'Casa Telmex' acerca la digitalización

La telefónica lanzó un programa dirigido a comunidades pobres para que se acerquen a la tecnolo la firma comprará 100,000 computadoras portátiles Classmate PC a Intel para apoyar su campaña.
Telmex quiere preparar a las nuevas generaciones y, de paso,
Luis González y González

Pedro tiene siete años y desde hace unos meses acude a un local ubicado en la misma unidad habitacional donde vive, en Naucalpan, Estado de México. Allí, con otros niños, participa en talleres donde arma robots de juguete, realiza programas de radio en una computadora, genera proyectos interactivos, páginas web y hace búsquedas en internet.

Se trata de cursos que duran una semana y que varían constantemente. Al preguntarle sobre qué le gustaría ser cuando sea grande su respuesta es sencilla: “Ingeniero en robótica”.

El centro al que este niño acude es denominado Casa Telmex, un edificio azul que se distingue fácilmente entre los departamentos del lugar y que en su sitio web (http://www.casatelmex.org) la firma define como “un moderno espacio de desarrollo educativo integral, creado para avanzar en la inclusión digital”. Añade que el proyecto está dirigido a comunidades pobres y que sus servicios no están dirigidos a los visitantes.

Se trata de un proyecto surgido en 2007 como un programa after school que complementa el sistema formal educativo.

Actualmente, miembros del Instituto Tecnológico Telmex, liderado por Javier Elguea, han diseñado más de 20 talleres diferentes que giran en los ejes anteriores y hacen uso de las computadoras XO del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y Classmate de Intel, los robots MindStorm de la marca Lego, software Scratch para el desarrollo de sistemas multimedia (un heredero del logo) así como otros programas creados en el MIT, y en las demás empresas de Grupo Carso y América Móvil.

Cada centro cuenta con redes locales que, de acuerdo con Sara Enríquez, gerente del proyecto Casa Telmex, “tienen un ancho de banda muy robusto para soportar aproximadamente 250 dispositivos móviles y 150 máquinas fijas”. La primera Casa Telmex se inauguró en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en enero de este año. Allí se instalaron 190 computadoras de escritorio y 500 portátiles; luego se abrió la de Naucalpan, en febrero, con 170 equipos de cómputo; en mayo se colocó la primera piedra de la segunda Casa Telmex en Chiapas y en julio se realizó esta ceremonia en Culiacán, en cuyo proyecto se calcula una inversión de 12 millones de pesos.

Según Elguea, se planea construir 20 de estos centros este año, incluyendo una en la Colonia Penal de las Islas Marías. De acuerdo con sus proyecciones, esperan llegar a 100 centros para 2010 y atender a más de 150,000 niños anualmente.

Elguea explica que han buscado zonas marginadas con una alta densidad de niños y adolescentes en edad escolar que necesitan este apoyo; él menciona que quieren “ayudar en la educación de una nueva generación de mexicanos en las zonas más desfavorecidas de las ciudades del país; eventualmente iremos a las zonas rurales pero por acceso hemos buscado zonas en las que tenemos cobertura”.

Según el proyecto de Telmex, la instalación de estos centros varía de acuerdo con las necesidades del lugar, la participación del gobierno local, así como las iniciativas privadas existentes.

Se trata de un ambicioso plan que, inicialmente, ataca una problemática infantil, pero que buscará dar apoyo a jóvenes de entre 13 y 20 años, para que, a decir de Elguea, se convierta “en una especie de plantel tipo tecnológico que enseñará oficios del siglo XXI; ya no plomería y carpintería, sino programación por computadora, captura de datos, diseño de redes de computación, en fin. Que les permitan a los jóvenes adquirir habilidades productivas rápidas y les aumente su posibilidad de empleo al terminar sus estudios”.

A otra escala, la privada
Si bien Telmex toma la estafeta de muchos proyectos que quedaron truncos, como los centros comunitarios digitales de eMéxico, la idea de que los niños practiquen con tecnología también ocupa a escuelas privadas. Ahí, los procesos de enseñanza-aprendizaje usan herramientas como internet, PC y dispositivos móviles.

Eso es lo que intentan, por ejemplo, en Winpenny School, una escuela también ubicada en Naucalpan, cuyos programas educativos se basan en computadoras Apple.

Ahí, niños desde dos años reciben clases de computación; en los primeros dos cursos de educación primaria las laptop son llevadas al salón, mientras en los últimos cuatro grados cada alumno lleva su computadora de la escuela a la casa y viceversa.

Para Melvyn Winpenny, directivo del colegio, el uso de computadoras en su sistema educativo fue un gran acierto: “Nos dimos cuenta que estábamos educando a los niños para el siglo XXI con herramientas del siglo XIX; ése fue el motivo inicial: tratar de actualizar la experiencia de los niños en la escuela ingresando toda esta nueva tecnología”.

Aclara que el trabajo con la educación tradicional prevalece, “pero con esto abrimos otras opciones para que ellos tengan una manera diferente de recibir la información, manipularla y compartirla”, comenta.

En dicho plantel, los padres pagan 5,500 pesos mensuales que incluyen el pago de clases de cómputo.

