Sandra Tena: Pasó del pago de nóminas a la administración de deuda

En Engenium Capital logró la colocación histórica de un bono internacional estructurado por 340.5 millones de dólares.
Sandra Tena.  De niña quería ser cajera y se convirtió en tesorera del CIE.  (Foto: Gladys Serrano)
Elia Baltazar
CIUDAD DE MÉXICO (Revista Expansión) -

Sandra Tena estudió Contaduría y Administración en la UNAM, pero nadie se lo cree. “Es bien chistoso, cuando me preguntan dónde estudié la siguiente frase es: ‘En el ITAM, ¿verdad?’. Pero no”, cuenta.

Llegó a Ciudad Universitaria por decisión propia, sin considerar escuelas privadas. Ahí su vida cambió. A los 18 años, apenas comenzada la carrera, su madre murió.

Su pérdida la acercó a las amigas de su madre y una le abrió su primera puerta laboral en el área de auditoría de la firma PwC. “Llegué sin saber nada, a un mundo que no conocía y ajeno a mi familia”, dice.

Lee: ¿Qué es lo que las mexicanas valoran más de un empleo?

No se amedrentó. Arropada por sus cuatro hermanos y su padre, creció segura de sí misma. “Sé que si me equivoco, si soy exitosa o no, siempre habrá alguien apoyándome”, reconoce.

Durante tres años combinó la universidad y PwC. “Me enseñaron a trabajar bajo presión”, recuerda. Nunca le importaron las noches en vela ni el trabajo en fin de semana.

Sin embargo, su ruta profesional definitiva la trazó en su siguiente empleo, en Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), donde cumplió un sueño de infancia: administrar dinero.

“De niña quería ser cajera y en CIE me convertí en tesorera”, describe. La responsabilidad se extendía a los países de Latinoamérica donde operaba la firma.

Pero las operaciones con deuda, en las que Tena es experta, las conoció en la compañía financiera Navistar Financial, donde ocupó la gerencia de tesorería en medio de una operación de bursatilización.

Tena pasó del pago de nóminas a la administración de deuda, en medio de la crisis financiera mundial de 2008, cuando “no había dinero en el mundo”, explica. Fue una experiencia que sorteó de la mano de mentores y jefes. Uno de ellos, Simon Morgenstern, entonces Chief Financial Officer (CFO) de Navistar, quien, al dejar la compañía, la invitó a unirse a Engenium Capital, que representaba el doble de activos y de deuda que ella había manejado. “Me dio miedo, pero confié en mí”, afirma.

Tena es casada, madre de una niña de siete años y ha construido un liderazgo con base en el trabajo en equipo, que le ha permitido equilibrar su vida personal y cumplir con su cargo en Engenium Capital, considerada la arrendadora financiera independiente más importante de México, donde ella administra un pasivo de 800 millones de dólares y el fondeo para un portafolio de 1,000 millones de dólares.

Bajo su dirección, la firma logró la colocación histórica de un bono internacional estructurado por 340.5 millones de dólares en el mercado internacional, el primero que realiza una empresa del sector.

Fernanda Hopenhaym, directora ejecutiva adjunta de Poder, organización civil que mapea el sector financiero y empresarial en México, destaca la particularidad de una mujer en los espacios de dirección de la industria. “Son muy pocas las mujeres que participan en las altas esferas del sector corporativo y, particularmente, el financiero”, detalla. “Prevalecen prejuicios que asignan a las mujeres tareas corporativas de menor responsabilidad”.

¿Quieres más noticias como esta?
Obtén los mejores consejos laborales y de management.

Tena no se ha sentido en desventaja por ser mujer, aunque “sí desde un punto de vista profesional, porque hay quienes son mejores”, dice. Pero reconoce sus fortalezas: ética, responsabilidad y pasión.

Edad: 39 años
Estudios: Contaduría y Administración en la UNAM.
Vive en: Ciudad de México.
Sector: Financiero.

Ahora ve
Así es como diferentes músicos recuerdan a Freddie Mercury
No te pierdas
×