Germán e Iván: la esperanza mexicana joven en el Mundial de Clavados

Los mexicanos lograron plata en la Copa del Mundo de Clavados, así como su boleto a los Olímpicos de Londres 2012
german sanchez e ivan garcia
clavadistas  german sanchez e ivan garcia  (Foto: )
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Por: Antonio T. Velázquez
Autor: Antonio T. Velázquez | Otra fuente: CNNMéxico
(CNNMéxico) -

En los jóvenes Germán Sánchez e Iván García recae el peso de acabar con el ayuno que tienen los clavados mexicanos de no ver a alguno de sus especialistas de 10 metros alcanzar el podio olímpico desde que Jesús Mena se colgó el metal de bronce en las lejanas competencias de Seúl 1988.

Los chicos, que desde niños comenzaron en los saltos ornamentales en Jalisco, hicieron historia en la Copa del Mundo de Londres que se desarrolló esta semana al clasificar a México en la prueba sincronizada de la plataforma para los Juegos Olímpicos y, en el caso de Germán, alcanzar su segundo pase a la justa veraniega, después de que en Beijing 2008 fue el miembro más joven del equipo en competir con apenas 15 años.

Germán e Iván conviven a diario en la fosa del CODE de Jalisco bajo la tutela del entrenador Iván Bautista. Los tres se han adueñado de los mejores resultados para las representaciones nacionales en las pruebas de plataforma desde 2009, y sobre sus hombros recae que los clavados tricolores tengan un espacio de trascendencia en las próximas justas londinenses al lado de los veteranos Paola Espinosa y Yahel Castillo.

El punto de encuentro

Mientras los clavados mexicanos alcanzaban un nuevo espacio de gloria con el título de Paola Espinosa en la plataforma individual en los Mundiales de Natación de Roma 2009, en el seno del equipo nacional arrancó la historia de Germán e Iván como los herederos de los 10 metros varoniles.

Germán Sánchez presumía que unos meses antes había competido en los Olímpicos de Beijing. Su evolución fue tan rápida, que en apenas cinco años de haber practicado los saltos ornamentales ya había alcanzado la máxima de las competencias deportivas.

En el caso de Iván el camino fue un poco más lento. Con 16 años, uno menos que Germán, asistió a Roma a su primera gran prueba internacional y juntos terminaron en la octava posición en los sincronizados.

El punto de quiebre en la asignatura de plataforma varonil estaba marcado. La nueva generación, con los dos jóvenes de Jalisco, tuvo su punto de despegue en las piletas romanas y de ahí, hasta la actual Copa del Mundo de Londres, son los mejores exponentes nacionales tanto en las pruebas individuales como dueto, en donde, de clasificar a los Juegos Olímpicos de Londres 2012, ampliarán el abanico de posibilidades del deporte mexicano en su anhelo por lograr podios.

“Cuando vi a estos chicos, los enfocamos para que se desarrollaran en la plataforma por sus características físicas. Daban el biotipo que se necesita para los 10 metros”, cuenta Iván Bautista en entrevista con CNNMéxico. “Comencé a trabajar con ellos cuando llegué al CODE en 2005. Primero con Germán y, meses después, con Iván. Eran dos chicos con mucho potencial para desarrollar".

Bautista cuenta que Germán tuvo un proceso de desarrollo vertiginoso. Con 15 años clasificó a Beijing en la Copa del Mundo de 2008, pero tenía la desventaja de no haber madurado muchos aspectos técnicos. En el caso de Iván, quien tuvo su propia experiencia en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Singapur 2010, en los que terminó tercero, en el camino fue consolidándose y asimilando mejor su desarrollo técnico.

“No es fácil el reto de alcanzar una medalla olímpica en Londres 2012, pero ellos tienen posibilidades. Hay que trabajar mucho, una vez que se dé la clasificación, con competencias internacionales y con ese trabajo especializado de calidad para que puedan hacer una prueba acorde a su potencial”, analiza Bautista, ganador del Premio Nacional de Deportes en 2010 por los logros de sus atletas.

Una amistad que los obliga a superarse

Iván y Germán pasan ocho horas diarias entrenando juntos desde que tenían alrededor de 12 años. Ambos señalan que su compañero es el mejor clavadista de 10 metros de México y encuentran puntos de coincidencia en su análisis de que son los consejos que se dan los que los ayudan a ser mejores.

Después de los Juegos Olímpicos de Beijing, se consolidaron como la pareja de los sincronizados de plataforma que estaba señalada a trascender en territorio mexicano. Iván emparejó a su amigo en las complicadas evoluciones, y en cada selectivo ratificaban su posición como los mejores en el país.

