Fracasa arrecife de llantas

Desde 1972 se creó en Fort Lauderdale un hábitat marino, un arrecife artificial de neumáticos; más de tres décadas después está claro que el plan fue un rotundo fracaso y un desastre ecológi
En un futuro podrían desaparecer los cementerios de llantas.
FORT LAUDERDALE (AP) -

A menos de dos kilómetros de esta ciudad costera, famosa por sus apartamentos y sus bares junto a la playa, hay más de dos millones de neumáticos viejos hundidos en el fondo del mar.

Un proyecto implementado en 1972 para crear lo que sería el mayor arrecife artificial del mundo, formado por los neumáticos, se ha convertido en un desastre ecológico.

La idea parecía sencilla y viable: crear un nuevo hábitat marino y formar sitios alternativos para el buceo, a fin de evitar el desgaste que tantas visitas causaban a los arrecifes coralinos naturales, eliminando de paso los neumáticos que saturaban los basureros.

Tres décadas y media después, está claro que el plan fue un rotundo fracaso.

Poca vida marina se ha formado sobre los neumáticos. Las ataduras del arrecife, hechas con sogas y cables de acero, se han roto y muchos neumáticos han terminado dispersos en el fondo marino, en una superficie del tamaño de unas 30 canchas de fútbol.

Algunos neumáticos son incluso arrastrados a la playa por las olas.

Miles de neumáticos han ido a parar al arrecife natural cercano, unos 21 metros debajo de la superficie marina, impidiendo el crecimiento del coral y destruyendo la vida marina.

''Destruyen constantemente el coral'', dijo William Nuckols, coordinador de Coastal America, un organismo federal involucrado en una campaña de limpieza, que incluye también a biólogos del condado de Broward, científicos estatales y hombres-rana del Ejército y la armada.

El plan presupuestario del gobernador Charlie Crist incluye 2 millones de dólares (mdd) en ayuda para extraer los neumáticos. El condado coordinará las labores en el lugar y los buzos militares aprovecharán la campaña para cumplir con su entrenamiento anual, algo que no representará costo alguno para Florida.

Una prueba se realizaría durante un mes, en junio. La operación de extracción de los neumáticos se llevaría a cabo para el 2010, con un costo aproximado de 3.4 mdd para el estado.

Ray McAllister, profesor de ingeniería oceánica en la Florida Atlantic University, fue uno de los principales organizadores del proyecto en 1970, con la aprobación del Cuerpo de Zapadores del Ejército.

McAllister ayudó a fundar Broward Artificial Reef Inc., que reunió los neumáticos de Goodyear y organizó a cientos de voluntarios en embarcaciones. Una aeronave dirigible de Goodyear dejó caer incluso un neumático dorado al océano para marcar el comienzo de la construcción del arrecife artificial.

No está claro cuánto costó la construcción, pero McAllister dijo que su organización recaudó miles de dólares. El condado intervino también, mientras que Goodyear donó equipo para atar y comprimir los neumáticos.

Nadie puede decir con certeza por qué no funcionó la idea.

Un problema es que, a diferencia de los grandes barcos hundidos para crear arrecifes, los neumáticos son demasiado ligeros. Pueden ser arrastrados por las mareas y las corrientes durante tormentas intensas, y la vida marina no tiene oportunidad de formarse ahí.

Algunos científicos creen también que el hule de los neumáticos produce toxinas.

Los científicos de Nueva Jersey pensaron que tenían una solución para el problema del peso y en 1986 crearon un pequeño arrecife con unos 1,000 neumáticos partidos a la mitad, atados y lastrados con concreto. Tampoco funcionó; varios trozos de hule se desprendieron y quedaron flotando.

La mayoría de los estados ha dejado de usar neumáticos para crear arrecifes, pero proyectos similares se siguen aplicando en todo el mundo. En el 2005, voluntarios de la campaña internacional que Ocean Conservancy realiza cada año para limpiar las costas retiraron más de 11,000 neumáticos de las playas.

Los neumáticos recuperados de las aguas frente a Fort Lauderdale serán triturados para usarlos en la construcción de carreteras y como combustibles, dijo Michael Sole, jefe del Departamento Estatal de Protección Ambiental.

''Será una tarea titánica'', dijo Sole. ''Tendremos que sacar los neumáticos, algunos enterrados en la arena''.

 

 

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