'Subzero', el caballo que 'enamora' a las celebridades en Australia

Algunas reconocidas personalidades como Kylie Minogue y Hugh Jackman se han sentido opacadas por el esplendor de este equino
Maroñas, un 'templo' de las carreras de caballos
Matt Majendie
Autor: Matt Majendie
(Reuters) -

Este caballo ha sido montado por la estrella del pop Kylie Minogue, Hugh Jackman realizó un show de cabaret con este animal en un casino y su vida fue salvada por el último Primer Ministro de Australia.

Subzero, o Subbie, como es conocido de cariño, ganó la Copa Melbourne hace 21 años.

Es apenas el quinto caballo gris en ganar una de las carreras de caballos más prestigiosas y el primero en hacerlo desde la Segunda Guerra Mundial, por lo que se convirtió en una celebridad casi de inmediato.

Pero su estatus de celebridad se ha consolidado tras su retiro, en parte por sus numerosas apariciones en público, desde programas de televisión hasta eventos escolares y de caridad. En todas sus actividades ha ganado un estimado de 10.4 millones de dólares (unos 1,375 millones de pesos) para caridad durante las últimas dos décadas.

A excepción de Black Caviar, si uno menciona algunos de los caballos australianos que pertenecieron a ciertos personajes del país, con nombres como Carbine, Tulloch o Phar Lap, seguramente los no conocedores de carreras de caballo te mirarán desconcertados.

Menciona a Subzero y el reconocimiento es inmediato.

Durante sus 21 años de retiro, ha sido propiedad del dueño de la carrera de la Copa Melbourne, Graham Salisbury.

"La gente lo ama porque es gris y eso es obviamente una rareza, además está su victoria en la Copa Melbourne, pero luego también debemos de ver que es todo un personaje encantador", dijo a CNN.

"Básicamente es el compañero de todos, un caballo para la gente. Es un héroe absoluto en Australia".

No siempre fue así. Irónicamente esta bestia domada solía ser inquieto, pero Salisbury pasó un año junto a este animal para ganarse su confianza y hacerlo sentir más cómodo con el público.

Ese aprendizaje involucró que Subbie fuera vendado de los ojos y Salisbury, cargado con una cubeta de zanahorias, le llamaba para que acudiera hacia él.

La confianza fue rápidamente construida y su dueño admite que lo sigue a todos lados, no importa cuan bizarra sea la situación. Y de verdad que las ha habido, desde un ascensor en el prestigioso Casino Crown hasta un avión.

El caballo es tan tranquilo alrededor de Salisbury que incluso lo lleva a comidas familiares…en ocasiones.

"Subzero tiene su propio potrero de 12,141 metros cuadrados y cuando tenemos una carne asada, puede venir, le gusta tener una conservación, asienta con la cabeza, come lechuga y zanahorias, quizás hasta beba una stubbie (un término australiano para decir cerveza)".

"Es todo un personaje. Tú le preguntas algo y te contestará con un asentamiento de cabeza. Si hay un asiento, hasta se sentará y tendrá una conversación contigo".

Parte de la familia

Uno imaginaría que Salisbury tendría que haber desembolsado una gran cantidad de dinero para hacerse propietario de Subzero, pero en realidad todo lo que costó fue un solitario dólar australiano.

A Salisbury le prometieron el caballo por esa cantidad antes de la victoria en la Copa Melbourne, pero después de la victoria estaba preocupado de que el trato no siguiera adelante.

"Recuerdo que cuando ganó pensé: 'Jesús, no lo voy a obtener ahora'", revela Salisbury.

"Pero al mismo tiempo me dijeron que tenía una mejor oportunidad que antes, ya que la desventaja sería mucho para él. Creo que siempre supe que estaría bien porque Lee Freedman, su entrenador, me dio su promesa del precio y siempre se ha mantenido apegado a su palabra".

"Hay quienes han tratado de comprarlo desde entonces, en particular dos jeques árabes hicieron ofertas por separado para comprar a Subzero mientras el caballo estaba de viaje en los Emiratos Árabes Unidos para coincidir con la carrera de caballos de la Copa Mundial de Dubai".

