Tai Woffinden, el campeón que supera el 'dolor' acelerando en la pista

El motociclista de 23 años se convirtió en el campeón mundial más joven en la era moderna del Gran Premio en esta disciplina
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Gary Morley y Andy Stewart
Autor: Gary Morley y Andy Stewart
(Reuters) -

"El dolor es la debilidad que deja el cuerpo”.

Está escrito en letras grandes con tinta en su torso superior, y, a la edad de 23 años, Tai Woffinden conoce todo sobre el dolor... pero también de la fuerza necesaria para superarlo.

Como corredor de motociclismo speedway se ha roto casi cada hueso en el camino a convertirse en campeón mundial en lo que seguramente es uno de los tipos más viscerales de competencia: competir alrededor de una pista de grava en una motocicleta sin velocidades ni frenos.

Y en su piel puedes ver cómo adoptó el dolor que la vida trae.

"Dicen que tu cuerpo es un templo, así que ¿por qué no decorar las paredes?”, dice Woffinden, quien se ve como un patinador alternativo con su gorra hacia atrás, pantalones de mezclilla negros y pegados y aretes enormes.

"Creo que simplemente disfruto el dolor. Me gusta el arte”, dice a la serie Human to Hero de CNN.

Sus brazos, manos, rostro, cuello y hombros están adornados con tatuajes, incluido el de la frase mencionada al principio sobre el dolor, la cual está popularmente atribuida a un general de los cuerpos de la Marina de Estados Unidos, extendida debajo de su clavícula.

Sus dedos llevan la sigla DILLIGAF, la marca para los adolescentes rebeldes en todo el mundo occidental.

Pero lo más revelador es el diseño en su espalda: un retrato de su padre y mentor de carreras, y una de las cartas que le escribió a su hijo antes de fallecer en 2010.

"Intenté llevarte a todos lados conmigo. Tuvimos algunos momentos grandiosos juntos”, se lee, sobre el epitafio: “En las manos de Dios”.

Rob Woffinden, quien fue un corredor de speedway, no vivió para ver su cumpleaños número 50. Ni tampoco para ver a Tai cumplir su gran promesa el año pasado, cuando se convirtió en el campeón mundial en la era moderna del Gran Premio.

Pero su legado vive, y no será olvidado.

Después de su retiro como corredor, llevó a la familia Woffinden de la ciudad industrial inglesa de Scunthorpe a Australia.

"Simplemente fue para darme una mejor educación”, dice Tai, en su distintivo acento australiano. “Creo que fue una grandiosa decisión que tomaron. Pero, ya sabes, es bueno regresar y hacer lo que amas”.

El inicio de una nueva leyenda

Fue en Perth donde empezó con las carreras speedway a los 12 años, al entrar primero en el motocross. Carreras emocionantes todoterreno que todavía le atraen hoy en día.

“No sabía si quería que me adentrara, pero seguimos adelante con esto y me mantuve progresando y progresando, y cuando tenía 15 años y medio tomamos la decisión de regresar a Europa y mostrarle a todos cómo corría”, dice Tai.

"De alguna forma dejamos toda nuestra vida en Australia, detuvimos todo; quiero decir, mi padre vendía automóviles en una concesionaria”.

Another trophy for Tai's cabinet! Thanks @BTSP "@FloBTSP: Check out these trophies @TWoffinden - very impressive! pic.twitter.com/URy6Tp1eLi"

— SpeedwayGP (@SpeedwayGP) marzo 8, 2014

Al rápidamente dejar su marca como prodigio adolescente, Woffinden subió en los rankings, al romper récords en el camino.

"Mi progreso en los últimos ocho años fue bastante loco, realmente”, dice, en el estadio del equipo británico Wolverhampton.

Los alrededores sombríos de Europa están muy lejos de los cielos azules australianos; los motores de motocicletas rugen de los pits mientras la mecánica se alista para el entrenamiento, y el personal suaviza el circuito pedregoso.

"Solo hubo un año cuando me estabilicé”, continúa Woffinden, “pero aparte de eso, fue solo subir, subir, subir. Seguía y seguía, cada reto que se puso enfrente de mí, lo conquisté”.

