Un abogado de EU para mexicanos ricos

Steven R. Selsberg cobra 600 dólares por hora a mexicanos acaudalados con litigios en EU; entre sus clientes están el empresario Carlos Slim y el cardenal Norberto Rivera Carrera.
Entre esos clientes está el cardenal Norberto Carrera. (Noti  (Foto: )
DALLAS (Notimex) -

Steven R. Selsberg, un abogado de Houston, se ha convertido en la solución para mexicanos acaudalados que enfrentan litigios en Estados Unidos, de acuerdo con su perfil publicado esta semana por la revista especializada Texas Lawyer.

Selsberg, de 45 años, está realizando una carrera profesional representando en este país a una tarifa de 600 dólares por hora a varios mexicanos, entre ellos el millonario Carlos Slim Helú, señalado por algunos medios como el hombre más rico del mundo.

El abogado, socio del despacho Mayer Brown en Houston, también representa en las cortes estadounidenses a las herederas de un emporio periodístico en México, a un alto prelado religioso y a varias compañías mexicanas con intereses en este país.

Selsberg reconoció que el 100% de su trabajo está dedicado a clientes mexicanos.

Según Texas Lawyer, una publicación semanal especializada en la cobertura de asuntos legales, Selsberg no tenía planeado hacer una carrera representando a clientes internacionales, tras haberse iniciado como abogado de compañías tabacaleras.

Estaba "extremadamente feliz" haciendo trabajo relacionado al tabaco, dijo Selsberg a la revista. "Yo iba a ser abogado de Philip Morris por el resto de mi carrera, ese era mi plan", comentó.

Sin embargo, su carrera dio un fuerte giro al ser contratado por Slim en el año 2001 para que lo representara en un proceso de apelación.

Slim era miembro de la junta de directores de Philip Morris y buscaba un abogado para que lo representara en una apelación en Texas. Steven Rissman, un abogado de la empresa tabacalera, lo presentó con el empresario mexicano, informó Selsberg.

Un año después, el trabajo para el empresario mexicano y su grupo de compañías constituía el 75% de toda su carga laboral y para 2005, ya representaba el 100%, recordó el abogado.

En la actualidad, señaló, la labor relacionada con las compañías de Slim representa la mitad del trabajo y el resto lo ocupan otros clientes mexicanos.

Entre esos clientes está el cardenal Norberto Carrera y la diócesis de Tehuacán, Puebla. Selsberg representa al prelado en una corte de California donde ha sido acusado de conspirar para encubrir a un sacerdote mexicano imputado de pederastia.

El abogado también representa en una corte de Texas a las hermanas Alarcón Velázquez en la demanda interpuesta contra su hermano Gabriel Alarcón Velázquez, por presunto fraude en la distribución de los cientos de millones de dólares de la fortuna familiar.

Selsberg contó a la publicación que su trabajo para Slim y sus compañías creció en forma importante tras encabezar al grupo de abogados que ganó la apelación y logró revertir un veredicto por 454 millones de dólares.
Parte del veredicto era contra Slim y sus compañías Grupo Sanborns y Grupo Carso en una demanda por rompimiento de contrato.

Selsberg dijo que Slim lo recompensó por el éxito en la apelación y le dio más trabajo. "El da oportunidades a la gente que hace buen trabajo y que es leal", apuntó.

El abogado mencionó que, por ejemplo, Slim le pidió recientemente que pasara a formar parte de la junta de directores de CompUSA, la cadena de tiendas de computación del magnate mexicano en Estados Unidos.
El abogado consideró que el representar a clientes mexicanos significó "una enorme curva de aprendizaje" debido a las diferencias culturales.

"Las compañías mexicanas, muchas del mismo tamaño que las estadounidenses, son administradas aún como negocios familiares en su mayor parte. Es muy diferente a nosotros, es mucho más personal", aseveró.

En México, añadió, "uno tiene que ser paciente. Ellos tienden a discutir primero las cosas personales y luego volcarse a los asuntos de negocio, cuando en Estados Unidos es lo contrario".

Selsberg destacó también que los clientes mexicanos, incluidas muchas de las compañías de Slim, buscan menos la confrontación y eso puede ser un reto en los casos de litigio.

El abogado, quien está tomando clases de español, reveló que viaja a México un par de veces al mes y por lo general se reúne con los asesores legales de las compañías a las que representa en Estados Unidos.

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