Una odontóloga contra la delincuencia

María Elena Morera se sobrepuso al crimen y fundó una organización contra la inseguridad; la presidenta de México Unido contra la Delincuencia lucha desde su trinchera contra la impunid
“No podemos hacer el trabajo de las autoridades, pero sí exi

Como cirujana odontóloga, María Elena Morera, de 50 años, se desenvolvió en la práctica privada, la asistencia social y la docencia… hasta que la inseguridad llegó a su familia, en 2001.

En ese momento decidió no quedarse con los brazos cruzados y se integró a México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), un organismo no gubernamental (ONG) con más de 500,000 afiliados, el cual hoy preside.

En 2004, junto con otras organizaciones, MUCD convocó en la capital del país a la Marcha contra la Delincuencia, con más de un millón de participantes. Este pasado 30 de agosto, participó también en la organización de la marcha “Iluminemos México.

Desde hace un año Morera ha denunciado, en diversos foros, que los secuestros vienen en aumento. Pero ni los medios ni las autoridades han respondido. Ahora, tras el asesinato de un adolescente de 14 años, Fernando, hijo del empresario Alejandro Martí, ella ha sido una de las voces más escuchadas.

En la experiencia de MUCD, ¿qué se ha hecho bien y qué no?
Había un grupo antisecuestro bien organizado en la Agencia Federal de Investigación (AFI), con protocolos y gente profesional, pero con el cambio de la policía federal quitaron a gente de confianza. Es vital reestructurar ese grupo.

Para atacar el secuestro se debe investigar por qué se generan los secuestradores y diseñar una política de Estado que evite que haya más.

Tenemos que cambiar el marco jurídico. Ya se empezó con la Constitución, faltan las leyes secundarias y los cambios en instituciones. Tenemos niveles de corrupción e impunidad de 99%, hay que trabajar en este sentido.

¿Restablecer la seguridad en el país requiere de acciones policiales o políticas?
Necesitamos saber que va a haber una decisión de Estado y que va a funcionar. Mientras los políticos busquen trofeos personales, de grupo o partido y no trabajen unidos para defender la libertad de los mexicanos, estaremos siempre en riesgo.

¿Hacen falta más marchas para que la situación cambie?
Los ciudadanos debemos estar comprometidos. Exijamos que cumplan la ley y que se den respuestas de Estado para combatir el secuestro y la inseguridad.

¿Sólo ‘exigir’?
Tenemos muchos mecanismos, lo que pasa es que nos hemos vuelto medio apáticos. Lo único que los políticos ven es el proceso electoral y si a nosotros se nos olvida, a ellos, más rápido. No les podemos hacer el trabajo a las autoridades, pero sí una lista de tres puntos y exigirles que la cumplan:
1) Bajar el porcentaje del secuestro.
2) Que las leyes secundarias se emitan conforme a las adecuaciones que ya se han hecho en la Constitución y ordenamientos federales; y
3) Que las corporaciones policiacas hayan pasado los controles de confianza. Todo para una fecha determinada.

Si no se confía en las autoridades, ¿debe la gente crear sus mecanismos de justicia?
Yo trabajo con instituciones porque para eso están. Además sería muy complicado (hacerse justicia por propia mano). Se requiere de un nivel económico muy alto y conocimientos jurídicos que no tiene 95% de la población. Sólo conozco dos casos donde se ha hecho algo así: el de Isabel Miranda de Wallace y el de Eduardo Gallo, quien sí estuvo acompañado por la autoridad.

Y si no confían en la autoridad, que lo hagan por medio de las ONG, como México Unido. No creo que todas las autoridades sean corruptas; los ciudadanos debemos cerrar filas con las autoridades en las que sí confiemos, porque si no esos espacios los va a tomar la delincuencia. Al final del día, la policía es retrato de la ciudadanía.

¿En qué policías confía usted?
Trabajamos con policías federales, directamente con el director de Delitos Federales y su gente. En el Estado de México, con el procurador. Hemos tenido buena respuesta.

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