Texto íntegro del mensaje de Calderón

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CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -


Mexicanas y mexicanos:

Muy buenas noches.

Como todos hemos visto a través de las noticias, el mundo y particularmente los Estados Unidos están pasando por una de las peores crisis económicas en su historia.

Esto lamentablemente afecta también a nuestro país, probablemente se comprarán menos productos mexicanos en el exterior, algunos turistas no tendrán el dinero suficiente para viajar a México y, por desgracia, muchos de nuestros paisanos y parientes que están en Estados Unidos, enviarán menos dinero a sus familiares aquí en México.

Si no hiciéramos nada, eso afectaría todavía más el crecimiento y la generación de empleos que tanto necesitamos.

Dentro de lo grave de esta situación, también hay que decir que los mexicanos, a lo largo de estos años, hemos hecho nuestra tarea con muchos sacrificios de los trabajadores, de las amas de casa, de las empresas, del Gobierno mismo; pero hoy tenemos unas finanzas públicas sanas, fuertes. Sin ellas, hace apenas unos años, esta crisis internacional hubiera acabado con nuestra economía. Afortunadamente esto no es así.

Nuestros sistemas financiero y bancario están sólidos y, a diferencia de otros países, hoy México no depende más de la deuda externa.

Por los programas que hemos puesto en marcha recientemente, tenemos la tasa de inflación más baja de América Latina, nuestra economía sigue creciendo y generando empleos, ciertamente mucho más lento, ciertamente mucho más despacio, pero sigue creciendo.

A diferencia del pasado, en donde la falta de dólares nos llevaba a crisis terribles, hoy tenemos reservas internacionales por más de 90 mil millones de dólares y tenemos prácticamente pagado el servicio de nuestra deuda externa por el próximo año y medio.

Además, hemos ahorrado pacientemente fuertes sumas de dinero en distintos fondos de estabilización, que nos permitirán hacerle frente a esta situación adversa.

Todo esto que hemos construido con mucho esfuerzo, poco a poco, nos permite que, a diferencia del pasado, en donde no quedaba más remedio que reducir el gasto y pedirle más sacrificios a los mexicanos, hoy el Gobierno Federal tiene un margen de maniobra importante para hacerle frente al problema y evitar que la crisis internacional paralice nuestra economía y provoque despidos masivos.

Tendremos problemas, sí, pero tenemos la voluntad y sobre todo los recursos para enfrentarlos y superarlos. Pasaremos momentos difíciles, pero puedo asegurarles que saldremos adelante.

Precisamente por ello, el día de ayer presenté ante el Congreso de la Unión una serie de propuestas, no sólo para rectificar nuestras estimaciones acerca de la economía del próximo año, sino y sobre todo para preservar la planta productiva, estimular el crecimiento económico y evitar la pérdida de empleos.

Concretamente propuse un programa para impulsar el crecimiento y el empleo que consta de cinco grandes medidas:

Primero. Ampliar el gasto de infraestructura del Gobierno.

Segundo. Cambiar las reglas de ejercicio de ese gasto.

Tercero. Construir una nueva refinería para Petróleos Mexicanos.

Cuarto. Impulsar de manera extraordinaria a las pequeñas y medianas empresas.

Y quinto. Acelerar la desregulación y la desgravación arancelaria.

La primera medida para impulsar el crecimiento y el empleo consiste en que en lugar de apretar el gasto, ampliemos la inversión en infraestructura, no sólo para evitar una recesión, sino para verdaderamente generar crecimiento y empleo para los mexicanos.

Por eso he propuesto al Congreso que, adicionalmente a lo ya previsto en el presupuesto que originalmente envié a la Cámara de Diputados, invirtamos en los siguientes rubros:

Diez mil 700 millones de pesos para más carreteras, para modernizar y darles mantenimiento a las existentes.

Diez mil millones de pesos para invertir en ductos, en líneas de transmisión y distribución de electricidad, en mantenimiento y otras inversiones del sector energético del país.

Seis mil millones de pesos más para construir la infraestructura educativa que el país necesita. Concretamente propongo que se construyan más bachilleratos y universidades tecnológicas en todo el país para nuestros jóvenes, y también que se destine parte de ese dinero a mejorar las escuelas más pobres, a arreglar todas aquellas escuelas a las que les hacen falta baños dignos, pizarrones, salones, bardas perimetrales.

Con ello también estaremos cumpliendo nuestro compromiso con escuelas dignas para todos, previsto en la Alianza por la Calidad Educativa.