“Rivalidad siempre va a haber. Siempre estamos tratando de ser los mejores, pero la nuestra es una rivalidad deportiva únicamente, porque somos muy buenos amigos y nos estamos ayudando para que las cosas salgan mejor”, explica Iván García, con 18 años, en entrevista con CNNMéxico sobre el vínculo que tiene con Germán.

En la voz de Germán, de 19 años de edad, los halagos hacia su compañero no se hacen esperar: "Iván es una excelente persona y un gran clavadista. En este momento es el mejor de México. Mi trabajo es alcanzarlo y eso me motiva. Esto es igual con él, si un día llego a ser mejor, buscará superarme. Eso nos ha llevado a ser los mejores de México, porque es una rivalidad que sólo tenemos en la fosa y que nos ha ayudado mucho”.

Después de aquella presentación en la pileta romana en los Mundiales de 2009, los éxitos de ambos han resaltado en el deporte mexicano.

En los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez 2010 se colgaron la medalla dorada en la prueba sincronizada y de forma individual Germán se quedó el oro, mientras Iván observaba desde la tribuna porque fue Rommel Pacheco el segundo clavadista tricolor de la prueba y finalizó plata.

El camino ascendente volvió a darles el más alto de los lugares en el podio de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 como dueto en los sincronizados, y en esa competencia fue Iván el que se quedó el oro individual; Germán lo observaba desde fuera porque las autoridades mexicanas decidieron que Pacheco fuera el otro representante, y de nueva cuenta fue segundo lugar.

En el camino entre los Centroamericano y Panamericanos, una nueva cita mundialista, en Shanghai, los llevó a la final de la prueba sincronizada, mejorando un lugar el octavo sitio que habían alcanzado en Roma.

“Germán es la guía de Iván porque tiene más experiencia y ha ido sacando más rápido los clavados de alto grado de dificultad. Cuando entrenas sólo y no tienes un compañero que no imponga cierta competencia se puede estancar el crecimiento”, analiza Bautista sobre el crecimiento de sus pupilos.

“Son grandiosos compañeros, pero sus logros son un impulso mutuo. Germán ha logrado más rápido algunas evoluciones, pero Iván tiene menos problemas en aspectos técnicos con los giros, así que constantemente están uno y otro de cierto modo luchando por ser los mejores”, añadió el entrenador.

Desafiando a la historia

Cuando Jesús Mena alcanzó el bronce individual en los Olímpicos de Seúl 1988 ninguno de sus futuros predecesores habían nacido. El metal que se llevó el clavadista del Estado de México fue el quinto desde la distancia de 10 metros en la historia de los saltos ornamentales mexicanos en Juegos Olímpicos, y con ese logro se cerró la colecta tricolor para los varones a esa altura.

Desde el 2000, el deporte mexicano no tiene un representante en las competencias varoniles que coloque la bandera nacional en los pendones olímpicos. Fernando Platas se quedó con el segundo lugar en la prueba individual de tres metros en Sydney, y fue hasta que Paola Espinosa y Tatiana Ortiz se colaron al podio de Beijing 2008, que los clavados mexicanos reaparecieron en las ceremonias de premiación con el bronce que se quedaron en los sincronizados de 10 metros.

Ser señalados como aspirantes a las más grandes glorias que los clavadistas nacionales han conquistado a lo largo de la historia olímpica no es un tema que preocupe ni a Germán ni a Iván. Saben que están en el umbral de pelear por el máximo anhelo de un deportista de alto rendimiento y en consecuencia a ese deseo han pospuesto sus respectivas carreras para concentrarse únicamente en su demandante preparación.

“Nadie nos puede presionar salvo nuestro entrenador, porque él es el único que está con nosotros las ocho horas diarias de entrenamiento. No es presión el que puedan marcarnos a mí y a Iván como potenciales medallistas olímpicos, es más bien una motivación que la gente nos vea así”, explica Germán, quien ve en Londres 2012 una oportunidad de mostrar su valía después de que fue excluido para pelear por uno de los pases individuales para Guadalajara 2011.

Para Iván el deseo es más grande que la preocupación. Él ya tiene su plaza olímpica individual, que ganó en los Mundiales de Shanghai al finalizar séptimo, mientras su compañero tenía que cruzarse de brazos después de que no fue seleccionado por las autoridades para ser el otro clavadista en la competencia.

“Espero que este año en Londres, México pueda tener un nuevo medallista en plataforma y qué mejor que sea campeón”, platica Iván. “Ahora hay que pensar en alcanzar el pase en la Copa del Mundo en sincronizados y voy a ayudar en lo que sea para que Germán sea el otro mexicano que compita en la prueba individual a mi lado”.

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