Sully, el héroe del avión de US Airways

El ex piloto de combate de la Fuerza Aérea, con 40 años de experiencia, acuatizó en el río Hudson; Chesley Sullenberger es experto en el manejo de tripulaciones aéreas en crisis.
Sullenberger
NUEVA YORK (Reuters/AP) -

Chesley Sullenberger, mejor conocido como Sully, hoy es un héroe para las 155 personas que volaban a bordo del avión de U.S. Airways, que cayó el jueves a las heladas aguas del río Hudson en las afueras de Manhattan, luego de que aparentemente chocó con una bandada de gansos.

El piloto del vuelo 1549, de 57 años de edad, es un ex piloto de combate de la Fuerza Aérea con 40 años de experiencia de vuelo, de acuerdo al sitio de Internet de una compañía de seguridad que él fundó.

"Tuvimos un milagro en el Hudson", dijo en una conferencia de prensa el gobernador de Nueva York, David Paterson, llamando al piloto un héroe por aterrizar el A320 en el correntoso río.

"El piloto no obstante, sin ningun motor, fue capaz de acuatizar el avión (...) sin ningún herido grave", declaró Paterson.

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, alabó al piloto por asegurar que todos a bordo, incluso un bebé, estaban seguros.

"El piloto hizo un trabajo magnífico al acuatizar el avión en el río y luego al asegurarse que todos salieran", indicó Bloomberg, haciendo notar que el piloto tuvo la suficiente calma para recorrer el avión dos veces luego de aterrizar para asegurarse que todos estuvieran afuera.

Mark Wilkinson, un piloto comercial que esperaba despegar desde LaGuardia poco después del accidente, dijo que el controlador en tierra le dijo que un ave había sido succionada por una turbina del avión luego del despegue.

No fue una sorpresa

El ingeniero civil Robert Bea no se sorprendió cuando se enteró el nombre del piloto de sangre fría que hizo planear su jet averiado sobre la ciudad hasta hacerlo descender sobre el río Hudson. Después de todo, el piloto había estudiado qué hacer frente a las crisis.

Bea, cofundador del Centro para la Administración de Riesgos Catastróficos, de la Universidad de California en Berkeley, dijo que no podía concebir a muchos pilotos más capacitados que Chesley "Sully" Sullenberger para hacer descender el avión tan suavemente.

Sullenberger dirige una firma asesora de seguridad además de pilotear aviones comerciales. Ha estudiado la psicología de las tripulaciones en situaciones de crisis a fin de mantenerlas en funcionamiento, dijo Bea.

"Cuando un avión está a punto de estrellarse con mucha gente que confía en uno, es como enfrentar una prueba", afirmó. "Sulley lo demostró en la práctica. Lo había estudiado, lo había ensayado, se lo había grabado en su mente".

Sullenberger, que ha piloteado para US Airways desde 1980, piloteó jets de guerra F-4 en la Fuerza Aérea en la década del 70. Después se desempeñó en una junta que investigaba accidentes aéreos y participó en varias investigaciones de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte.

Es presidente de Safety Reliability Methods, una firma de California que emplea "el mundo ultraseguro de la aviación comercial" para brindar asesoría sobre seguridad en otros ámbitos, según el cibersitio de la empresa.

La Administración Federal de Aviación (FAA, por su sigla en inglés) dijo que estaba investigando reportes de que la nave chocó con una bandada de aves poco después de haber despegado del aeropuerto LaGuardia de Nueva York

Testigos vieron cómo la aeronave hizo un aterrizaje de emergencia en el río en medio de un nublado día helado.

US Airways dijo que 150 pasajeros y cinco tripulantes estaban a bordo del Airbus A320 que se dirigía a Charlotte, Carolina del Norte.

Poco después del despegue, el piloto dijo por radio a controladores de vuelo que había chocado con pájaros a pocos kilómetros del aeropuerto, declararon fuentes de servicios de orden público.

Wilkinson dijo a Reuters en un correo electrónico que había varios gansos cerca de las pistas.

Un pasajero dijo a Reuters que se escuchó un sonido como de una explosión pocos minutos antes de que el avión cayera.

"El motor explotó. Había fuego por todas partes y olía como a gasolina", contó a Reuters Jeff Kolodjay, de Norwalk, Connecticut.

El piloto anunció que el avión estaba cayendo y advirtió a los pasajeros que se prepararan para el impacto. Luego de que la aeronave aterrizó en el agua, Kolodjay contó que vio que "la gente estaba sangrando. Chocamos con el agua muy fuerte. Fue aterrador".

"Hay que darle el crédito al piloto, hizo un acuatizaje sensacional", agregó Kolodjay, visiblemente afectado por su experiencia.

El piloto maniobró la aeronave en el turbulento río, cuya corriente va hacia el oeste de la isla de Manhattan.

Kolodjay dijo que él y otros brincaron hacia los botes salvavidas y fueron rescatados allí.

Acuatizaje extraordinario

Antes de que llegaran botes de la policía, cerca de ocho grandes embarcaciones y barcos de servicios de taxis acuáticos acudieron rápidamente para rescatar a los pasajeros, algunos de los cuales hicieron fila en las alas del avión, que estaban medio sumergidas, usando chalecos salvavidas.

Expertos en aviación comentaron que el acuatizaje de un jet comercial en agua sin que el avión se rompiera en varias partes fue extraordinario.

"Una caída en el agua es típicamente aún más destructiva que un aterrizaje. Es increíble que un jet Airbus pueda acuatizar en un río sin romperse", destacó Max Vermij, un investigador de accidentes de aviación del Accident Cause Analysis de Ottawa, Canadá.

El experto especuló que el avión podría haber chocado el agua a una velocidad de unos 140 nudos. "Típicamente las alas y los motores explotarían por el impacto, el agua entraría al jet y rompería el fuselaje", afirmó.

En el hospital Roosevelt de St. Luke en el centro de Manhattan, arribó una pareja de ancianos que aún tenía puesto su chaleco salvavidas.

El empleado de Thomson Reuters Alex Whittaker, quien estaba en la sala de conferencias en el piso 22 del edificio de la compañía en Times Square, narró: "Vi al avión volando muy bajo, pero bajo control, cayó en el agua. Luego que se despejó estaba flotando".

"Las puertas se abrieron y pudimos ver botes salvavidas y pudimos apenas ver a poca gente saliendo del agua", agregó.

El vuelo 1549 se dirigía a Charlotte, Carolina de Norte.

Nick Prisco estaba conduciendo en la autopista sobre el río cuando vio el incidente y se detuvo.

Como a muchos en una ciudad que vivió los ataques del 11 de septiembre, ver a un avión volando muy bajo inmediatamente les revive recuerdos de los aviones secuestrados en el 2001 que chocaron contra edificios en Manhattan.

"Esto fue rarísimo, fue surrealista. Pensé que era un ataque terrorista", contó a Reuters.

Una portavoz del Departamento de Seguridad Nacional en Washington dijo que no había indicios de que este incidente era resultado de un ataque terrorista.

La FAA dice que el impacto de aves y otros animales salvajes con aviones causa anualmente más de 600 millones de dólares en daños a la aviación civil y militar estadounidense y que más de 219 personas han muerto en el mundo como resultado de estos incidentes desde 1988.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte investigará el accidente y debería ser capaz de determinar la causa a través de la inspección de los motores de la nave y del análisis de la grabación de la cabina.

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