Monterrey, asolada por el narco

En lo que va del año 14 policías y ex policías fueron ejecutados en la próspera "Sultana del No los empresarios están preocupados por la ola de secuestros y la posible baja de inversiones.
MONTERREY (CNN) -

Orgullosa de sí misma por ser una historia de éxito en Latinoamérica, una de las ciudades más ricas de México está siendo sacudida por una ola de ejecuciones vinculadas con el narcotráfico que aterrorizan a sus residentes y opacan su imagen de paraíso empresarial.

En lo que va del año, al menos 14 policías y ex policías han sido ejecutados en Monterrey.

En el episodio violento más reciente, dos ex policías fueron acribillados con ametralladoras a plena luz del día en el centro de la ciudad.

"La violencia y el crimen organizado está en niveles críticos en Nuevo León", dijo el fiscal estatal, Luis Carlos Treviño.

Incluidos cinco jefes policiales, 55 personas fueron asesinadas por los cárteles de la droga en el 2006 en el área de Monterrey, en medio de la lucha que libran sus capos por las rutas de tráfico hacia Estados Unidos y del contraataque a las campañas del gobierno contra el crimen organizado.

"Me da muchísimo, pero muchísimo miedo. Estoy esperando nomás para que vengan a robar la tienda", dijo Marina Arredondo, propietaria de una tienda de productos gourmet en San Pedro Garza, el municipio más rico del país y donde en septiembre pasado fue asesinado un agente investigador.

El secuestro de empresarios, hasta hace poco visto como un fenómeno exclusivo de la Ciudad de México, también está aumentando en Monterrey, “la sultana del norte”.

¿Monterrey se siente parte de México?

Enclavado entre pintorescas montañas y hogar de unos cuatro millones de personas, Monterrey es una de las principales ciudades de negocios de Latinoamérica, y desde hace tiempo se percibe a sí misma como distanciada del resto de México, donde la corrupción y pobreza son la norma.

"Ahora con estos policías corruptos y el crimen organizado, nos parecemos más al resto de México", dijo Teófilo Sánchez, vendedor de zapatos en un centro comercial. "Se puede comprar drogas en cada esquina. Antes no había eso", agregó.

Alrededor de 2,000 personas fueron asesinadas en el país el año pasado, dentro de la cruenta lucha entre cárteles rivales.

Como parte de una campaña nacional, el presidente Calderón envió al ejército a las calles de Monterrey para combatir a los cárteles, que frecuentemente compran la protección de jueces y policías locales.

A principios de febrero, 10 policías fueron arrestados por realizar, en su tiempo libre, más de 40 robos a mano armada en Monterrey.

Eso preocupa a grupos empresariales deseosos de atraer más inversiones a la ciudad, donde empresas como Cemex -la tercera cementera en importancia del mundo- tienen sus oficinas generales.

Los lugareños acusan a la autoridades de permitir el ingreso de los cárteles a la ciudad, al no darse cuenta de señales como las crecientes ventas de mansiones, que son pagadas en efectivo.

El gobernador de Nuevo León, Natividad González, reconoció que las autoridades actuaron con lentitud para contrarrestar la amenaza de los cárteles, permitiendo que los capos siguieran operando desde prisión, pero asegura que actualmente están actuando con firmeza.

"Hemos decidido hacer un frente total al crimen organizado, y esta batalla no la vamos a perder", dijo el 1 de febrero al inaugurar una oficina policial de inteligencia.

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