Salisbury recuerda: "Este hombre se acercó a mí y me dijo: 'Aquí, en este momento, lo cambió por un Mercedes nuevo'. Le dije 'no' y el hombre me dijo: 'No hablo de un Mercedes pequeño, hablo de uno grande', pero le expliqué que el animal no estaba en venta".

"Y luego otro hombre trató de comprarlo por 100,000 dólares (aproximadamente un millón de pesos). Le expliqué que no lo vendería por ninguna cantidad. El caballo es un muy buen compañero, sería como venderle a mi hija".

La hija de Salisbury, de 19 años, es la nueva adición de la familia además de Subzero, y como resultado "el caballo ya es parte de la familia".

Se han presentado ocasiones en donde ha habido miedo de perder a este venerado miembro de la familia.

Subbie ha tenido algunos ataques ocasionales de mala salud, incluyendo uno reciente.

La posibilidad de perder a su caballo hizo que Salisbury derramara lágrimas. "Perdón, me pongo muy emocional al pensar en eso", dice con voz entrecortada, "solo espero que me vaya antes que él".

Los problemas más serios para Subzero ocurrieron en 2009 cuando una artritis crónica afectó sus huesos.

Salisbury logró aliviar el problema con un medicamento llamado SuperFlex que junto con la dieta de Subzero pudieron reanimarlo.

Pero hubo un contratiempo cuando la siguiente dotación de medicina no pudo entrar a territorio australiano debido a la insuficiente documentación para hacerlo.

Salisbury perseveró, pero no logró que pudiera entrar la medicina, la condición del caballo deterioró y hablaron sobre aplicar la eutanasia.

Esto provocó una protesta pública y la intervención del Primer Ministro de Australia, Kevin Rudd.

"Fue encones que conocí al procurador Rob Hulls y le mencioné el caso", dice Salisbury. "Entonces el permiso que necesitaba apareció de repente. Le hablé para agradecerle, pero él me explicó que el Primer Ministro fue quién tomó cartas en el asunto y lo resolvió".

La intervención permitió que Subzero regresara a lo que, aparentemente, le gusta más: entretener a sus fanáticos, de los que hay una larga y variada lista.

"En una ocasión, unos jóvenes se acercaron a Subbie y a mí", dice Salisbury.

Ellos recordaron un momento en el que el caballo acudió a su escuela cuando eran niños. Y por supuesto, también están los niños enfermos en el hospital que se alegran cuando lo ven. "Subzero ha estado presente en la vida de muchas personas".

Algunas de las celebridades más conocidas de Australia se enamoran de él después de su encuentro con la superestrella equina.

"Recuerdo haber hecho una actividad de caridad con Jackman", dice Salisbury.

 "Él me preguntó: '¿voy a estar muy cerca del caballo?', y yo le dije "será mucho mejor que los caballos que tuviste que montar en la película Australia".

"Jackman es una gran, gran estrella, pero incluso él tuvo que admitir que la gente tomaba más fotos de Subbie que de su cabaret".

"Lo mismo sucedió con Kylie. Ella estuvo con él en la Copa Adelaida hace algunos años. La cantante no era la estrella mundial que es ahora, pero era muy reconocida en Australia. Comentó que no estaba acostumbrada a ser opacada por un caballo".

¿Quieres más noticias como esta?
Recibe nuestros artículos sobre viajes, moda, lujo, cultura y estilo.

Su roce con las celebridades, de hecho, solamente ha tenido un momento incómodo, cuando el caballo se comió el sombrero de 600 dólares (unos 7,000 pesos) de la socialité Lillian Frank.

"No he tenido ningún problema, desde ver como una familia de cuatro lo monta hasta subirse en un avión o ser acariciado por los niños en un hospital, él lo ha hecho todo", añade Salisbury.

Ahora ve
¿Quién pagará los honorarios de los abogados de ‘El Chapo’?
No te pierdas
×