Mi casa nueva, ¿por dónde empiezo?

La casa es tuya, ahora te enfrentas a un lugar vacío con el desafío de decorarlo, te damos algunas ideas que te pondrán en marcha.
Caja Madrid acordó tomar el control total de Su Casita. (Arc  (Foto: )
Tania Akele

Antes que nada familiarízate con todas las habitaciones, a modo de elaborar un pequeño bosquejo de cada una, tomando en cuenta la ubicación de las ventanas, conectores, dimensiones, y puntos focales (chimenea, armarios, vigas). Llévalo contigo al momento de hacer las compras. Consulta revistas especializadas en decoración, visita tiendas de moda y asiste a exposiciones para dar forma a tus ideas y decidir un estilo personal.


Cómo elegir color

Primero adquiere los muebles, tapicería, cortinas, mantas, alfombra, etcétera, y con base a estas tonalidades podrás determinar el esquema de color en la zona, considerando que cualquier tipo de pintura, o papel pintado puede igualarse a juego con los textiles seleccionados.


Ya contando con estos elementos, haz la muestra de  varios colores en un trozo de la pared, con fines a definir el más adecuado. Considera que no siempre el color predilecto es el mejor para el fondo, en tanto los tonos claros son el soporte ideal que acentúa cualquier  manifestación artística de nuestro inconsciente, por ejemplo un rojo, o un verde intenso, se verá mejor acompañado por matizados como arena, blanco o beige, evitando así cansar la vista.

Diseña cada espacio
Cuando adquieras los muebles, no escatimes en calidad y durabilidad, compra primero los más grandes, siempre en equilibrio con los objetos centrales, un gran armario que balancee con la chimenea, una cama de grandes dimensiones con un clóset de buen tamaño, y pequeñas mesillas de noche, un sofá de tres plazas que no se empequeñezca con un gran ventanal.


Utiliza los mismos estilos y colores para unificar espacios, cuidando perfectamente la disposición sin perder de vista la libre circulación u obstrucción de accesos. Los mismos muebles contribuyen a delimitar las distintas zonas de la casa. Sin olvidar todas las funciones que asignarás a cada rincón de la casa, por ejemplo si el comedor es también estudio, necesitarás además de mesa y sillas, un lugar para libros, iluminación puntual, un fichero, etcétera.

 
Para las áreas de conversación sería conveniente contar con lámparas laterales, un lugar para fijar las bebidas y  luz tenue.
En accesorios, evita saturar los cuartos con millones de objetos pequeños, al paso tiempo son abrumadores. En cambio elige aquellos que refuercen el color o si se prefiere que contrasten para dar personalidad a la habitación, por ejemplo utilizando objetos en pares se subraya la simetría y el balance; un elemento en azul marino puede cambiar el tono del lugar, pero varios de ellos contribuirán a focalizar un esquema de color nuevo.

Un toque de originalidad
También la variedad en texturas (lisas, ásperas, brillantes u opacas) dotan de interés las habitaciones. Emplea líneas horizontales para proyectar tranquilidad, y verticales si quieres dar sensación de altura, las diagonales acentúan espacios y proporcionan dinamismo y emoción.
En los detalles y accesorios es donde encontramos el nicho que da cuerpo a nuestro estilo, que si es formal se guarda la simetría, y si es más libre decanta en cierto eclecticismo, pocas combinaciones y más arriesgado.


Es muy importante que creas en tu propio proyecto, sin que los descuentos dirijan tu estilo, no compres por comprar. Y si recibiste la casa con algo que no te gusta, desaparécelo, es casi imposible salvar la decoración alrededor de un objeto que no te agrada.


Por otro lado ten en cuenta que incluir estanterías y una buena despensa en la cocina es indispensable, pero una alfombra que no vas a limpiar por falta de tiempo más vale que sea eliminada de tu presupuesto.


Decide tu estilo, ya no dependes de las decisiones que se tomaban en tu antigua casa, saluda tu nuevo hogar.  

Ahora ve
No te pierdas