'Checo' Pérez quiere ser un 'Chicharito' en las pistas con McLaren

El piloto mexicano dice a CNN que le gustaría triunfar con McLaren como Javier Hernández lo ha hecho con el Manchester United
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Autor: Matt Majendie
(Reuters) -

El Circuito de las Américas en Austin, Texas, Estados Unidos está a 321.8 kilómetros de la frontera mexicana.

Este domingo será anfitrión del primer Gran Premio de Estados Unidos desde 2007 y se espera que miles de fanáticos de la Fórmula Uno crucen Río Bravo para animar a un piloto que conocen como Checo.

Sergio Pérez se ha vuelto uno de los más queridos en México, un país que en tiempos recientes se ha vuelto un sinónimo de la lucha contra el crimen organizado emprendida por Felipe Calderón durante su mandato como presidente.

El enfoque deportivo esta semana estará en Estados Unidos, pero el de su vecino estará en la ciudad mexicana de Nuevo Laredo, el punto de cruce más cercano para aquellos que esperan ver a Pérez en lo que es, en efecto, su carrera en “casa”.

Es una ciudad que en meses recientes ha sido inundada de asesinatos relacionados con grupos del crimen organizado, el más reciente resultó en 10 criminales sospechosos muertos en un tiroteo con soldados y la policía el mes pasado. En toda la nación, la batalla contra el narcotráfico en los últimos seis años ha sumado 60,000 muertes, 16,000 cuerpos sin ser identificados y 24,000 personas desaparecidas.

Es un problema del que Pérez prefiere no hablar. No es que se aleje de temas difíciles en la conversación, sino que simplemente ama que su país sea recordado por otras razones.

“Mi país para los medios es solo drogas y violencia, lo que es triste”, dice a CNN el piloto de 22 años nacido en la ciudad de Guadalajara, en el estado de Jalisco. “Y sí ha habido problemas con la mafia y las drogas, pero cada vez está mejor.

“Las personas necesitan enfocarse en el hecho de que es un lugar grandioso, con algunas playas grandiosas y algunas personas grandiosas. Es el mejor país del mundo y estoy orgulloso de ser mexicano”, añade Pérez, mientras su sonrisa brillante aparece por primera vez en la conversación.

No es difícil ver su atractivo. Pérez le ha dado a su país titulares positivos muy necesitados con su desempeño en el equipo Sauber en los últimos dos años y muchos de sus más de 110 millones de compatriotas aspiran a emular su historia de éxito.

Los momentos en que ha podido regresar a casa esta temporada han sido relativamente pocos y distantes entre sí (así es la agenda agotadora de un piloto de la F1), pero la reacción siempre es la misma y no es extraño para Pérez ser acosado en público.

En Guadalajara compite por la corona de favorito de la ciudad con su amigo cercano, Javier Hernández, quien juega para el club inglés de futbol, el Manchester United.

Pérez conoció a Chicharito mucho antes de que se volviera un nombre conocido en la Liga Premier y habla con cariño de verlo jugar en su ciudad natal temporadas antes.

“Lo que no sabía era cuán bueno era en ese entonces”, dice Pérez, quien es un aficionado del futbol y, como Hernández, es un delantero. “Si lo hubiera sabido, yo mismo lo hubiera llevado, lo hubiera vendido y ¡hubiera ganado mucho dinero!

“Pero obviamente lo vi jugar muchas veces para nuestra ciudad y claramente era muy bueno. Pero aún así fue una sorpresa para nosotros cuando el Manchester United lo contrató. Pero ha sido muy bueno y anotó algunos goles después para el Manchester United y para México”.

El par permanece en contacto a través de mensajes de texto, con Hernández regañando a Pérez por su asociación con el Chelsea, quien firmó como socio del equipo Sauber a principios de esta temporada.

“No le gusta verme en los colores del Chelsea”, admite Pérez con una sonrisa.

La próxima temporada eso ya no será un problema porque Pérez está cambiándose a McLaren, un contrato que fue sellado el mes pasado y que llevó a una oleada de mensajes de texto felicitándolo de parte de Hernández y otros.

Pérez ha sido muy valioso en sus primeras temporadas en la F1 después de un trío de lugares en el podio en un equipo que usualmente es más conocido por mantener el ritmo en algún lugar en medio de la carrera.

Y admite que su ascenso repentino a la cima traza paralelos con Hernández; quien anotó sólo 18 minutos después de su debut en el United y fue coronado jugador del año en la temporada 2010-11 mientras el club ganó el título récord número 19.

“Creo que sí es similar”, dice Pérez. “Espero que empiece en McLaren como el Chicharito en el Manchester United”.

