Piden compensación por usar BlackBerry

Funcionarios públicos de Canadá quieren que en su contrato se les reditúe por usar este móvil; los sindicados afirman que este aparato ha hecho que los jefes â??tomen posesiónâ?? de sus empl
El programa para la BlackBerry estará protegido por contrase  (Foto: )
MONTREAL (Notimex) -

En una acción pionera, el Sindicato de Funcionarios Públicos de Canadá (SFPC) pidió incluir en su contrato colectivo una compensación por el uso de teléfonos BlackBerry, que ha hecho que los jefes "tomen posesión" de sus empleados.

Ed Cashman, vicepresidente ejecutivo para la región de Ottawa, la capital canadiense, afirmó a Notimex que al dotar a los empleados con estos móviles, la administración pública "tomó posesión" de sus empleados.

Para el SFPC los equipos, un teléfono celular que genera documentos en varios formatos y los envía o recibe por correo electrónico, hace que "nuestros miembros vivan situaciones en las cuales no son compensados de manera adecuada por el trabajo que tienen que hacer en sus casas".

Y no solo en sus casas, sino también cuando viajan de la casa al trabajo o a la inversa, convirtiendo en realidad el pronóstico de 2003 del economista estadounidense Stephen Roach: "han transformado radicalmente los horarios de trabajo".

La organización sindical negocia a la fecha una convención laboral con el gobierno, y su demanda puede tener fuertes repercusiones en el mundo laboral de América del Norte.

El gobierno debe pagar el trabajo de sus empleados fuera de las horas laborales y no como ahora, que los quiere "al servicio 24 horas al día y siete días a la semana" y no les paga, según el SFPC.

Sin embargo, analistas dicen que la inclusión de paga por el uso del aparato, sólo lo va a legitimar.

Sería "legitimar comportamientos inapropiados" y dará legalidad a horarios más largos, dijo al diario Globe and Mail la profesora Linda Duxbury de Escuela de Administración de la Universidad Carleton.

Otra experta, Catherine Middleton, de la Cátedra de Investigaciones de Canadá en tecnologías de comunicación en la sociedad de la Información, dijo que su inclusión en el contrato "creará expectativas adicionales sobre la disponibilidad" del personal.

Para Roach, economista de Morgan Stanley, los BlackBerry, ubicuos aparatos miniaturizados, sí aumentan las horas de trabajo pero en materia de productividad sólo crea la impresión de que aumenta.

El economista cita en apoyo a su dicho que al analizar la productividad laboral en Estados Unidos se confunde "un horario de trabajo más extenso con crecimiento de la productividad".

La verdadera productividad, define, es "generar más valor agregado por unidad de labor ejecutada".

El uso de BlackBerry es una faceta de la práctica de extender las horas de trabajo de los empleados sin pagarlas, y que ya está ante los tribunales en Canadá, como sucedió con el Canadian Imperial Bank of Commerce (CIBC), el Scotiabank y otros bancos canadienses.

Hace pocas semanas un tribunal canadiense obligó al CIBC y demás bancos a pagar a sus empleados miles de horas extras que les fueron "extraídas" mediante la táctica de pedirles que alargaran su tiempo en la oficina o usaran su tiempo libre "para atender algunos clientes".

Para el abogado Louis Sokolov, de Toronto, quien representó a los empleados de CIBC, alargar la jornada laboral con llamadas de los superiores o mensajes electrónicos en horas de descanso, llevará a demandas legales y a "facturas masivas" por horas extras no pagadas.

Los empleadores en Canadá y Estados Unidos que no son prudentes en este asunto están asumiendo riesgos, destaca Sokolov.

Henry Mintzberg, académico de la escuela de Administración de la Universidad McGill, duda también que los sistemas que alargan las horas de trabajo beneficien a las empresas.

Afirma que los métodos de administración que no respetan lo más valiosos de las empresas que es "el capital humano", a la larga llevan al desgaste y terminan siendo destructivos.

Por lo menos el ministerio canadiense de Inmigración consideró esa argumentación y dictó en febrero pasado la prohibición a sus funcionarios para usar los BlackBerry entre las 19:00 y las 7:00 horas.

La medida, en consideración ya por algunas empresas privadas y públicas en Canadá, busca equilibrar el balance entre la vida privada y el trabajo de los empleados.

También se da el fenómeno de que muchos empleados ya no pueden vivir sin esos aparatos electrónicos, lo que confirma que "no hay amo sin esclavo, ni esclavo sin amo", como dijo el filósofo Friedrich Hegel.

Esto es verdad en la medida en que la ubicuidad que dan esos aparatos electrónicos dejó de ser propiedad exclusiva "de los escalones superiores" labores y alcanza ahora a casi todos los empleados, que están llamados a extender su jornada laboral.

A la gente se le pide ahora que estén disponibles fuera de las horas de trabajo, algo que nunca sucedió en el pasado, según Catherine Middleton.

Poner los BlackBerry en el convenio laboral y que las llamadas fuera de las horas de trabajo sean pagadas, conlleva el riesgo de que su uso sea obligatorio y que los empleados o trabajadores no puedan siquiera apagarlos para tener un poco de vida privada.

Cashman, del SFPC, reconoce esta situación al afirmar que en un mundo muy competitivo los empleados sienten que deben responder a los correos electrónicos del patrón.

Esta no sería la opinión del profesor Mintzberg, para quien esas "innovaciones" vienen de Estados Unidos, el país de "la innovación tecnológica, pero de la regresión social".

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