Chinos, nuevos consumidores de Londres

Los compradores chinos superan los gastos de la realeza árabe y reemplazan a súper ricos de Rusia; datos de las compañías arrojan que turistas chinos gastan más en los elegantes distritos comerciales
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LONDRES (CNN) -

Los compradores de China que desafían la crisis están acudiendo en tropel a las tiendas de lujo del centro de Londres, superando los gastos de la realeza árabe, reemplazando a los súper ricos de Rusia en retirada y elevando los ánimos después de nueve meses de recesión.

Los datos de las compañías de devolución fiscal sugieren que los turistas chinos están gastando de tres a cuatro veces más que hace un año en los elegantes distritos comerciales de Londres.

En Bond Street, famosa por sus boutiques de diseñador y joyerías, las cifras de las firmas que administran reembolsos de los impuestos a la venta para turistas sugieren que los compradores chinos ahora superan a los delpilfarradores de los Estados del Golfo, Rusia, Estados Unidos y Nigeria.

"Estamos buscando cosas de marca de buena calidad", dijo Lillian Wang, una empleada bancaria de Pekín en Oxford Street, una de las principales vías públicas de Londres.

"No estoy tan loca como otras que compran una decena de (carteras) Louis Vuitton, pero estoy segura de que son mucho más baratas que en Pekín. La libra más barata ha sido de ayuda también", manifestó.

Gracias a un plan de estímulo económico de 585,000 millones de dólares y un récord de préstamos de los bancos estatales del país, es probable que China alcance la meta del Gobierno del 8% de crecimiento este año, lejos el mayor el índice de cualquier gran economía.

Esto ha compensado el desplome en la demanda de exportaciones y sostuvo el aumento en los ingresos que convirtió a los compradores chinos, especialmente aquellos bien acomodados, en una rica fuente de ingresos para las marcas de lujo europeas.

"El crecimiento del ingreso, particularmente el del segmento superior, impulsado además por la acumulación de la riqueza, sigue siendo robusto en China", dijo Linda Yueh, una profesora de economía de la Universidad de Oxford.

"Por eso los chinos adinerados podrían encontrar que la libra débil convierte a Gran Bretaña en un lugar atractivo para comprar", sostuvo.

La libra se ha recuperado de pisos de principios de año comparado con monedas como el dólar y el yuan, pero todavía está muy por debajo de los niveles de mediados del 2008.

Gran Bretaña ha estado en recesión desde el último trimestre del 2008, cuando el PBI se redujo a su ritmo más rápido desde 1980. Un estudio de la Confederación de la Industria Británica (CBI, por sus siglas en inglés) mostró que las ventas minoristas en agosto cayeron más pronunciadamente que lo esperado.

En este contexto, los turistas de China y otros países de Oriente Medio tendrán poco impacto sobre la economía británica en su totalidad, dice Richard Perks del grupo de estudios de mercado Mintel.

"Tendrá un gran impacto sobre algunas tiendas, y podría tener un impacto apreciable sobre las ventas minoristas de Londres. Pero casi no será significativo para el país en su conjunto", señaló.

Gustos diferentes

Las bolsas de compras de Wang reflejan una diferencia en los hábitos de compra de los visitantes chinos de los de otros consumidores adinerados: además de un traje de 900 libras (1.472 dólares) para su esposo, la mujer adquirió un modesto par de zapatos por 50 libras para ella.

Además de las mejores marcas, los chinos se sienten atraídos por artículos más prosaicos, y no se sienten seducidos por lo que ofrece el estilo de vida.

Por ejemplo, importantes minoristas han contratado a personal de ventas con conocimientos de mandarín para atender el flujo de clientes chinos, pero los elegantes hoteles de Londres todavía no se han beneficiado, según dijo Charles Wang del operador turístico Travco.

"Aún ves que la mayoría de los compradores chinos en Londres se hospedan en hoteles estándar de cuatro estrellas, pero al mismo tiempo gastan fácilmente miles y miles de libras en marcas como Louis Vuitton, Gucci, Armani y Burberry", explicó.

La evidencia también habla de un fuerte gusto de los chinos por el equipamiento deportivo y muebles.

No obstante, ciertos artículos parecen tener un atractivo universal, según Bruno Barba, portavoz para la tienda departamental Selfridges.

"Los clientes chinos, de Oriente Medio y Rusia comparten todos el amor por los accesorios de lujo, ya sean carteras, joyas finas o relojes", dijo.

La demanda de joyas en China, el segundo mayor consumidor de oro del mundo, aumentó un 6 por ciento en el segundo trimestre del 2009 respecto de un año atrás, comparado con la caída del 31% en India y la disminución del 9 por ciento en la demanda global de oro.

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Barba indicó que los clientes chinos ahora se encuentran entre los cinco grupos más gastadores en Selfridges, sin importar la temporada.

 

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