Chávez quiere gobernar hasta el 2019

El mandatario venezolano confirmó que contenderá en las elecciones presidenciales del 2013; Chávez ganó un referendo, con el 54.4% de los votos, para poder reelegirse sin límite.
Hugo Chávez  (Foto: Archivo)
CARACAS (CNN) -

El presidente Hugo Chávez logró el domingo aprobar en referendo una enmienda constitucional que suprime el límite a su reelección, un paso clave hacia su sueño de gobernar por al menos otra década más para convertir a Venezuela en un Estado socialista y antiimperialista.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) informó que el "Sí" a la propuesta, que permite la postulación sin límites de todos los cargos de elección popular, obtuvo un 54.4% de los votos frente a un 45.6% del "No".

"¡Este soldado es ya precandidato a la presidencia de la República para el 2013 al 2019!", clamó el mandatario vestido en el característico rojo de la "revolución" y flanqueado por sus dos hijas y algunos de sus nietos desde el llamado "balcón del pueblo" del palacio presidencial en Caracas.

"Quiero ratificar mi compromiso con el socialismo venezolano y quiero invitarlos a todos y a todas a redoblar la marcha en la construcción del verdadero socialismo", dijo, aclamado por sus seguidores, que gritaban enfervorizados en medio del tronar de petardos y fuegos artificiales.

Pese a que el amplio triunfo supone un espaldarazo para Chávez y su proyecto socialista, el mandatario ya dejó entrever que el adverso panorama económico obligará a una etapa de consolidación, en vez de la aceleración que imprimió al "proceso" tras su contundente reelección en el 2006.

"Estaremos en muchas mejores condiciones a partir del 2010 para continuar abriendo nuevos horizontes", dijo el líder izquierdista, de 54 años.

Analistas dicen que el triunfo da al mandatario unos meses de muy alta popularidad que podría aprovechar para tomar medidas impopulares que le ayuden a surfear la crisis que se avecina por la caída de los ingresos petroleros y la inflación más alta de América Latina.

La fragmentada oposición reconoció la derrota y reiteró sus denuncias sobre el abuso de poder del oficialismo durante la campaña, en la que insistió que la propuesta perpetuará al gobernante en la presidencia, atentando contra el principio de alternabilidad democrática.

"Le decimos al país: somos demócratas, reconocemos los resultados planteados por el ventajismo (del Gobierno) y convocamos al país a seguir luchando", dijo Omar Barboza, presidente del partido Un Nuevo Tiempo, resaltando que más de 5 millones electores volvieron a decir "No" a la reelección.

Chávez, que se jugaba su futuro político en el comicio, se recupera así del golpe sufrido en el 2007, cuando los venezolanos rechazaron en las urnas una amplia reforma a la carta magna que contemplaba su "reelección continua".

Ante una multitud de "chavistas" vestidos de carmesí que colmaron las avenidas adyacentes al Palacio de Miraflores, Chávez transmitió la felicitación de su amigo y aliado cubano Fidel Castro al pueblo venezolano por una victoria "que por su magnitud es imposible medirla".

"Esta victoria es tuya también", dijo el mandatario ante miles de sus adeptos que celebraban agitando banderas, sonando pitos y mostrando pancartas al grito de "¡Uh, ah, Chávez no se va!" y "Se queda, se queda, el Comandante se queda".

Convencido de que el socialismo es el camino para abatir la pobreza y la inseguridad que azota al rico miembro de la OPEP, Chávez se unió a las victorias de sus aliados de Bolivia y Ecuador, quienes recientemente lograron modificar el marco constitucional para aumentar los poderes del Ejecutivo.

El popular presidente, visto por sus partidarios como un "Mesías" de los pobres, ha asegurado que necesita gobernar por otros 10 años para consolidar su proyecto socialista, con el que ha privilegiado la economía estatal, social y colectiva en detrimento del sector privado.

Analistas creen que el claro triunfo de Chávez le devuelve el halo de invulnerabilidad electoral y reforzará su discurso antiimperialista con el que suele fustigar las políticas capitalistas de Washington.

Sin embargo, el complicado panorama económico podría hacer cuesta arriba algunas de las políticas más radicales que ha lanzado en los últimos años, en los que impulsó una ambiciosa campaña de nacionalizaciones y una generosa política internacional de cooperación con gobiernos aliados.

Casi un 70% de los 17 millones de venezolanos convocados a las urnas acudieron a sufragar bajo un fuerte dispositivo de seguridad en una jornada que transcurrió sin incidentes de relevancia tras una breve e intensa campaña.

El mandatario había advertido que una nueva victoria de la oposición traería inestabilidad al país y que su salida del poder significa el fin de la revolución, que todavía una mayoría de los venezolanos identifica con los multimillonarios programas sociales en alimentación, salud y educación.

Desde que llegara al poder en 1998, Chávez ha sobrevivido a un golpe de Estado que lo apartó por unas horas del poder en el 2002, un paro petrolero que casi arruina al país y a un referendo activado por la oposición para revocar su mandato.

Pese a la clara victoria, Venezuela seguirá polarizada en torno a la controvertida figura de Chávez, con la oposición denunciando la corrupción e ineficiencia a un Gobierno que promete a los pobres un paraíso que llama socialismo.

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