El talento de los jinetes negros 'renace' en el mundo del hipismo

Durante mucho tiempo estos atletas fueron segregados, pero ahora tienen la oportunidad de ganar uno de los títulos más importantes
Caballos pura sangre y vino de clase mundial
Autor: Sheena McKenzie
(Reuters) -

La historia está en contra de Kevin Krigger. Un jinete negro no ha ganado la carrera de mayor prestigio en Estados Unidos, el Derby de Kentucky, desde hace más de un siglo.

Pero en la mente de Krigger, la historia ya ha sido reescrita, aunque todavía no lo sabemos.

"Sé que voy a ganar. ¿Por qué? Porque cabalgo sobre Goldencents", dijo a CNN con su cadencioso acento caribeño. "No se sentiría tan confiado con cualquier otro caballo".

Los corredores de apuestas parecen estar igual de seguros, al colocar a Krigger como el segundo favorito para ganar los 2 millones de dólares otorgados en 'La carrera por las rosas', llamada así por su icónica manta de flores de color rubí que se coloca encima del ganador.

Kentucky es la primera carrera hacia la Triple Corona estadounidense, seguida por las carreras de Preakness Stakes y Belmont Stakes.

Pero para muchos, el Derby, que se corre sobre la histórica pista de tierra de Churchill Downs, es también una fabulosa fiesta, que captura la imaginación del público en una forma que pocas carreras de caballos pueden hacerlo.

Actualmente, si observas detenidamente en cualquier hipódromo estadounidense, lo más probable es que veas un mar de jinetes blancos, y cada vez más latinoamericanos.

Pero observa 150 años atrás y los afroestadounidenses imperaban en la pista. Cuando se llevó a cabo por primera vez el Derby de Kentuckyen 1875, 13 de los 15 jinetes eran negros.

Al igual que la actual NBA, los atletas negros dominaron las carreras de caballos durante las siguientes tres décadas, ganando 15 de los primeros 28 derbis.

"Eran jinetes de primera clase en el mundo", dice Joe Drape, autor de 'Maestro Negro', el cual narra la historia del campeón jinete Winkfield.

"Fue el primer deporte profesional para atletas de ascendencia negra en Estados Unidos. Ellos estaban a la vanguardia de las carreras de caballos y era una oportunidad para alcanzar un buen nivel de vida".

Sin embargo, con la aparición de las leyes de Jim Crow en la década de 1880, las cuales segregaban a los atletas de color, se escribió el fin de la época dorada de jinetes como Winkfield.

Más tarde serían sustituidos por las sucesivas oleadas de intrépidos inmigrantes dispuestos a probar suerte en la pista, desde los irlandeses hasta los jinetes latinoamericanos de la actualidad.

En 2013, Krigger es uno de los 50 jinetes negros que compiten en EU, de un aproximado de 1000.

Así que, ¿podrá el jinete de 29 años de las Islas Vírgenes ser el que devuelva el trofeo a los padrinos originales de las carreras de caballos?

"Si alguien va a ser el primer afroestadounidense en hacerlo en 111 años, ¿por qué no yo?", dijo.

La misma idea pasó por la mente de Krigger cuando era joven, mientras veía el Derby en la televisión, desde su casa en la isla de St. Croix.

Los caballos eran parte de la vida de la comunidad rural, y cuando Krigger tenía cuatro años jalaba a los animales junto a los coches para poder treparlos.

A los 10 años le dieron su primera yegua e inició sus primeras carreras en la playa con otros niños.

Krigger, fanático de los caballos, incluso ajustaba su silla de montar en el brazo del sofá y fingía cabalgar.

"Nací montando caballos, aprender a caminar vino después", dijo. "Vi el Derby todos los años y sabía que algún día correría en él. Siempre fue mi sueño".

A los 17 años, fue hacia EU para seguir ese sueño, compitió en todo el país con cierto éxito, a pesar de no estar en las principales competiciones.

Su momento llegaría una década más tarde. En 2011, Krigger por fin encontró su paso, al ganar 124 carreras y lograr 2.8 millones de dólares en premios.

El mundo de las carreras se percató de su existencia: recibió una llamada del famoso agente de Los Ángeles, Tom Knust, con una oferta para competir en algunos de los mejores circuitos del sur de California.

No tuvo que preguntar dos veces. Krigger empacó junto con su familia de cuatro niños y su novia desde hace mucho tiempo, se mudaron desde Seattle a un hotel, y luego a una casa rodante, antes de establecerse en una casa rentada.

El jinete estuvo bajo la tutela del famoso entrenador ganador del Derby de Kentucky, Doug O'Neil, quien le dio la oportunidad de montar el caballo de sus sueños: Goldencents.

Expectativa y dedicación

Desde que ganó el Derby de Santa Anita, el primer jinete afroestadunidense en lograrlo en 78 años de historia de las carreras, los medios y el público consideran que podría alcanzar más éxitos en Kentucky.

El Derby de Santa Anita, en California, es visto como un importante precursor del de Kentucky, pues siete de sus ganadores se han llevado la 'Carrera por las rosas'.  

Sin embargo, a pesar de la enorme expectación, Krigger se mantiene frío como el hielo: "Tomo cada una de mis carreras de la misma manera, al final del día, tan solo es otra carrera".

Ha entrenado duro para llegar a este punto trascendental en su carrera: se levanta a las 5 de la mañana todos los días, y el éxito será punto y aparte de su color de piel.

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"No creo que mi premio sea una victoria para los jinetes afroestadounidenses, cada uno de nosotros tiene que ganarse el respeto de nuestros entrenadores", dijo Krigger.

"El siguiente jinete de color que compita en el Derby de Kentucky no será gracias a mí, sino por su propio mérito”.

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