Esa “estabilización” se presentó cuando su padre sucumbió a un tumor inoperable.

"Tuve una temporada realmente difícil, así que muchas personas dudaron de mí”, dice. “Mi padre falleció ese año y tuve muchos problemas en el equipo”.

Pero su fortuna cambió el año pasado, cuando de nuevo tuvo la entrada como comodín a la serie del Gran Premio.

"Las personas que dirigían la serie querían a un corredor británico y realmente no había ningún corredor británico en la calificación; me dieron la oportunidad”, explica.

"Al principio del año estaba 500 a 1 en las apuestas. Solo buscábamos terminar en los primeros ocho lugares para asegurarme un lugar para el próximo año, porque realmente no quería ser uno de esos corredores que obtienen una entrada comodín cada año”.

Woffinden puso su mirada más alto después de un comienzo impresionante antes de romperse la clavícula en su GP Británico. Regresó a la acción solo dos semanas después, pero se la rompió de nuevo en la penúltima ronda con el título a la vista.

"Hay veces en las que tienes que cavar profundo y definitivamente este fue uno de los días en los que lo hice; lloraba entre carreras”, recuerda sobre la serie, que involucró 11 reuniones en toda Europa después de la primera carrera en Nueva Zelandia.

"Pero obtuve otros siete puntos y eso fue crucial al llegar a la última ronda, y me llevé el campeonato en mi segunda carrera.

The MCN Man Of The Year 2013 is TAI WOFFINDEN! Congratulations Tai, an amazing year! @woffinden1o8 pic.twitter.com/xFdolC6Dt8

— Motorcycle News (@MCNnews) febrero 16, 2014

"En realidad no me percaté de que había ganado el campeonato cuando crucé la meta, el presentador de televisión colgaba sobre la valla y decía, 'lo hiciste, lo hiciste'".

"Cuando lo vi, el peso se quitó y fue un sentimiento increíble”.

Una carrera 24/7

Ese éxito lo movió a las grandes ligas del mundo speedway. Su traje protector está cubierto de logos de patrocinadores y está en gran demanda; así como el Wolverhampton, Woffinen también corre para clubes en Polonia y Suecia, además del circuito del Gran Premio.

Significa que entrena, compite y viaja siete días a la semana, y no podría estar más feliz.

“Corrí en Polonia en un domingo, Inglaterra en un lunes y Suecia en un martes. Puedo hacer Alemania en un miércoles o Dinamarca o República Checa en un miércoles si quiero”.

A pesar de su crianza australiana, Woffinden fue nombrado capitán del equipo del Gran Premio británico esta temporada, que comenzó localmente este mes.

"Definitivamente soy más británico. Nací aquí y corro por mi país, pero Australia siempre va a ser mi hogar, voy cada invierno cuando termina la temporada”, dice.

El reto ahora es mantener su título mundial, algo que solo dos corredores han hecho en los últimos 20 años.

"Hice todo lo que pude para que pasara. Entrené duro, comía apropiadamente, tuve las mejores motocicletas que pude tener, los mejores motores, un buen equipo a mi alrededor; incluso a mi mamá y mi novia reservando vuelos y manteniendo toda la logística”, dice Woffinden.

"Es como un rompecabezas de mil piezas y tienes que tener todas las piezas para ese rompecabezas. El año pasado las tuve y esperemos que este año también las tenga”.

Para alguien de su edad, tiene una gran conciencia de sus responsabilidades; con sus compañeros, sus fanáticos y sus patrocinadores, pero en lo que se refiere a esto, todavía es un niño que va a toda velocidad.

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"Nada se acerca, excepto quizá el paracaidismo. Cuando estás en la línea de salida solo acelerando el motor, y tienes a los otros chicos dentro de ti y todos quieren llegar primero… pasando por la recta y tienes a alguien a centímetros de distancia de ti y sus codos se tocan y tienes que llegar a la siguiente esquina… es simplemente una sensación grandiosa”.

Y hace que todo el dolor valga la pena.

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