El futbol inglés, ¿frente a una nueva era de violencia o su renovación?

Los recientes abusos raciales e incidentes en la cancha han provocado que varios cuestionen el estado actual del deporte en Inglaterra
Autor: Gary Morley
(Reuters) -

Abusos racistas, violencia de parte de los aficionados, ataques a los jugadores. Frente a esto, el futbol inglés parece experimentar un regreso a los días oscuros que hicieron que sus clubes fueran rechazados en Europa en la década de 1980.

Un respetado periódico inglés declaró que el deporte es “tóxico” y “está fuera de control” después del tumultuoso derbi de Manchester del pasado domingo.

“Preocupante…deplorable…inaceptable” fue como el presidente de la Asociación de Futbol, David Bernstein, describió la invasión de la cancha, el lanzamiento de moneda, las acusaciones de abuso racista y 13 arrestos durante la victoria del United frente al City 3-2.

Que los dos clubes principales de la Liga Premier puedan estar involucrados en un anuncio tan malo para una de las competencias deportivas más populares y lucrativas del mundo ha llevado a que muchos cuestionen a sus líderes.

Aunque los hechos violentos que han derivado en tragedia son menos, aun se recuerdan los ocurridos en los estadios de Hillsborough en 1989 y Heysel en 1985. El último ocurrió cuando aficionados que peleaban en la final de la Copa Europea causaron una aglomeración que mató a 39 aficionados del club italiano, Juventus.

El equipo inglés, Liverpool, también estuvo involucrado en Hillsborough, donde 96 personas murieron durante un partido de la Copa FA; una revisión independiente este año encontró que la aglomeración fatal fue causada por la forma en que la policía británica encerró a los aficionados rivales en recintos pequeños como parte de su estrategia antihooliganismo.

Este podría ser un punto de inflexión importante para tratar de erradicar el comportamiento que no sería tolerado en la vida diaria.

“Previamente había comportamientos que pasábamos como 'ah, así es el futbol'”, dijo Clarke Carlisle, presidente de la Asociación de Futbolistas Profesionales Ingleses (PFA, por sus siglas en inglés).

“El comportamiento agresivo en las multitudes, cantos agresivos, arrojar cosas a la cancha, ciertos niveles de abuso; las personas han estado demasiado felices para decir 'es un partido de futbo'’”, dijo a CNN.

“Ahora los niveles de tolerancia para comportamientos como ese se caen. Por eso vemos un número mayor de incidentes reportados, de aficionados haciendo gestos de mono aisladamente, pequeños números de personas arrojando cosas a la cancha.

“Ha pasado durante un tiempo pero ahora prohibimos estos comportamientos antisociales”.

Los arrestos en los partidos de la Liga Premier en realidad se rebajaron un 30% la última temporada, pero por el contrario las transgresiones relacionadas con la raza han ido en constante aumento.

El mundo observa

Las imágenes de sangre cayendo del rostro de Rio Ferdinand después de que el excapitán de Inglaterra fuera golpeado por una moneda arrojada por la multitud el pasado domingo y luego las del defensa del Manchester United confrontado por un aficionado del City que invadió la cancha (todas transmitidas en todo el mundo) han sido blanco de críticas después de un año de controversias perjudiciales en la Liga Premier y en las divisiones más bajas.

Pero Carlisle, un exjugador de primera división que ahora ejerce su oficio en la cuarta división, cree que sólo resaltó algo que ha ocurrido regularmente durante años.

“Ha habido muchos juegos televisados donde los hombres van a las esquinas y ves proyectiles dirigiéndose a la cancha, pero es sólo en una ocasión extraña en la que realmente golpean a alguien”, dijo el hombre de 33 años, quien en un documental de televisión exploró el abuso racista que su padre sufrió como jugador negro en una liga inglesa semiprofesional.

“Ha habido un cambio en la aceptación de las personas sobre estos comportamientos”, dijo Clarke.

“Esperamos que las personas se comporten mucho más razonablemente en los partidos de futbol, esperamos que las autoridades de futbol tomen control de la situación con toda la tecnología que tienen disponible y esperamos repercusiones por todos estos comportamientos, para que las personas sean responsables ya sea un jugador, un árbitro, el funcionario de un club o un aficionado”.

¿Vacío moral?

Sin embargo, hay una percepción creciente en Gran Bretaña de que aquellos en el poder no hacen lo suficiente.

Herman Ouseley, presidente del grupo antirracismo Kick It Out, criticó a la FA y a la Liga Premier por el manejo de los casos John Terry/Luis Suárez en el último año, etiquetándolos como “12 meses desperdiciados en la hipocresía”.

Terry perdió la capitanía de Inglaterra antes de ser absuelto en la corte en julio por abusar racialmente de un oponente, pero fue suspendido durante cuatro partidos por la FA casi un año después del incidente original.

“Hay poca moralidad en el futbol entre los clubes importantes”, dijo Ouseley al periódico británico The Guardian.

“El liderazgo es tan importante; tienes que enviar un mensaje poderoso de que el racismo es completamente inaceptable. Pero hay un vacío moral.

“Los clubes grandes cuidan a sus jugadores como activos. No había ninguna actitud audaz en ellos, para decir que no se conformarían”.

CNN pidió a la FA que respondiera a esas acusaciones, pero el organismo dijo que no haría más comentarios sobre los casos Terry/Suárez.

