Pastor Maldonado, el piloto en el que Hugo Chávez confiaba

La Fórmula Uno recibe cada vez mayores patrocinios de gobiernos gracias a la gran exposición mundial que ofrece a los anunciantes
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Autor: Sarah Holt
(Reuters) -

No solo los magnates de todo el mundo y las armadoras de autos aceitan la maquinaria de la Fórmula Uno, los países también.

Los gobiernos han invertido tradicionalmente en la F1 al entregar el dinero necesario para organizar carreras, pero ahora están haciendo tratos con los pilotos y los equipos.

La petrolera estatal de Venezuela, PDVSA, financia el auto de Pastor Maldonado con Williams.

A mediados de este año, Sauber anunció un acuerdo que involucraba a tres patrocinadores relacionados con el Estado ruso, según el cual el equipo suizo colocará tras el volante al adolescente Sergey Sirotkin, justo a tiempo para la carrera inaugural en el Gran Premio de Rusia en 2014.

"Tengo una responsabilidad enorme", dijo Maldonado a CNN. Maldonado recibió la aprobación personal del difunto presidente de Venezuela, Hugo Chávez. "Todo el país está atento a mí, así que cada día que no me va muy bien, tengo algo de presión".

Pero, ¿por qué los países quieren invertir en el inconstante mundo de la F1 si no hay una recuperación tangible de su inversión?

El director de la escudería McLaren, Martin Whitmarsh, explicó a CNN: "El año pasado, más de 500 millones de personas vieron la Fórmula Uno".

"Solo hay dos deportes mundiales: el futbol y la F1. Es natural que conforme la F1 extienda sus fechas y penetre en nuevos mercados (la gente) quiera involucrarse e invertir en el deporte".

Los mercados mundiales

Christian Sylt, uno de los autores de Formula Money, un reporte anual en el que se examinan todos los aspectos de las finanzas del deporte, cree que los países ahora tienen un rol qué asumir para llenar el vacío que dejaron quienes invertían tradicionalmente en la F1.

"La salida de los fabricantes de autos dejó un enorme hueco en los presupuestos de muchos equipos", dijo Sylt.

"En 2008 y 2009, la F1 perdió a Honda, a BMW y a Toyota, mientras que Renault también redujo gastos. Esto significó que según los datos de Formula Money, el gasto de los propietarios de los equipos se desplomó de 1,600 millones de dólares en 2008 a 611 millones en 2010 (de 20,800 a 7,943 millones de pesos), a pesar de que se agregaron dos equipos nuevos. Por otro lado, los equipos han tenido que buscar nuevas fuentes de financiamiento para conservar su presupuesto".

Los participantes ambulantes de la F1 visitarán cinco continentes y 19 países en 2013 y en 2014 se programaron carreras adicionales en Rusia, Austria, Estados Unidos y México.

Parte del atractivo del deporte es que de inmediato ofrece a quienes lo respaldan un acceso estructurado a casi 20 mercados mundiales.

"Si un gobierno cree que puede incrementar el comercio y el turismo al proyectar una imagen de sí como un destino tecnológicamente hábil y glamoroso, como un centro de la excelencia deportiva, entonces la F1 es una buena forma de lograrlo", prosiguió Sylt.

"Las cualidades de tecnología y glamour de la F1 son algo con lo que los países en desarrollo a veces quieren alinearse".

"En este momento no es tan común en la F1, pero su serie secundaria, la GP2, ya es una gran fuente de recursos".

Una responsabilidad enorme

"Durante los últimos años, han surgido los logotipos de países como Venezuela, Mónaco, Angola, Rusia y Colombia en los autos y Venezuela incluso es patrocinador oficial del equipo Lazarus".

"Conforme estos pilotos ascienden al a F1, llevarán consigo a sus patrocinadores y veremos que cada vez mas países se involucran como patrocinadores de la F1".

El patrocinar a un piloto o a un equipo es una poderosa herramienta de mercadotecnia. Además de los logos tradicionales que se pintan prominentemente en el auto, ahora se menciona a Venezuela cada vez que Maldonado entra a un auto.

Pero, ¿cómo hacen los pilotos para soportar esta singular presión patriótica que representa ser un embajador vestido con un traje de carreras?

"Tengo más que muchas responsabilidades", explicó Maldonado con una leve sonrisa. "Soy la única persona de Venezuela en la Fórmula Uno. Es muy difícil para mí el mantener contentos a todos".

Al igual que la mayoría de los pilotos de F1, el conductor de Williams, de 28 años, inició en el kartismo y ascendió por las categorías menores antes de ganar el título de la GP2 en 2010.

Sin embargo, no queda duda de que el paso final hacia un sitio en la F1 se endulzó con el patrocinio de PDVSA, que se dice es de unos 45 millones de dólares al año (585 millones de pesos).

"PDVSA y los patrocinadores que tuve anteriormente —y que aún tengo— creen en mi talento", dijo Maldonado, quien está consciente de que tiene que trabajar duro para obtener algo a cambio.

