Congreso de EU prioriza nuevo estímulo

La Cámara de Representantes dijo que en enero debatirá un nuevo plan de ayuda económica; entre los planes se contempla un recorte de impuestos para la clase media.

La aprobación de un amplio paquete de estímulo económico, que incluiría recortes impositivos, será la principal prioridad del nuevo Congreso estadounidense cuando se reúna en enero, dijo el viernes la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

"Nuestro objetivo durante la primer semana en el Congreso será (...) introducir un sólido paquete de recuperación para crear empleos", y para apuntalar la confianza en la abatida economía, dijo Pelosi a la prensa.

Aunque Pelosi no brindó detalles, posiblemente el plan incluirá recortes impositivos para la clase media y miles de millones de dólares para proyectos de construcción generadores de empleos.

Los temores sobre la salud de la economía de Estados Unidos fueron el tema principal de la campaña electoral presidencial. Ahora que controlarán tanto el Congreso como la Casa Blanca por lo menos durante los próximos dos años, los demócratas quieren cumplir rápidamente las promesas realizadas durante la campaña para ayudar a la economía.

Hablando al cierre de una sesión legislativa de una semana de duración que fracasó en producir un nuevo rescate gubernamental para la industria automotriz de Estados Unidos, Pelosi dijo que la economía necesitaba un estímulo económico "mucho más grande" que la iniciativa de 61,000 millones de dólares aprobada por la Cámara en septiembre, que luego fue rechazada en el Senado.

En los últimos meses, Pelosi, una demócrata por California, había hablado de necesitar 150,000 millones de dólares en nuevas inversiones de estímulo económico más allá de los 168,000 millones promulgados a comienzos de este año.

Pelosi dijo que los recortes impositivos sería parte de su proyecto de ley. El presidente electo Barack Obama, quien asume el 20 de enero, junto con otros importantes demócratas, ha respaldado un recorte impositivo para la clase media.

Mas adelante, Obama y sus compatriotas demócratas en el Congreso tendrán que confrontarse a una cuestión más espinosa: si permitir que los recortes impositivos para los más ricos venzan a finales del 2010. Esa era la parte esencial de la política fiscal del presidente George W. Bush a comienzos de su mandato.

La primera medida de estímulo económico, sobre la cual trabajó Bush junto con el Congreso en enero y febrero, proveía mayormente cheques de reembolsos impositivos.

Aunque hay evidencias que las medidas dieron un impulso efímero a la economía, más recientemente ha habido síntomas de una seria desaceleración: un pronunciado desempleo, turbulencias en la industria financiera, y las automotrices enfrentándose a una quiebra y las ejecuciones hipotecarias a un paso acelerado.

Además de los recortes impositivos para la clase media, se estima que el nuevo proyecto de estímulo económico de los demócratas utilizará millones de dólares en proyectos de construcción -caminos, puestos y masivas mejoras viales- que crearían empleos.

Otra porción del dinero sería canalizada para los estados, que se están enfrentando a crecientes costos de atención médica en medio de una caída en los ingresos.

La actual administración de la Casa Blanca y los republicanos en el Congreso han criticado estas ideas, diciendo que tal legislación se sumaría a la creciente deuda de Estados Unidos y no estimularía efectivamente a la economía.

En cambio, han hablado sobre cambios en los recortes impositivos y centrarse en que Estados Unidos sea más autosuficiente en la energía.

Ahora ve
No te pierdas