Clarke concuerda en que los clubes no sólo deberían cuidar sus propios intereses a corto plazo.

“Tiene que haber responsabilidad individual y en los clubes de futbol para el comportamiento de sus empleados”, dijo.

“Hay un elemento de responsabilidad que necesita ser abordado. Las sanciones de la FA para los jugadores, por discriminación a nivel básico, necesitan ser más duras”.

La FA ha dicho que revisará sus sanciones, pero ningún cambio podrá implementarse hasta que comience la próxima temporada. La PFA de Clarke dijo en Twitter esta semana que había acordado una propuesta con la FA sobre sanciones de cinco partidos por abuso racial.

¿Problema creciente?

Los incidentes de Manchester eclipsaron completamente los acontecimientos del pasado sábado en otro juego de la Liga Premier organizado por el Swansea, donde un hombre fue arrestado y acusado después de que el defensa del Norwich, Sebastien Bassong, se quejara de haber sido abusado racialmente.

El Norwich reveló después que la policía investiga cuatro casos de ataques racistas sobre el jugador de Camerún en los últimos quince días, tres de ellos en Twitter.

El que dos aficionados del West Ham fueran arrestados por el supuesto abuso antisemita de aficionados del Tottenham el mes pasado y varios otros incidentes problemáticos esta temporada, no retrata una buena imagen del futbol inglés; pero muestra el tamaño del reto que enfrentan las autoridades.

Clarke dijo que la cuestión de castigos adecuados requiere un enfoque global.

“Es fácil para mí decir que un aficionado debe recibir un castigo ‘x’, así como es fácil para un aficionado decir que un jugador debe recibir un castigo ‘y’”, dijo.

“Si tenemos algún tipo de consulta en todo el consejo para establecer parámetros aceptables o comportamientos inaceptables entonces veremos colocar algo en su lugar sobre lo que todos tienen una contribución”.

Pautas necesarias

La FA trabaja con el gobierno británico para encontrar formas de lidiar con problemas del futbol, pero Clarke dice que esto sólo será efectivo si hay un conjunto claro de pautas establecidas para todas las áreas del juego.

“El mayor cambio que necesitamos en el futbol es algún tipo de protocolo para problemas que han pasado el último año”, dijo, cuando se le preguntó sobre entrenadores de clubes como Kenny Dalgish y Andre Villas-Boas defendiendo públicamente a sus jugadores Luis Suárez y John Terry mientras las investigaciones de racismo continuaban.

“No tenemos ninguna pauta definitiva sobre lo que debería ocurrir cuando haya incidentes de discriminación, especialmente abuso racial. Es un área bastante gris. Las defensas entran en el club, tienen su propia marca y sus propios activos que proteger.

“Todo esto es antes de que investigaciones oficiales y procedimientos se lleven a cabo para determinar si hay apoyo válido del jugador o del club. Creo que lo primero que tenemos que hacer es tener un protocolo donde todos sepan exactamente lo que debe ocurrir en estos incidentes, exactamente qué comportamientos se esperan de las personas involucradas, al igual que de los empleados del club y de la prensa”.

Dijo que el incidente que involucra al árbitro Mark Clattenburg, quien fue acusado de abusar racialmente de un jugador del Chelsea antes de ser absuelto, mostrando las mejoras que el futbol ha hecho y cuán lejos aún tiene que ir.

“Procesalmente se trataba de un avance real: algo se dijo, fue reportado, fue investigado y se llegó a una conclusión. Creo que fue excepcional, al igual que fue hecho inmediatamente”, dijo.

“Pero debido a que todo el asunto inmediatamente llegó a la prensa y al dominio especulativo, hubo preguntas que fueron ofrecidas y respondidas que la gente en realidad no tenía motivos para contestar.

Diferencias culturales

Para prevenir una repetición del caso Suárez-Patrice, la FA considera dar lecciones culturales a los jugadores extranjeros. Suárez fue suspendido ocho partidos por burlarse constantemente del defensa del Manchester United con el término “negrito” durante un partido.

Los abogados del Liverpool afirmaron que era un término aceptable y a menudo afectivo en Uruguay, de donde es Suárez; pero la FA decidió que tenía connotaciones mucho más negativas en Gran Bretaña.

“No deberían de haber áreas grises. Si esperamos que las personas se adhieran a ciertos valores y a un programa disciplinario entonces es nuestro deber asegurar que sepan cuáles son esos valores. Es una idea excelente deshacerse de cualquier ambigüedad para los jugadores que vienen del extranjero y que podrían no estar familiarizados con nuestros valores”.

¿Una nueva era?

Ouseley, la primera persona negra en liderar la Comisión de Igualdad Racial de Gran Bretaña, planea dimitir de su papel en el Consejo de la FA, según The Guardian.

El hombre de 67 años se frustró con la aparente falta de progreso de parte del organismo. Sería “una gran pérdida” en el caso de antirracismo en el futbol, dijo Clarke.

“Pero eso abre una puerta para que alguien más llene ese espacio. Su experiencia definitivamente será una pérdida, pero eso no tiene que ser una pérdida para la iniciativa; los ideales y la ética aún pueden llevarse adelante. Es una oportunidad para que la FA lleve a cabo sus principios de diversidad”. 

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