Cuatro formas de manejar los conflictos en el trabajo

Para resolver conflictos laborales eficazmente necesitamos superar la tendencia a culpar y acusar. Es mejor escuchar activamente y centrarse en resolver el problema.
Conflicto  En medio de un conflicto acalorado, tu primer instinto es defenderte y defender tu punto de vista mientras atacas a la otra parte. Esta mentalidad beligerante no te llevará a ninguna parte, señalan expertos.  (Foto: Shutterstock)
Katie Shonk

(Harvard University) — Samantha estaba furiosa. Mientras daba una presentación en una reunión, Brad, un compañero nuevo en su departamento, mostró unas diapositivas que claramente se basaban en ideas para el proyecto que ella había compartido con él en privado… y lo hizo sin darle reconocimiento.

Samantha afrontó a Brad furiosamente en su oficina después de la reunión. Él se puso a la defensiva y negó las acusaciones, así que no llegaron a ninguna parte.

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Todos los días y en todos los rincones del mundo hay conflictos en el trabajo. Aunque podemos tomar algunas medidas para evitar las causas del conflicto, seguirán surgiendo de cuando en cuando. Las siguientes estrategias te podrían servir para lograr una resolución de conflictos laborales efectiva.

1. No lo hagas solo

Los empleados suelen empeorar las cosas cuando tratan de resolver conflictos laborales por su cuenta. Como tus percepciones se basan en tus intereses, es probable que te cueste trabajo encontrar soluciones que sean justas para ambas partes. Además, la gente suele transformar el compromiso en conflicto, lo que genera más y más hostilidad.

Si vives un conflicto en el trabajo, ya sea por una cuestión de personalidad o por un desacuerdo sobre una cuestión laboral, pídele ayuda a un gerente, alguien que sepas que lidiará con el conflicto confidencial y efectivamente.

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2. Escucha activamente

En medio de un conflicto acalorado, tu primer instinto es defenderte y defender tu punto de vista mientras atacas a la otra parte. Esta mentalidad beligerante no te llevará a ninguna parte.

Cuando negocies un conflicto con los demás colegas en el trabajo, genera una atmósfera productiva dejando que la persona con la que estás discutiendo hable primero. Samantha, por ejemplo, podría darle a Brad todo el tiempo que necesite para explicar lo ocurrido en la reunión y resistirse al impulso de interrumpirlo. Podría preguntarse si entiende lo que Brad dijo hasta que sienta que ya comprendió totalmente su punto de vista.

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Cuando sea momento de explicar tu propia perspectiva del conflicto, aprópiate de la misma capacidad para manifestar tu punto de vista sin interrupciones. Concéntrate en explicar cómo ves la situación y presenta pruebas si es posible.

3. No dejes las emociones fuera de la ecuación

También puede ser importante hablar de las emociones que has sentido al lidiar con el conflicto en el trabajo. Manifestar las emociones profundas que un conflicto puede engendrar no solo puede ser catártico, sino que también podrían servir para que la otra parte te vea como un ser humano polifacético y no como el "enemigo".

Tus revelaciones podrían servir para que la otra parte hable también sobre sus sentimientos respecto al conflicto. Por ejemplo: Samantha podría explicar que no solo se sintió molesta, sino también traicionada y lastimada porque creyó que Brad le robó las ideas.

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Por su parte, Brad podría revelar que admira el éxito de Samantha y que intentaba emular su estilo, pero que se sintió humillado cuando ella lo acusó de robarle la idea.

Al hablar de sus emociones mientras manejan un conflicto, los disputantes se entienden mejor.

4. Aprovecha las diferencias

En negociaciones laborales podemos aprovechar las diferencias en nuestras necesidades y preferencias para generar valor. Si un socio laboral tiene más dinero para aportar como adelanto y el otro espera poder aportar más adelante, pueden estructurar un financiamiento para sacar el máximo provecho de esta diferencia.

De igual forma, los empleados enzarzados en un conflicto laboral usualmente pueden aprovechar sus diferencias para generar valor. En el conflicto que tomamos como ejemplo, el principal interés de Samantha es que le den crédito por sus ideas, mientras que el de Brad es ganar prestigio en la empresa.

Si su gerente lo reconociera, podría recomendar que Samantha y Brad trabajen juntos en las ideas iniciales de Samantha y que traten de colaborar para promoverlas. Luego, en una reunión de seguimiento, el gerente podría darle el reconocimiento debido a Samantha y ella podría respaldar tácitamente a Brad aliándose con él para el proyecto.

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Al lidiar con un conflicto laboral, sacar el máximo provecho a las diferencias puede servir para que los empleados dejen de disputar y se enfoquen en negociar para resolver un problema de forma que los beneficie a ambos.

Cuando determines cómo manejarás un conflicto laboral, es importante recordar que entre más pronto cambies una actitud combativa por un enfoque de resolución de problemas, es más probable que resuelvas la disputa amistosamente.

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Al llevar a la mesa técnicas de negociación probadas, tales como escuchar activamente, habilidades de inteligencia emocional y creación de valor, incluso podrías lograr que tu conflicto laboral se vuelva una relación laboral productiva.

Katie Shonk es editora del Programa de Negociación de la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard y trabaja en Cambridge, Massachusetts).

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