Cuatro mil 500 millones más para construir más clínicas y hospitales, especialmente en los lugares donde hay mexicanos que no cuentan con ese servicio.

Cinco mil 500 millones para construir nuevos penales y centros penitenciarios, nuevas estaciones de policía, y también nuevos cuarteles e infraestructura militar, es decir, invertir en infraestructura de seguridad, que a la vez que impulse la construcción, nos permita reforzar la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado.

Cinco mil 750 millones de pesos para apoyar a los productores agrícolas en la compra de activos, como tractores, o invernaderos, o bien en la adquisición de tecnología productiva.

Y mil 500 millones más también destinados al campo para invertirlos en obras para mejorar los canales o tecnificar más hectáreas en los distritos de riego del país.

Dos mil 250 millones para servicios públicos, una parte para mejorar los sistemas de drenaje, agua potable y alcantarillado, y otra para apoyar a las zonas metropolitanas del país en servicios públicos como basura o alumbrado.

Mil 650 millones para apoyar la construcción de libramientos ferroviarios y mejorar el transporte de mercancías.

Mil millones más para obras de infraestructura deportiva y cultural a fin de apoyar el sano desarrollo de nuestros jóvenes.

Y 500 millones más para mejorar la infraestructura turística de nuestro país.

La segunda medida para impulsar el crecimiento y el empleo consiste en promover acciones para agilizar el proceso de ejecución del gasto público, particularmente en infraestructura.

Vamos a romper esas trabas burocráticas y asegurarnos de que las obras no sólo inicien, sino también terminen en tiempo. Y que los recursos que invierta el Gobierno en ellas, tengan un efecto rápido en la reactivación  económica.

Con la inversión en infraestructura vamos a impulsar la construcción, y con ello la actividad económica y el empleo que tanto le sirve a nuestra gente.

La tercera medida para impulsar el crecimiento y el empleo consiste en construir una nueva refinería para Petróleos Mexicanos. Va a ser la primera refinería que se construye en México en casi 30 años. Esto lo podemos hacer porque también hemos ahorrado durante años un fondo especial de inversión en PEMEX para los tiempos difíciles. Hoy es el momento de usarlo.

La cuarta medida para impulsar el crecimiento y el empleo consiste en poner en marcha una serie de acciones, un apoyo extraordinario a las pequeñas y medianas empresas, que son las principales generadoras de empleo en todo el país.

Para ello propongo aumentar en dos mil millones de pesos el fondo de apoyo a las PyMES a fin de detonar la asesoría y el apoyo crediticio a este sector de la economía.

También para ese fin, la Banca de Desarrollo del país, concretamente NAFINSA y BANCOMEXT, junto con las Secretarías de Hacienda y de Economía, modificarán sus esquemas de operación, a fin de darle un mejor uso a los fondos de apoyo a PyMES, y también un uso más eficaz al capital de esos bancos, con objeto de detonar el financiamiento a este sector productivo.

Nuestro plan consiste en dar hasta 165 mil millones de pesos de crédito a las Pequeñas y Medianas Empresas. Esto se complementa con la política que seguiremos en todas las dependencias del Gobierno Federal para ampliar el esquema de compras de los bienes y servicios que producen estas Pequeñas y Medianas Empresas mexicanas.

La quinta medida, finalmente, para impulsar el crecimiento y el empleo, consiste en desregular y en simplificar los trámites para las empresas y la operación aduanera, no sólo para que los mexicanos tengamos un acceso a más productos, a mejores precios y de mejor calidad, sino también para facilitar el establecimiento de nuevas empresas en todo el país.

Amigas y amigos:

Tendremos problemas, sí, pero saldremos adelante; saldremos adelante con la fortaleza de nuestra economía y con el trabajo de todas y de todos los mexicanos.

El Programa para Impulsar el Crecimiento y el Empleo es una respuesta oportuna, es una respuesta decidida del Gobierno Federal para enfrentar y enfrentar con éxito la situación económica.

Esta crisis internacional sé que tomará tiempo para ser revertida, pero la vamos a enfrentar con este programa, y una vez que pasen los momentos difíciles, nuestra economía será más fuerte, generará más empleos y crecerá más rápido.

El Programa para Impulsar el Crecimiento y el Empleo ayudará a cumplir este objetivo, y así nuestro país contará con una economía más sólida, una economía capaz de construir un futuro de desarrollo, de prosperidad y de justicia.

Sigamos adelante trabajando por México.

Muchas gracias por su atención.


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