México descifra el mapa del genoma

El mapa genómico de los mexicanos permitirá combatir varias enfermedades, como la diabetes; en menos de 20 años estaría disponible un chip personal, con datos de predisposición a afecciones.
Gerardo Jiménez  (Foto: Max Olvera)
Lariza Montero
CIUDAD DE MÉXICO -

Este lunes 11 de mayo se dará a conocer el mapa genómico de los mexicanos que, a decir del director del Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) Gerardo Jiménez, significa tener un supermapa de carreteras humano; "el mapa (del genoma) nos va a marcar los kilómetros, fantasmas, indicaciones a seguir en la carretera personal, aún no vamos a encontrar ciudades y pueblos  (o genes que causan enfermedades) pero teniendo este mapa, en una primera fase, vamos a acceder más rápidamente a ellos".

El objetivo primordial de este desarrollo es precisar la estructura del genoma en términos de los ancestros de los mexicanos en específico.

Jiménez asegura que este ‘mapeo genómico' está siendo utilizado en el INMEGEN para encontrar genes asociados a obesidad, diabetes y degeneración macular (la segunda causa de ceguera en adultos mexicanos). Este mapa ha sido terminado en su fase uno, lo cual significa que no todos los estados de la República han sido estudiados, por ahora se tienen resultados de los estados de Sonora, Zacatecas, Guanajuato, Veracruz, Guerrero y Yucatán, así como del grupo de indígenas zapotecos.

El especialista resaltó la ventaja para estudiar el genoma humano de la población mexicana porque es un genoma de bloques grandes. En comparación con la población africana, que es muy antigua, y tiene bloques muy pequeñitos porque se han mezclado durante muchísimos años. "En el país, solamente han sido 500 años de mestizaje que equivalen a 50 generaciones y por tanto, es un genoma muy fácil de leer", aseguró.

El genoma humano tiene la información para llevar a cabo cada una de las reacciones químicas del organismo. Para leerlo se utilizan cuatro letras AGTC que, mediante sistemas de bioinformática y estudios específicos, se pueden traducir en información de utilidad sobre un individuo o grupo.

"Todas las personas compartimos el 99.9% de la secuencia, el 0.1% restante, es decir, cerca de 12 millones de letras, varían de persona a persona y estas letras dan una combinación única a cada individuo que nos predispone, entre otras cosas, a enfermedades comunes", dijo Jiménez. Es decir, en un ejemplo esto equivale a encontrar el capítulo dentro del texto asociado con la enfermedad y el paso siguiente es encontrar la falta de ortografía en una página específica.

Algunos resultados

En 2004 se llevó a cabo el proyecto HAT MAP que permitió encontrar las variaciones del genoma humano de tres poblaciones: africanos, europeos y asiáticos, y se identificó que hay variaciones de individuos a individuos y de población en población, con base en su ancestría. Con el mapa mexicano, se encontró que los mestizos tienen una historia de mezcla entre grupos indígenas, españoles y un poco de africanos, pero no se tiene la misma ancestría que ninguno de los tres que se estudiaron en 2004.

Se han descubierto las letras "salpicadas" en el genoma que varían y la estructura de los bloques del genoma de cada población (de los estados analizados hasta el momento). Es decir los mexicanos comparten el 99% o 98% pero en función de quienes fueron sus ancestros hay "parches" de un ancestro y de otro a lo largo de la misma cadena genómica.

Se encontró  también  que en algunas partes de México, los pobladores tienen un mayor componente indígena que otros. Por ejemplo, la población de Sonora tiene mucho más contenido genómico europeo y caucásico, mientras que la de Guerrero, tiene más ascendencia indígena y africana.

El código de barras portátil estará disponible para los mexicanos en menos de 20 años a decir del director del Instituto Nacional de Medicina Genómica, y dará un vuelco en la manera en cómo se concibe la medicina, ya que antes de enfermar, se sabrá a qué tipo de padecimientos se tiene predisposición.

El Gen Chip o "chip humano" es posible gracias a la bioinformática, o biología computacional, que permite leer un texto de 3,000 millones de letras, cuya traducción y lectura corresponde al genoma (o sistema operativo humano). El director del instituto asegura que por los altos costos del chip actualmente se pueda abaratar para que cada mexicano pueda acceder a uno y así conocer su información genómica propia.

El mapa genómico o de haplotipos arrojará cerca de un millón de SNP (Single Nucleotid Polymorphism) que también permitirá analizar los genes asociados con hipertensión tabaquismo, insuficiencia cardiaca y sobre todo obesidad.

La diabetes es que es una enfermedad compleja que si tiene que ver con la dieta pero también con la genómica; "ya encontramos genes asociados a la obesidad y pronostico que, en algunos años con nuevas tecnologías que ya vienen, podremos identificar la totalidad de los genes que tienen que ver con esta patología", afirmó Gerardo Jiménez.

El mapa del genoma mexicano es el primero que se hace en una población del Continente Americano.

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