"Fui el primer piloto en correr con los colores de PDVSA, la principal petrolera del país. En Venezuela no nos gusta perder, siempre buscamos ganar".

Maldonado no fue el primer piloto venezolano en la F1: ese honor correspondió a Ettore Chimeri —nacido en Italia— en 1959. Sin embargo, se volvió el primer venezolano en ganar un gran premio en España en la temporada 2012.

"Ya saben, después de mi victoria el año pasado, la F1 se volvió un deporte muy popular", explicó Maldonado. "Tenemos dos canales de televisión en vivo, así que está creciendo más y más… por eso tengo una responsabilidad aún mayor".

Un presidente que resuelve problemas

Esta temporada los niveles de estrés de Maldonado se han elevado aún más. El auto de Williams ha quedado atrás de sus rivales a la mitad de la clasificación y Maldonado finalmente ganó el primer punto para el equipo en Hungría, la décima carrera del año. Los presagios en la víspera de la temporada no fueron buenos. El equipo organizó un almuerzo de celebración de pretemporada el 5 de marzo, pero más tarde ese día, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, murió tras una larga batalla contra el cáncer.

La muerte de Chávez, un "socialista del siglo XXI" con un estilo propio, dejó a Venezuela en la incertidumbre y probablemente privó a Maldonado de su principal partidario.

Cuando le preguntaron qué tanto había ayudado a su carrera el difunto presidente, Maldonado respondió: "Mucho. No fue solo mi carrera, sino la de muchos pilotos de carreras: Rodolfo González (GP2); E.J. Viso, que está en IndyCar; muchos, muchos pilotos de carreras".

Maldonado se presentó dos veces en el programa de debates de Chávez, Alo Presidente, pero dijo que no hablaba regularmente con el difunto presidente, aunque agregó: "Era muy cercano a los pilotos".

Ha habido opiniones encontradas respecto al legado de Chávez. Los comentaristas dicen que hizo mucho para sacar a la gente de la pobreza en Venezuela, pero que su estilo autocrático de gobernar dañó la democracia de la nación y dejó al país sumido en desafíos económicos abrumadores.

Sin embargo, Maldonado dice que se extraña mucho al carismático Chávez, el hombre que ayudó a moldear su carrera.

"Lo extrañamos", dijo Maldonado, quien creció en la ciudad de Maracay. "Todo el mundo extraña a personas que fueron importantes para el país, la postura que asumió, lo que hizo por los pobres".

"Se conectaba con el pueblo y al mismo tiempo escuchaba los problemas que tenían, lo analizaba todo con su equipo, sus ministros y directores; trataban de resolver todos los problemas del pueblo".

El recibir el apoyo del Estado ligó íntimamente a Maldonado con Venezuela de muchas maneras.

Está en deuda con PDVSA por su puesto en la F1 y se siente como un embajador de Venezuela, de sus compatriotas y del legado del presidente Chávez.

Cuando los países deciden invertir directamente en los pilotos de F1, la responsabilidad recae principalmente en el piloto. ¿Maldonado espera que Sirotkin, el piloto al que los inversionistas rusos planean colocar en el asiento del Sauber, sienta la misma presión?

"Depende", explica Maldonado. "No conozco muy bien a los rusos. Conozco a los venezolanos… ¡claro que hay mucha presión!".

Los barrios bajos de Venezuela

El contrato de patrocinio de PDVSA con Williams expirará en 2015. Se entiende que las condiciones del acuerdo estipulan que un piloto venezolano debe correr para el excampeón mundial de los constructores, aunque no sea necesariamente Maldonado.

CNN se puso en contacto con PDVSA, pero se negaron a hacer comentarios.

Aunque Maldonado llegue a encontrarse sin auto en la F1, ya está decidido a retribuir parte de la deuda que cree tener con su país a través de la Fundación Pastor Maldonado, una organización de beneficencia que estableció en 2005.

"Queremos encontrar a un nuevo piloto en los barrios muy pobres de Venezuela y darle la oportunidad de volverse piloto de carreras en la F1 en el futuro", explicó Maldonado, animaron a quien incursionó en el automovilismo a instancias de su padre y su tío.

"Estamos concentrados en encontrar a alguien que ni siquiera sea cercano al automovilismo. En este momento estamos organizando un pequeño campeonato de go karts y luego elegiremos a dos o tres corredores para colocarlos en Europa con buenos equipos, la fundación pagará todo".

"También ayudamos un poco con la educación, a algunas personas que hayan perdido sus hogares en tragedias y a otros deportes".

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"Sin embargo, ahora estamos planeando encontrar el segundo o tercer piloto venezolano para un auto de Fórmula Uno".

Maldonado usa su fundación para retribuir lo que Venezuela le ha dado… y, mejor aún, también espera encontrar un sucesor que conduzca las expectativas de una nación hacia el futuro.

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