fue un sueño para mí, una reunión de luz, de humanidad o de un nivel muy alto de entendimiento humano", dijo Betancourt, quien habló de su conversación íntima con el máximo jerarca de la Iglesia Católica.

"Yo no seguí el protocolo, porque tan pronto como camine hacia el Papa lo he abrazado y, tal vez, usted no está preparada para abrazar al Papa", dijo después de su reunión con Benedicto XVI, en su residencia de verano al sur de Roma.

La política de 46 años, fue secuestrada por la guerrilla mientras realizaba campaña para las elecciones presidenciales de Colombia del 2002, aseguró que el Papa se convirtió en una fuente directa de esperanza cuando, después de un día típico de la marcha forzada a través de la selva, lo escuchó hablar en la radio.

"Tan pronto como prendí la radio, oí la voz del Papa que decía mi nombre. No se puede imaginar lo que esto puede significar para una persona en mi situación, un prisionero, al entender que no ha sido olvidado", recordó.

El Papa Benedicto XVI hizo una serie de llamados en favor de su liberación y la de otros rehenes.

Aunque es católica, Betancourt admitió que antes de su secuestro nunca había leído la Biblia, al que había calificado como "un viejo libro polvoriento", pero luego tuvo el tiempo para leerla "20,000 veces" y ahora considera que es una guía de vida.

"Hay un manual de instrucciones para la felicidad y se llama la Biblia", aseguró.

Betancourt le dijo al Papa cómo oró por un milagro, pidiendo a Dios por su libertad y una señal, algo que consideró fundamental para salvarse de su desesperación.

La política fue uno de los 15 rehenes rescatados en una operación de las Fuerzas Militares que engañaron a las FARC, al hacerse pasar por una misión humanitaria internacional.

"Cuando le dije al Papa esto, él contestó: El la escuchó a usted, porque usted sabía cómo pedir. Usted no pidió un milagro para ser liberada usted misma, en lugar (de ello), usted solicitó comprender cuál era su voluntad", narró.

Cuando se le preguntó acerca de sus planes para el futuro, Betancourt no descartó un retorno a la política en Colombia, pero dijo que su prioridad es formar un grupo de personas para trabajar por la liberación de otros rehenes en ese país y en todo el mundo.

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