Dura transición para el ‘next president’

Sea Obama o McCain, el que gane enfrentará las más difíciles circunstancias económicas desde 19 el próximo presidente habrá de anunciar su equipo pronto para trabajar a partir del 20 de enero
El ganador de las elecciones presidenciales de EU realizaría
Tami Luhby
NUEVA YORK -

El próximo presidente de los Estados Unidos no tendrá mucho tiempo para celebrar su victoria después del día de la elección, el 4 de noviembre.

Encarando la peor tormenta económica desde que Franklin Delano Roosevelt ganó la elección en 1932, el presidente electo (sea Obama o McCain) tendrá que anunciar rápidamente a sus colaboradores clave y sus medidas prioritarias para calmar la situación en EU y en el mundo.

“El presidente entrante estará enfrentando muchos grandes retos que cualquier otro presidente desde Roosvelt”, dioj John Kamensky, un alto investigador del Centro de Gobierno Empresarial de IBM, enfocado a estudiar la gestión pública.
“El próximo presidente deberá tener una muy organizada transición para abordar los problemas”, dijo.

Los portavoces de los senadores Barack Obama (Demócrata) y John McCain (Republicano) declinaron comentar acerca de la transición, que dura sólo 77 días.

Como sea, ha sido ampliamente divulgado que John Podesta, el ex jefe de asesores de Bill Clinton, está trabajando con Obama, mientras que el ex secretario de Marina en la era Reagan, John Lehman Jr está guiando al equipo de McCain.
Las transiciones presidenciales son usualmente desorganizadas, pero este nuevo presidente está frente a muchos asuntos presionantes y la crisis financiera global bien podría ser lo más apremiante.

Y no hay que olvidar que la seguridad nacional y las guerras que actualmente se libran en Irak y Afganistán también estarán bajo su cargo a partir del “día uno” de su administración, que será el 20 de enero.

Tradicionalmente, los presidentes electos eligen primero a sus piezas clave en la Casa Blanca: su jefe de asesores, sus directores de personal y de presupuesto y sus consejos. Los secretario de Estado, del Tesoro y de Defensa así como el Fiscal General usualmente se dejan para una segunda jugada. El resto del gabinete es nombrado cerca de la Navidad.

Este año, sin embargo, la elección del secretario del Tesoro es más importante que nunca. Henry Paulson, el actual secretario, está liderando la más grande intervención gubernamental en el sector financiero desde la Gran Depresión. Su sucesor heredará el proyecto, que apenas tiene seis semanas desde que nació y aún está en fase de construcción.

También en la agenda está la cumbre del 15 de noviembre en Washington DC, donde los líderes del mundo estarán viendo con detenimiento quiénes integrarán al equipo económico del presidente electo, incluyendo el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca y el Consejo Económico Nacional.

Los ciudadanos estadounidenses harán lo propio. La gente aguarda para ver cómo el próximo presidente aborda los temas críticos como la ola de despidos masivos en EU y el rescate del sistema financiero.

Cerca de un 71% de la gente encuestada recientemente por USA Today/Gallup dicen sentir que el próximo presidente enfrenta retos mucho más serios que cualquier otro mandatario de los últimos 50 años. Más de dos tercios sienten que estabilizar la economía debe ser la prioridad número uno para el próximo presidente, comparado contra el 12% que piensa que el manejo de las guerras debe ser la primer prioridad.

Y los expertos están de acuerdo.
“Espero que el secretario del Tesoro y otros miembros del equipo económico sean los primeros en ser nombrados”, dijo John Burke, profesor de ciencia política en la  Universidad de Vermont. “Entre más pronto anuncien los puestos clave, será mucho mejor”, dijo.

Manejo de la transición
Ambos equipos de campaña están trabajando desde ya en los planes de la transición. Esta es la primera vez que los candidatos pueden enviar desde antes del día de la elección sus propuestas para que los candidatos sean investigados por las áreas de inteligencia y seguridad nacional. Cada campaña ha enviado ya hasta 100 nombre al FBI, dijo Kamensky.
Paulson ya está enviando algunos informes económicos a los candidatos presidenciales, y la Casa Blanca también inició algunos trabajos con miras a que el proceso de transición sea lo más suave posible, según los expertos.

Algunos presidentes en el pasado han sido rápidos para abordar los temas pendientes que dejó el mandatario anterior. Por ejemplo, Ronald Reagan nombró a James Baker como jefe de su staff muy poco tiempo después del día de elección; Bill Clinton organizó una reunión económica en Little Rock, mientras que el equipo de la Casa Blanca de George W. Bush se reunía todos los días incluso antes de asumir la presidencia.

Aun así, el próximo jefe y comandante de las fuerzas de EU debe recordar que aún no está en el poder, dicen los expertos. Mientras que sí podrá nombrar a sus ayudantes y discutir sus prioridades, no podrá actuar.

“Realmente qué puedes hacer como un presidente electo”, pregunta Martha Joynt Kumar, directora del Proyecto de Transición de la Casa Blanca, un grupo de investigación formado por académicos e instituciones de políticas públicas. “Es una línea muy fina en la que hay que caminar porque tienes que hacer algo, pero al mismo tiempo, no eres aún el presidente”, dijo.

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