'Vote for Lust', el caballo que fue nombrado el 'peor de las carreras'

El animal participó en 90 competencias sin alcanzar la victoria, ahora disputa un lugar entre los más ínfimos en este deporte
El 'arte' de la crianza de los caballos en México
Autor: Matt Majendie
(Reuters) -

Black Caviar, que probablemente sea el caballo más célebre de Australia con 25 victorias en 25 carreras, no da indicios de querer apartarse de los reflectores, ni siquiera durante su retiro.

Hace poco, la yegua acaparó los titulares luego de develar una estatua en su honor.

Sin embargo, el retiro de otro equino que ocurrió en las últimas semanas pasó sin pena ni gloria: Vote for Lust se retiró a los pastizales.

"Es realmente malo", dijo a CNN el dueño y entrenador del caballo, John Castleman. "Simplemente no corre rápido".

El caballo no correrá más tras su carrera número 90, en las cuales no obtuvo una sola victoria.

A pesar de la falta de ritmo y garbo en la pista —en su última carrera, Vote for Lust terminó a 12 cuerpos y medio del grupo—, tiene un grupo de seguidores en Australia y cuenta con perfil en Facebook y Twitter.

El caballo es indiscutiblemente el peor de las carreras en Australia y su rival más cercano es Jordi, que corrió 67 competencias sin ganar.

Vote for Lust está en la competencia para ser el peor caballo del mundo, aunque tiene fuertes rivales.

El caballo británico, Quixall Crossett, fue el primer purasangre que perdió 100 carreras en Gran Bretaña en el 2000, mientras que el caballo estadounidense, Zippy Chippy, también corrió en 100 ocasiones sin victoria, incluso, perdió una carrera contra un jugador de beisbol de las ligas menores.

El favorito de la afición

Ni siquiera el dueño y entrenador de Vote for Lust, John Castleman, cree que pueda haber peor caballo en el planeta.

A pesar de su ignominioso récord en las pistas, Castleman reconoció que cientos de compradores potenciales hicieron fila para adquirir a este australiano mediocre luego de que su retiro fuera anunciado.

Sin embargo, para Castleman la familia tiene prioridad y regaló a Vote for Lust a su nieta de 14 años.

Ella puede montarlo a la velocidad que el caballo de 10 años dominó en las pistas durante su carrera.

Durante la carrera de Vote for Lust, la gente apostó a su victoria —sin éxito—, aunque Castleman fue lo suficientemente astuto como para nunca apostar al peor caso perdido.

"En casa ha derrotado a uno o dos, pero nunca en una carrera", dijo Castleman.

Durante la Copa Melbourne corrió en dos ocasiones contra otro caballo y en cada una llegó a la meta en un distante segundo lugar.

Su última oportunidad real de lograr la victoria fue durante la carrera Horsham Maiden, en junio de 2009, una carrera hecha específicamente para los caballos que nunca han ganado. Como era de esperarse, Vote for Lust no estuvo entre los vencedores.

Un caballo sociable

Ni siquiera el jinete Glenn Boss —tres veces ganador de la Copa Melbourne— pudo lograr algo con el desafortunado caballo en una única carrera.

La empresa de apuestas Betfair patrocinaba al caballo y trajo a Boss para que lo montara en su carrera 87 durante un evento de relaciones públicas.

"Hubo un momento en el que pensé: 'Aquí vamos', pero eso duró unos 100 metros y luego asumió su medio galope usual", cuenta Boss, quien atribuye la falta de competitividad de Vote for Lust a su afabilidad.

"Le gustan las competencias, pero es sociable y quiere quedarse en la manada con sus amigos. Me imagino que si pudiera pedir una cerveza y un sándwich, lo haría".

En ese entonces, le preguntaron al jockey si creía que el equino podría lograr una victoria en el ocaso de su carrera. Su respuesta fue: "Nunca digas nunca", aunque Castleman rió y respondió brutalmente: "Nunca".

Se deja ver cierto orgullo paternal en el dueño cuando habla de lo malo que era Vote for Lust.

"Si hubiera ganado no habría servido de nada, ¿o sí?", dijo. "De cualquier forma, no era su destino".

Fuera de la pista lo conocían como Bogey o Lusty, aunque Castleman reconoció que "tal vez haya habido otros nombres, ¡dependiendo de mi estado de ánimo!".

A los australianos les encanta un caballo luchador y hay que reconocer que hubo ocasiones en las que Vote for Lust mostró un destello de talento, usualmente cuando las condiciones climáticas eran adversas.

"Hubo un par de ocasiones al principio de su carrera, llovía a raudales y simplemente siguió adelante. Pensé que tal vez lo lograría. Como no fue así, creo que supe que nunca lo haría".

Una naturaleza apacible

Entonces, ¿por qué Castleman todavía lo inscribía en las carreras?

"Bueno, los caballos no se pagan solos, ¿o sí?", respondió el propietario de Vote for Lust. "De cualquier forma podría ganar algo de dinero para pagar su alimento y manutención".

A pesar de la negatividad de sus proezas hípicas —o de la falta de ellas—, el animal fue invaluable fuera de las pistas.

"Era bueno tenerlo cerca, era amigo de todos", dijo Castleman.

"Era sumamente tranquilo y lo llevábamos para que acompañara a otros caballos. Era muy noble, tenía un efecto tranquilizador en otros caballos más nerviosos. Hacía todo lo que le pidieras, excepto correr rápido".

"Cuando domábamos a los caballos, lo atábamos a un costado y simplemente calmaba a todos. Es un tipo endemoniadamente bueno. Para nosotros era oro molido".

En las carreras, Vote for Lust atraía a más público que los caballos más veloces y exitosos.

"Tiene un buen séquito, por eso no te preocupes", agregó Castleman.

"Todos querían tomarse una foto con él. Es una locura pensar que alguien lo pusiera en internet y terminara con cientos de seguidores".

"En cuanto se retiró, siete estaciones de radio llamaron para pedir entrevistas y la gente llamaba para preguntar si estaba a la venta. Es muy querido, aunque tristemente no por las razones correctas".

Genealogía equina

Vote for Lust seguiría corriendo si no fuera por un absceso en su pata. Castleman esperaba llevarlo al menos a 100 carreras y luego planeaba organizar una especie de fiesta. Al final, eso no ocurriría.

Castleman está seguro de que si hubiera competido con Black Caviar, definitivamente habría sido una carrera de un solo caballo.

"La sugerencia de desafiar a Black Caviar si surgió", dijo Castleman. "Esa habría sido la madre de todas las malas combinaciones".

Han pasado apenas unas semanas desde que regaló el caballo a su nieta y reconoce que lo extraña. Pero hay probabilidades de que alguien más siga sus pasos.

En el establo de Castleman hay un medio hermano y una media hermana.

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El macho se llama He Ain't My Brother (no es mi hermano) para deslindarlo de su genealogía equina.

A pesar de ello, no puede deshacerse del todo de la herencia familiar. En las pocas carreras en las que ha participado hasta ahora, no ha probado la victoria.

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