De acuerdo con el Horizon Report, un estudio realizado por The New Media Consortium –un organismo internacional que alberga a más de 250 universidades, entidades educativas y empresas–, la proliferación de teléfonos móviles con conexión a internet, la creación de contenidos a través de teléfonos celulares (fotografía, video, texto) y la generación de contenidos colaborativos a través de internet, son algunas de las tendencias que impactarán la manera en la que las personas generan y reciben conocimientos.

No obstante, muchas de las tendencias mencionadas en el reporte conllevan la utilización de tecnologías que para ciertos países podrían resultar costosas.

Esto es precisamente de lo que habla el directivo de Winpenny. “Una de las cosas en las que estamos interesados en la comunidad educativa es que bajen los precios (...) Hoy, los equipos son costosos y si quieres hacer un desarrollo con un volumen interesante, como el que propone Telmex, con Apple sería imposible”.

Una casa llena de recovecos
Aunque el proyecto de Telmex es muy atractivo, representa grandes desafíos, debido a los paradigmas que romperá. Para Víctor González, doctor en cibernética en la Universidad de Manchester y quien ha realizado investigaciones en México sobre el impacto social de la tecnología, uno de los retos principales será la continuidad que se le dé al proyecto. “Si formas a alguien con ciertas capacidades y finalmente no tiene cómo aplicarlas, la idea inicial quedará sólo como un buen ejercicio”, dice. “Yo no veo que sea fácil definir cómo México podría hacer uso de esos oficios”.

Para González, el uso de computadoras en la escuela no debe ser sólo por el hecho de aprender habilidades básicas (escribir textos, generar búsquedas en internet, llenar hojas de cálculo), sino convertirse en un medio para crear nuevas formas de analizar la información de manera visual.

Considera que proyectos como Enciclomedia permiten separar los recursos multimedia del rol habitual de la computadora dentro de clase: “Enciclomedia, por ejemplo, propone un nuevo esquema de educación en donde la computadora presenta actividades que se complementan con los libros de texto dentro del salón de clase”, explica.

El catedrático de Manchester cree que es muy frecuente en los países latinoamericanos que se abran ciclos y que no se les dé continuidad. Esto conseguirá que contemos con trabajadores de la información, el conocimiento o como quiera que se les llame, pero sin un trabajo adecuado en el país.

Sumando esfuerzos
Uno de los últimos pasos dados por Telmex en su campaña educativa fue el convenio firmado con Intel, el 23 de julio pasado, por medio la firma mexicana comprará 100,000 computadoras portátiles Classmate PC, que la firma norteamericana promueve para la educación de países en desarrollo y que ya se han utilizado en escuelas primarias de Estado de México, Jalisco, Puebla, Nuevo León y Chiapas.

Estas computadoras cuentan con el visto bueno de la Secretaría de Educación Pública y se repartirán entre agosto y septiembre de este año, dentro de las Casas Telmex existentes, en escuelas primarias del país que hayan obtenido calificaciones sobresalientes en la prueba Enlace, así como en algunos centros educativos de Centroamérica.

Craig Barret, presidente de la firma estadounidense, suscribió el contrato y en su presentación planteó que “mientras los gobiernos deben crear el ambiente propicio y las políticas que generen innovación tecnológica, la iniciativa privada debe buscar devolver algo a la población que más lo necesita”.

Por su parte, Slim dijo que “la educación permitirá a la población tener más alternativas en la selección de empleos, así como nuevas oportunidades de trabajo con mejores condiciones”.

Pero en un país donde todo está por hacer, cumplir con esto requiere grandes, masivas, inversiones y cambiar paradigmas en las organizaciones. Telmex lo ha asumido, pues al tiempo de invertir más de 30,000 millones de dólares en su modernización tecnológica en dos décadas, sus directivos y trabajadores hicieron actualizaciones de los perfiles de puesto, las habilidades de sus miembros y el entrenamiento en todos los niveles.

Para Elguea, éste fue un proceso exitoso que había que compartir: “Hace nueve años, decidimos que nuestra experiencia había sido tan importante que era fundamental compartirla con el resto del país y extenderla a otros institutos tecnológicos y universidades; fue así que inició la Fundación Telmex y posteriormente dio origen al programa de becas de la fundación”. Se calcula que, hasta ahora, Telmex ha otorgado más de 186,000 becas, desde su fundación en 1997.

El directivo del Instituto Tecnológico Telmex no duda en decir que un centro del conocimiento al que buscaron influir y motivar fue el MIT, con el que iniciaron convenios en 2000 y donde cuentan con un laboratorio conjunto.

“El reto que les lanzó en ese tiempo el ingeniero Slim es que no desarrollaran una laptop de 2,000 dólares muy capaz, sino una de 100 dólares que pudiera utilizar un niño en una escuela rural de México (...).

El origen tras bambalinas de este proyecto empezó con ese desafío de Slim a los investigadores del MIT”. Telmex estará distribuyendo 100,000 de estas computadoras (modelo XO) entre 2008 y 2009, las cuales se repartirán en México y diversos países latinoamericanos donde la firma de Carlos Slim tiene influencia.

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