Carstens inquieta a transportistas

Temen que el gobierno incremente el precio del diesel, que abarca 35% de sus costos de operación. En enero se anunció una baja de 75% al incremento mensual de su precio, ellos piden congelarlo.
camiones  (Foto: CNN)
Hugo Domí­nguez
CIUDAD DE MÉXICO (Manufactura) -

La intención de la Secretaría de Hacienda respecto a concretar una nueva reforma fiscal tiene preocupados a los transportistas mexicanos, quienes se muestran temerosos por la visión "recaudatoria" que ha mostrado el gobierno federal.
El director técnico de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), José Refugio Muñoz López, comentó la preocupación del sector ante la posibilidad que el gobierno busque un aumento en el precio del diesel como una medida para recaudar más dinero.
"Agustín Carstens dijo textualmente que están buscando una nueva reforma y nos preocupa entrar de nuevo en un proceso de ajustes a la alza en el precio del diesel", comentó en entrevista, al referir que este insumo es el principal costo de operación para las empresas de autotransporte de carga, al representar 35% de su estructura total.
No obstante, acotó Muñoz, a principios del año pasado representaba 25%, aunque desde entonces los ajustes a la alza que ha registrado han provocado que se dispare su margen en la estructura de costos.
En enero pasado el gobierno federal anunció la congelación del aumento en el precio de la gasolina, y en cuanto al diesel sólo aplicó una baja de 75% en el incremento mensual a este combustible, por lo que continuamente se ajusta a la alza. Su precio actual es de 7.83 pesos.
"Ya no es posible absorber esos incrementos; nos preocupa que nos vean como un sector al que hay que extraerle más dinero. De por sí el IETU ya ha mermado la competitividad de las empresas".
Agustín Carstens, titular de la SHCP, comentó el pasado jueves que el gobierno presentará al Congreso una nueva reforma fiscal para incrementar los ingresos tributarios, aunque el funcionario no especificó fechas ni medidas que se contemplan.
A decir de Muñoz, hay aspectos fiscales en el actual esquema recaudatorio que golpean la liquidez de las empresas, y en los cuales habría que trabajar antes de pensar en una nueva reforma.
Uno de ellos es el pago de peaje, un gasto que no puede acreditarse ante la SHCP debido a que los tickets que dan los concesionarios de los autopistas no son deducibles de impuestos, "no cumplen con los requisitos fiscales, y la secretaría no los acepta, pero es imposible que los camiones se detengan en las casetas a pedir factura".
Muñoz dijo que los transportistas estarán al pendiente de las gestiones que realice el gobierno federal en busca de esta nueva reforma.

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