La crisis enfría al Auto Show de Detroit

La gran exhibición automovilística sufrió la ausencia de las importantes armadoras japonesas; también padeció una baja en la asistencia y protestas laborales, en el marco de inauguración.
Volkswagen  (Foto: CNN, )
Ulises Hernández/Enviado
DETROIT (CNNExpansión) -

Con una notable baja en el número de asistentes, la ausencia de las armadoras japonesas y una manifestación de trabajadores inconformes afuera del Cobo Center, fue inaugurado este domingo el Auto Show de Detroit, la exhibición automovilística más importante de Norteamérica.

La edición 2009 del Auto Show, celebrada justo en medio de la mayor crisis de la industria automotriz mundial de las últimas tres décadas, careció del brillo y la espectacularidad de años anteriores. La sensación en el interior del centro de exhibiciones era casi tan fría como la temperatura exterior en la ciudad, de menos 6 grados centígrados, nevadas de entre 3 y 4 pulgadas y el río Detroit congelado.

Lo primero que destacó fue la baja en la afluencia de periodistas que acuden al evento. Tradicionalmente, en los primeros tres días del Auto Show el recinto siempre está completamente lleno de gente, pero no esta vez.

La falta de visitantes se notó desde el aeropuerto y en los pasillos del Renaissance Center, el complejo mixto donde se ubica la sede corporativa mundial de General Motors y el hotel Marriott.

Esta vez no hubo que hacer filas larguísimas para entrar al piso de exhibición y, en lugar de dos grandes áreas de guardarropa para depositar abrigos y bufandas, sólo hubo una con capacidad para unas 1,000 prendas (la asistencia del último año fue de alrededor de 6,000 periodistas). Vaya, ni siquiera hubo perros detectores como en otras ocasiones.

Quizá tuvo que ver la ausencia en el evento de firmas como las japonesas Nissan, Mitsubishi y Suzuki, y las europeas Ferrari y Land Rover.

Los CEO de GM, Rick Wagoner, y de Chrysler, Bob Nardelli -las 2 armadoras con mayores problemas financieros- se esforzaron por presentar un panorama optimista y reforzar su compromiso por lanzar próximamente una nueva generación de vehículos eléctricos.

Wagoner incluso se hizo acompañar en su presentación por la gobernadora de Michigan. Jennifer Granholm, y varios empleados de GM, que portaban carteles con la leyenda "Somos eléctricos y estamos para quedarnos".

Pero afuera del recinto, unos 75 trabajadores sindicalizados y retirados dieron el contraste: hicieron su propia manifestación en la fría intemperie para demostrar su inconformidad con el plan de restructuración de las armadoras pactado con el gobierno de EU.

Con pancartas que decían: "Menos salarios igual a menos compras" o "George Bush dice: retrocedan, nosotros respondemos: peleemos", los manifestantes robaron la atención de los periodistas.

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