Cuba: bye Fidel, hola bienes de consumo

Tras la renuncia de Fidel, exiliados regresan a la isla con bienes de consumo para sus familias Raúl Castro flexibilizó regulaciones aduaneras, electrónicos, ropa y bienes son introducidos a
Raúl Castro pretende mejorar el nivel de vida de los cubanos
MIAMI (CNN) -

El vuelo charter que despega cada mañana de Miami rumbo a La Habana parece un mercado ambulante, pues los exiliados cubanos regresan a la isla llevando desde lectores de DVD hasta bicicletas para sus familiares y amigos.

Tres días después de que el líder cubano Fidel Castro anunciara su renuncia al poder, en el Aeropuerto Internacional de Miami los carros portaequipaje de los exiliados están repletos de maletas con ropa, equipos electrónicos, cafeteras y repuestos para automóvil.

La abundancia de artículos, resultado de un pequeño cambio en las regulaciones aduaneras en Cuba introducido por el presidente interino y posible sucesor de su hermano, Raúl Castro, podría ser una señal de lo que vendrá.

"Para sobrevivir en Cuba necesitas tener un familiar aquí", dijo un hombre llamado Hernández, un enfermero de 28 años que se dispone a visitar Cuba por primera vez desde que salió hace 19 años.

"Llevo principalmente ropa, medicinas, todo tipo de cosas que uno no puede encontrar allí", comentó, señalando sus maletas. "Ropa interior. Allá la gente no tiene ropa interior".

Hernández lleva además una silla de ruedas para su abuela.

La escena ilustra la escasez de artículos de consumo y las dificultades cotidianas en la isla de Gobierno comunista.

Pero es también una señal del posible cambio en momentos en que Fidel Castro, que ha gobernado Cuba desde 1959 mediante una estricta planificación centralizada, deja la escena a su hermano Raúl.

Raúl Castro asumió interinamente la presidencia de Cuba tras la enfermedad de Fidel en julio del 2006 y todo parece indicar que será designado formalmente presidente por el Parlamento el domingo.

Muchos analistas creen que podría introducir moderadas reformas para impulsar la debilitada economía y mejorar las condiciones de vida.

Una medida que tomó en junio pasado fue flexibilizar las estrictas restricciones al ingreso de bienes de consumo por parte de los exiliados que visitan la isla.

El resultado ha sido una virtual caravana de productos en los vuelos charter que despegan diariamente de Miami con destino a La Habana, a sólo 145 kilómetros de distancia a través del Estrecho de Florida.

El viernes, los operadores que protegían las maletas con una película de plástico no daban abasto. Una mujer llevaba una guitarra eléctrica Fender Stratocaster para un amigo que toca en una banda.

Jorge Miró, un técnico de equipos de aire acondicionado de 37 años, le llevaba una bicicleta a su padre.

"Para tener un carro en Cuba hace falta mucho dinero", dijo.

Yani Capote, de 23 años, regresa para visitar a su madre y hermana. Se fue hace tres años vía México cuando era estudiante y hoy trabaja en una farmacia.

"Estoy nerviosa y estoy entusiasmada", dijo.

Entre sus maletas había una enorme bolsa llena de caramelos y tabletas de chocolate para celebrar el domingo el cumpleaños de su hermana.

Es demasiado pronto para predecir el impacto de la flexibilización de las reglas, dijo Damián Fernández, director del Cuban Research Institute en la Florida International University.

"Han habido avances y retrocesos en los controles del Gobierno en muchas esferas. Sólo porque hay una apertura no significa que esa vaya a ser la línea", dijo a Reuters.

"Lo que está claro es que la gente dentro y fuera de Cuba tiene expectativas de alguna apertura. Los cubanos lo piden", añadió.

Los vuelos a La Habana de la compañía Gulfstream son operados como charters especiales debido al embargo económico de Estados Unidos contra Cuba.

En contraste con la flexibilización de las restricciones aduaneras en Cuba, la administración del presidente George W. Bush ha endurecido las sanciones sobre la frecuencia con que los exiliados cubanos pueden regresar a su patria y cuánto dinero pueden enviarle a sus familiares.

Desde el 2004 los cubano estadounidenses sólo pueden visitar a sus familiares una vez cada tres años y enviar un máximo de 1,200 dólares anuales por hogar a un familiar inmediato en la isla.

Antes podían viajar cada año y girar hasta 3,000 dólares anuales.

"La familia no puede sobrevivir sin nuestra ayuda", dijo Jorge Alonso, de 50 años, que en Cuba era mecánico y en Miami se gana la vida como multi oficios.

En su opinión, son pocas las probabilidades de que algo cambie mientras cualquiera de los hermanos Castro esté en el poder.

"Este reproductor de DVD no va a solucionar la situación o traer cambios políticos", dijo.

Ahora ve
No te pierdas