Gobierno venezolano sancionará comercios

La nueva regulación que pretende defender al pueblo lucha contra el monopolio en alimentos; y prevé penas como el cierre, la ocupación temporal de los negocios o el decomiso inmediato.
CARACAS (AP) -

El gobierno venezolano aprobó una ley que establece severas sanciones para los comerciantes que acaparen alimentos y los vendan por encima de los precios regulados.

La nueva norma es la primera que aprueba el gobierno del presidente Hugo Chávez apoyado en la ley habilitante que le otorgó la Asamblea Nacional el mes pasado, que le da amplios poderes para legislar por decreto durante 18 meses.

El Ministerio de Comunicación dijo en un escrito difundido el sábado, que el Gabinete Ministerial sancionó una ''ley especial de Defensa Popular'' para luchar contra el acaparamiento, la especulación, el boicot, y cualquier otra conducta que atente contra la seguridad alimentaria de los venezolanos.

La aprobación de la ley se da dos días después de que Chávez anunció en su programa ''Aló Presidente'' que emitiría una legislación para castigar a los especuladores, y amenazó con expropiar supermercados, almacenes o cualquier comercio en donde sus propietarios estén acaparando alimentos o precios.

Esta regulación se declara de utilidad pública e interés social a los bienes necesarios para desarrollar las actividades de producción, fabricación, importación, acopio, transporte, distribución y comercialización de alimentos o productos sometidos a control de precios.

Asimismo prevé la ''ocupación temporal'' de los comercios ante el cierre, abandono o persistencia de delitos en los establecimientos, según refirió el escrito del Ministerio de Comunicación.

De igual forma se autorizó el ''decomiso inmediato'' de los productos sometidos a control de precios en caso de que el local clausurado, se niegue a la venta de los bienes regulados o incurra en monopolio.

La nueva ley surge en medio de los problemas de escasez de algunos alimentos en el país. Los comerciantes sostienen que el desabastecimiento es consecuencia de los controles de precios impuestos por el gobierno desde el 2003.

Los mercados han dejando de vender algunos productos alegando que los precios fijados por el gobierno no les dejan ningún margen de ganancia, y es por ello que prefieren no comerciarlos.

La tasa de 2% que registró la inflación en enero pasado generó alarma en el gobierno que acordó hace dos semanas la implantación de un ''plan antiinflacionario'' para enfrentar el problema.

 

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