Libre comercio ¿cambian las reglas?

La elección de Obama pudiera representar un giro en las políticas comerciales de Estados Unidos Obama cree que cualquier acuerdo debe proteger los trabajos en EU y cumplir normas ambientales.
Obama dijo que tendría conversaciones directas con Teherán p  (Foto: )
WASHINGTON (AP) -

La elección de Barack Obama representa una gran victoria para los sectores que opinan que las políticas de libre comercio de los últimos gobiernos generaban la pérdida de empleos y una degradación del medio ambiente.

Esta es la primera vez en la historia moderna de los Estados Unidos "en que un candidato que postula un brusco giro en nuestras políticas comerciales, para beneficio de los trabajadores, los consumidores y el medio ambiente, es elegido presidente", sostiene un informe de Global Trade Watch, brazo de la organización Public Citizen, que vela por los derechos del ciudadano común.

En el otro extremo, Dan Griswold, director del centro de políticas comerciales del Cato Institute, que defiende el libre comercio, fue igualmente tajante: "Estados Unidos va a dejar de lado su tradicional liderazgo en la economía mundial", pronosticó.

Obama está de acuerdo con los postulados generales del partido Demócrata en relación con el comercio. Está a favor de expandir el intercambio comercial, pero dice que cualquier acuerdo debe proteger las plazas de trabajo en las industrias estadounidenses e incluir garantías de que se cumplen con las normas laborales y del medio ambiente.

Ha prometido una política firme en relación con China. "Usaré todos los medios diplomáticos a mi disposición" para inducir a China a que cambie sus políticas de exportación y cambiaria, que han generado grandes desequilibrios comerciales, dijo Obama ante el Consejo Nacional de Organizaciones Textiles.

Durante las internas demócratas, Obama y otros aspirantes a la presidencia hablaron de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Canadá y México, aunque el tema pasó a segundo plano en la campaña presidencial.

El informe de Global Trade Watch dice que las elecciones reportaron una ganancia neta de 32 bancas legislativas para el bando que promueve un "comercio justo" más que un comercio libre, cinco en el Senado y 27 en la Cámara de Representantes. "Sospechamos que cada vez menos legisladores se animarán a proponer un comercio justo en casa y votar por una expansión del TLCAN en Washington", expresó la directora de esa agrupación Lori Wallach.

Dos de los republicanos que postulan el libre comercio que perdieron sus bancas en el Congreso fueron los representantes Phil English y Robin Hayes, quienes emitieron los votos decisivos en el 2005, cuando la cámara baja aprobó el Tratado de Libre Comercio con América Central por dos votos.

"El comercio libre ha sido devastador para nuestro distrito", afirmó Larry Kissel, un ex empleado textil demócrata que derrotó a Hayes en Carolina del Norte. "Postulamos una moratoria al comercio libre hasta que aparezcan nuevos empleos en nuestro distrito", agregó en una conferencia telefónica organizada por Global Trade Watch.

Semejante moratoria podría dejar en veremos los acuerdos bilaterales de libre comercio con Colombia, Panamá y Corea del Sur, negociados por el gobierno de George W. Bush y que esperan al visto bueno del Congreso. El gobierno de Bush a promovido con particular fuerza el pacto con Colombia, que, según dice, abrirá las puertas a las exportaciones estadounidenses a ese país y premiará las políticas prodemocráticas y proestadounidenses del presidente Alvaro Uribe.

La propuesta de incluir al acuerdo con Colombia en el paquete de estímulo para la economía que considerará el Congreso en las próximas semanas no generó mucho entusiasmo entre los demócratas, que dicen que el gobierno colombiano no ha hecho lo suficiente para frenar la violencia contra los sindicalistas.

Los demócratas sostienen asimismo que el acuerdo con Corea del Sur no resuelve el desequilibrio en el campo automotriz. Los surcoreanos vendieron 770,000 automóviles a Estados Unidos y compraron apenas 6,200 vehículos estadounidenses en el 2007.

Panamá puede ser el único de los tres con posibilidades reales de conseguir un acuerdo porque sus productos no compiten con los de Estados Unidos, según Griswold, del Cato. "Obama ha dejado bien en claro que comprende los beneficios del comercio, pero ha dejado más en claro todavía que no va a contrariar a un sector importante de su partido, como los sindicatos".

Christopher Wenk, director de política internacional de la Cámara de Comercio estadounidense, afirmó que los demócratas podrían estar más dispuestos a sacar adelante acuerdos de libre comercio si son iniciativa de Obama, no de Bush.

Esos acuerdos prestarían más atención a la protección del medio ambiente y de los trabajadores. Wenk, no obstante, hizo notar que la comunidad empresarial apoya un acuerdo alcanzado por Bush y los demócratas de la cámara baja en mayo del 2007, que requiere garantías para el medio ambiente y los trabajadores en los acuerdos comerciales.

Ese acuerdo dejó preparado el escenario para la firma a fines del 2007 de un tratado de libre comercio con Perú. El Congreso previamente había aprobado a regañadientes tratados comerciales con Omán, Bahrain, Australia, Marruecos, Singapur, Chile y los seis países centroamericanos. Pero el año pasado se negó a prorrogar el derecho del presidente a negociar acuerdos "fast track", que pueden ser aprobados o rechazados por la legislatura, pero no enmendados.

"Si uno analiza la historia, hemos tenido presidentes a favor de la expansión del comercio desde Franklin Roosvelt", señaló Wenk. "No hay absolutamente ninguna razón para que pasemos a ser proteccionistas y nos aislemos en este momento".

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