A Pérez no le falta ambición o confianza. Cuando se le preguntó sobre sus metas para la próxima temporada, dijo impasible: “solo una meta: ser campeón mundial”.

Aunque es admirable como objetivo, es poco probable. Por una cosa, McLaren aún continúa luchando para igualar el ritmo de Red Bull a pesar del mantra repetitivo de Pérez diciendo que “se ha unido al mejor equipo del mundo”.

Luego está el hecho de que junto a él en McLaren está Jenson Button, 10 años más grande y más sabio, con un título mundial y 14 victorias a su nombre.

Pero Pérez no está disuadido por esas estadísticas y, en conversación, es difícil no comprar su punto de vista positivo, lo que McLaren claramente ha hecho pagándole unos supuestos 11 millones de dólares al año.

“Mi objetivo inmediato es ganar el campeonato mundial”, dice. “Necesito ganar para hacer eso. Sé que será muy difícil ganar el campeonato pero ese es el reto que quiero”.

Pérez busca trabajar con Button, cuya relación con su actual compañero Lewis Hamilton se ha deteriorado este año.

“Hablé con Jenson un poco desde que firmé para McLaren”, dice Pérez. “Parece ser un chico grandioso y creo que será divertido como compañero de equipo. Es un chico muy duro de vencer y es muy experimentado. Es uno de los más rápidos”.

No quizá tan rápido como el campeón mundial de 2008, Hamilton, quien potencialmente es un acto intimidante a seguir. “Por supuesto, tengo un gran lugar que llenar”, dice Pérez. “Lo clasificaría muy alto y quizá es el más rápido. Va a ser difícil seguir lo que hizo”.

Los jefes en McLaren tienen la confianza de que hará eso, a pesar de que Pérez no ha recuperado un punto en Sauber desde que firmó para el equipo de McLaren.

Pero no son las últimas carreras en las que el equipo británico tomó su decisión. Peréz, el hijo de un excampeón de F3 mexicano y cuyo hermano mayor es un corredor en la Nascar, siempre ha sido rápido. Mostró eso en competencias similares a la F1.

Sin embargo, ha sido propenso a fallas de concentración y errores ocasionales.

Esas han sido más extrañas este año y ha sido notoriamente bueno con sus llantas Pirelli, que a cambio lo han ayudado a tener tres lugares en Malasia, Canadá e Italia.

Donde alguna vez fue considerado agresivo (y aún estalla en ocasiones), Pérez tiene un estilo de conducción suave, similar al de Button. Lo hace un complemento perfecto para los ingenieros en McLaren, quienes pueden construir el automóvil alrededor de pilotos esencialmente similares.

Sin embargo, sus esfuerzos no fueron suficientes esta temporada para persuadir a Ferrari de tomar un riesgo con él y firmarlo como reemplazo de Felipe Massa. Pérez es producto de la academia de pilotos de Ferrari y parecía estar preparado para un papel en el Cavallino Rampante

Pero el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, terminó con eso en septiembre afirmando que le faltaba la experiencia requerida para el equipo más exitoso de la F1. McLaren, buscando un reemplazo para el ahora miembro de Mercedes, Hamilton, decidió apostar pero hay suficientes pruebas para sugerir que rendirá frutos.

Su salida será costosa para Sauber, quien ha traído a Nico Hulkenberg de Force India como reemplazo.

Pérez ha sido respaldado por mucho tiempo por el dueño de Telmex, Carlos Slim, el hombre más rico del mundo y un respaldo que a McLaren le gustaría tener a bordo. El cambio de sus inversiones ha puesto en duda el futuro del otro piloto de Sauber este año, Kamui Kobayashi de Japón, quien no tiene un patrocinador importante.

De sus podios en 2012, la carrera en Malasia en marzo sin duda ha sido el pináculo de Pérez hasta la fecha, segando su camino hacia el décimo lugar en la pista a un paso de vencer en dos ocasiones al campeón del mundo Fernando Alonso, mientras que también terminó en segundo detrás de Hamilton en Monza en septiembre.

“Todos mis podios fueron igualmente grandiosos”, dice, “pero estoy decepcionado por no tener una victoria. Quiero ganar en Sauber antes de irme.

“Sauber se ha vuelto como una familia para mí y siempre es difícil dejar a tu familia. Pero tengo una nueva familia a la cual ir y llega un punto en el que tienes que moverte a un nuevo reto. Será grandioso unirme a un nuevo equipo, tener una nueva experiencia”.

Sin embargo, antes del movimiento, Pérez siente que tiene un trabajo pendiente en las últimas dos carreras de la temporada.

“Aún quiero darlo todo hasta que sea la última vuelta de la última vuelta”, dice. “Quiero dar todo lo que pueda”.

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