Un auto fresco y varonil

La columnista Sue Callaway regresa a Jaguar, para echar un vistazo al auto que ayudó a lanzar; el modelo XKR vivió un gran cambio de diseño, ahora es un vehículo muy masculino.
Antes era femenino y voluptuoso, ahora es varonil y musculos
Sue Zesiger Callaway

Con percha de periodista es deliciosamente fácil criticar a la industria automotriz. Aún cuando presente la información con grandes términos tecnológicos, un escritor es evaluado por otros analistas de autos, con la habilidad de encontrar defectos.

Aunque es importante reportar sobre los problemas, con ese tipo de acercamiento se pierde la gran escena: lo difícil que es, desde las restricciones legales hasta los cortes de presupuesto, crear un auto de clase a nivel mundial.

Tuve esa visión en 2000, cuando me uní a Ford. En mi primer trabajo me fui a Gran Bretaña, donde fui directora de marketing de marcas de lujo de Ford –Jaguar, Aston Martin, Land Rover, Volvo. Ahora, la realidad es que las marcas británicas hechas ahí mismo son monótonas, pero al menos hay un fuerte contexto histórico que llevó a un grupo de británicos a trabajar para hacer autos bellos, lujosos y emocionales.

Tiempo después me convertí en gerente general de Jaguar Norteamérica y el Jaguar XKR 2008 es el último auto en el que he trabajado de cerca. También es el vehículo que más seguridad le da al futuro de Jaguar a corto plazo.

En el negocio, Ford acaba de vender Aston Martin por cuestiones de dinero, y con el sangrado de capital de Jaguar, (ha luchado con los beneficios que Ford se ha ganado durante 18 años), hace sentido que el nuevo CEO Alan Mulally pueda considerar venderlo también.

En cuanto al producto, el XK y en particular el auto de alto desempeño XKR buscan estabilidad y estatus, quizá distrayendo la atención del mundo sobre otros modelos de Jaguar como el X-Type.

Cuando me fui, el director de diseño Ian Callum batallaba con algunos asuntos pendientes. Muchos ejecutivos querían que el auto tuviera un techo duro descapotable. Callum defendió a capa y espada el techo blando y ganó. “Un techo duro hubiera forzado la parte posterior del auto –dejándolo sin nada sensual o deportivo que ofrecer” dice.

Además Callum logró mover las líneas de autos al siglo XXI, a lo que muchos tradicionalistas se resistían. Su más grande reto: diseñar en torno a restricciones de seguridad tales como la altura del punto donde el parabrisas se encuentra con la lámina del auto.

Surgieron otros debates: ¿Podrá el Jaguar convertirse en un auto totalmente de aluminio? ¿Podrá generar suficiente poder de su motor V8 de 4.2 litros como para seguir siendo competitivo? ¿Los compradores apreciarán  su cola inspirada en el Tipo-E?

Cuatro años después aquí estoy, subiéndome a un auto que conocí perfectamente, pero que nunca vi terminado. Vivir la experiencia del XKR en carne propia me trastornó: lo que hizo Callum fue hacerle al auto un cambio de sexo. Mientras el viejo XKR era una fémina elegante –felina, voluptuosa- el nuevo modelo es completamente masculino.

Es el equivalente automático de un hombre musculoso con una playera pegada. Funciona. La herencia de Jaguar es la de una compañía de carreras y deportiva, por lo que las líneas ajustadas son un nodo directo a la historia.

Por dentro, sus vestiduras de color miel o color aluminio proyectan modernidad. Los asientos están bien forrados y la alfombra es gruesa. Una excelente e intuitiva pantalla digital, da indicaciones correctas de navegación. Los calibradores son limpios y claros.

En el camino, el suave supercargador del XKR gime al alcanzar la mayor velocidad, compitiendo con el escape ronco –una sinfonía de sonidos motorizados.

El auto está ansioso por correr rápido. Pero espero que el compromiso entre el lujo y lo deportivo haya traído el precio de un sentimiento de manejo preciso. Un auto puramente deportivo te da una conexión visceral y directa con el camino, los frenos, el volante, las llantas. El XKR es rápido pero prescinde de ciertos datos. Si eres purista, te lo perderás. Pero la mayoría de los compradores de Jaguar prefieren un paseo adulador.

Hay algunos otros detalles frívolos. Extraño el sonido de la direccional del viejo XK –un tic tac muy británico. Tenía el sonido de un par de tacones elegantes sobre el piso de madera. Quisiera que la piel se sintiera como más costosa. Desearía que los calibradores aún brillarán con ese verde Jaguar.

Dentro de todo, mis colegas deberían de estar orgullosos. El XKR se ha adelantado años luz de la última generación. Introduce in diseño fresco para la marca. (Los críticos que consideran que la barra horizontal en la rejilla del XK parece la de un Taurus de la Ford, deberían de sacar sus libros de historia –es completamente de Tipo-E: la compañía dueña de Jaguar América lamentablemente se robó el detalle). Es más ligero (sí, todo de aluminio), más rígido y rápido que el modelo anterior.

¿Curará los malestares del Jaguar? No. Pero es un buen comienzo. Sigue así Callum. Después, ¿podrías trabajar con el XJ13?

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