Contrata tu guardaespaldas por hora

La Membresía de Protección Ciudadana ofrece los servicios de un escolta por 700 pesos la hora; el servicio es para el DF y está disponible las 24 horas durante los 365 días del año.
escolta
Tania M. Moreno
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Contratar a un guardaespaldas dejó de ser exclusivo de grandes empresarios y gente adinerada, ahora puedes tener un escolta que te resguarde durante un evento determinado. La Membresía de Protección Ciudadana de la Sociedad Mexicana de Guardaespaldas (SMG) es un servicio que permite a la ciudadanía contratar un escolta que dé protección temporal en situaciones de riesgo.

El costo de la afiliación es de 1,000 pesos más 700 pesos por hora en cada evento donde el guardaespaldas sea requerido. Actualmente 35 familias usan este servicio.

"Este programa es una opción para quienes no pueden pagar un escolta los 365 días del año, pero que no están exentos de los riesgos de cualquier persona de altos ingresos, es una consecuencia de la situación de miedo en que vive México", dijo en entrevista el presidente de la SMG, Julio César García Marín.

Tan sólo en 2007, el número de secuestros aumentó 35%, aunque expertos en la materia sugieren que la ‘cifra negra' ronda entre los 700 y 800 delitos en todo el país. En 2008 la demanda de escoltas aumentó 20% en relación al año anterior.

El cuerpo asignado para este programa está formado por cinco policías del Grupo de Guardias y Vigilancia del Estado de México, y son escoltas que la SMG adiestró para esta tarea mediante un contrato de prestación de servicios con la policía de esa entidad.

Estos cinco escoltas fueron capacitados por la sociedad en derechos humanos, derecho penal, garantías individuales y derecho administrativo en un total de 768 horas.

"El programa de capacitación es el mismo que estamos pidiendo se autorice para avalar la certificación de los custodios", dice García Marín.

Y ya que el pertenecer a una corporación policiaca no es garantía de seguridad per se, la SMG realizó a estos elementos pruebas toxicológicas, psicológicas, psicométricas, socioeconómicas y físicas a través de personal militar para avalar sus aptitudes.

Cómo funciona

La Membresía de Protección Ciudadana tiene un costo de afiliación de 1,000 pesos, y el cliente pasa por una serie de pruebas que corroboran que no tiene antecedentes penales ni vínculos con la delincuencia: "tenemos que saber a quiénes defendemos", dice el presidente de la sociedad.

El contrato tiene una duración de un año calendario o doce eventos, que no pueden durar más de cinco horas, tiempo contado a partir de que el Elemento de Seguridad Personal (ESP) llegue al lugar en que sea citado por el afiliado. El costo del evento es de 700 pesos por hora.

Este programa cubre al titular de la membresía, a su cónyuge e hijos, siempre y cuando estos sean sus dependientes económicos. La cobertura es sólo en el DF y está disponible las 24 horas al día los 365 días del año.

"El usuario puede pedir ayuda en cualquier situación que considere de riesgo y de manera preventiva, o de reacción inmediata, que es cuando se encuentra en peligro inminente o ha sufrido alguna amenaza", dice García Marín.

El contrato de la Membresía de Protección Ciudadana establece que "el escolta podrá intervenir para proteger al afiliado en operaciones bancarias, cuando personas sospechosas se hallen en las afueras del domicilio y/o lugar de donde se encuentre.

"También en persecuciones viales, asistencia a lugares que el afiliado considere de alto riesgo y asistencia por descompostura o percance automovilístico en zonas que considere de alto riesgo, etc".

Para hacer uso de esta protección, el usuario llama al Centro de Atención de Personas Físicas Afiliadas (CAPFA), donde un asesor telefónico especialista en riesgos (ATER) lo atenderá y le asignará un escolta.

En una acción preventiva, como operaciones bancarias o traslados "no es necesario que se informe al escolta o al ATER de las actividades, sólo hay que dar información cuando la llamada sea por situaciones reactivas en situaciones extremas", dice el líder de la SMG.

Para identificar al guardaespaldas, éste se identificará con una credencial de la SMG, portará traje y abordará una moto plenamente identificable de la misma sociedad.

Por razones de seguridad y para evitar que un protegido se vuelva ‘secuestrable', los escoltas tienen prohibido viajar en el vehículo del cliente y cuando acuden a su llamada los vigilan sin hacerse visibles: "no están sobre él todo el tiempo, y en caso de requerirlo, se identifican como amigos, nunca como personal de seguridad", afirma García Marín.

La sociedad no tiene autoridad ni competencia para detener a ninguna persona, ya que su servicio se limita  salvaguardar la integridad del cliente.

En el caso de que sea el mismo usuario quien provoque la agresión, como riñas, intimidaciones o provocaciones, el escolta negará el servicio: "no se trata de convertirnos en matones particulares, sino de cuidar la integridad de nuestro cliente".

El contrato dice que negará el servicio cuando "se pretendan desalojos, ocupaciones forzosas, toma de instalaciones y en general todas aquellas actividades que las leyes tengan reservadas a autoridades públicas en ejercicio de sus funciones".

La Sociedad Mexicana de Guardaespaldas espera que debido a la inseguridad del país, este servicio tenga una amplía demanda durante este 2009 y el número de afiliados pase de 35 a por lo menos 50 en los primeros meses.

"EL punto es que la gente se de cuenta que no está sola y que este tipo de servicios son una opción para sentirse protegidos y ser respaldados por personal capacitado para ello", finaliza Julio César García Marín.

Ahora ve
No te pierdas