Extranjeros compiten en banca mexicana

Barclays y UBS entran a la pelea por los 2 billones de pesos de fondos institucionales; estos inversionistas son los principales tenedores de deuda privada.
Lorenzo González Bosco de Barclays. (Adán Gutierréz)
Verónica García de León

El 11 de diciembre de 2006, América Móvil recibió una gran ovación tras su exitosa colocación de bonos a 30 años, la primera emisión de deuda corporativa en pesos mexicanos realizada a ese plazo. Tras bambalinas, UBS, el banco suizo de inversión que encabezó la colocación junto con HSBC, también tenía motivos para celebrar.

La emisión había sido vista como un reto pues el bono no tenía referentes: había que sondear al mercado para definir el precio y el monto, y saber elegir el momento oportuno para sacarlo.

Al final, la operación fue un éxito: la demanda, de clientes locales y extranjeros, casi triplicó el monto de la emisión, que fue de 8,000 millones de pesos.

UBS dio muestras de su conocimiento del mercado y de las necesidades de los inversionistas: supo que había una demanda real por deuda de largo plazo denominada en pesos y se apoyó en su fuerza global de ventas.

“Hizo una buena tarea de venta, logró atraer a las cuentas importantes”, comenta un ejecutivo de América Móvil.

La operación de UBS muestra la fortaleza que posee el grupo de bancos europeos, que recientemente obtuvieron autorización para operar como grupos financieros en México y prometen sacudir el negocio de banca de inversión.

Durante 2006, la Secretaría de Hacienda otorgó licencias bancarias al grupo británico Barclays y al suizo UBS. Y este año, la correduría estadounidense Merrill Lynch solicitó autorización a la dependencia para operar un banco.

La entrada de más jugadores extranjeros a la banca mexicana elevará la competencia por los clientes corporativos y las carteras de inversionistas institucionales, como fondos de pensión, aseguradoras y sociedades de inversión.

Barclays, UBS y Merrill Lynch ya realizaban intermediación de valores mexicanos vía remota desde Londres y Nueva York, pero con la licencia bancaria podrán ampliar sus líneas de negocios y complementar su oferta de servicios en el país. Por ejemplo, podrán hacer emisiones de deuda en pesos y operaciones con derivados, desde México.

Los nuevos bancos competirán directamente con entidades locales de nicho, como Ixe o Inbursa; corredurías extranjeras con licencia bancaria, como JP Morgan y Credit Suisse; y las casas de bolsa pertenecientes a los cuatro mayores grupos financieros en el país –Banamex Citigroup, BBVA-Bancomer, Santander y HSBC–, que poseen más de 80% de los activos bancarios.

“La banca corporativa y de inversión es de las más competidas y atacadas, tanto por grandes como por pequeños”, afirma Angélica Bala, directora de Análisis de Instituciones Financieras de la calificadora Standard & Poor’s.

De representación a banco

Las filiales bancarias de UBS y Barclays en México cuentan con el respaldo de verdaderos gigantes financieros.

Barclays PLC, una de las 10 entidades financieras más grandes del mundo, está presente en más de 50 países, tiene 127,000 empleados y cuenta con 27 millones de clientes.

Por su lado, UBS AG, uno de los principales administradores de fortunas en el mundo, es número dos en operaciones cambiarias a nivel global y uno de los principales operadores de acciones en la Bolsa de Nueva York. Opera en 50 países y tiene 80,000 empleados.

Desde principios de los años 70, ambos bancos europeos abrieron oficinas de representación en el país para atender a clientes mexicanos, pero sólo hasta hace poco comenzaron a reforzar su estrategia de negocios.

En 2003 arrancaron operaciones de banca de inversión, Barclays, en emisiones de deuda y administración de riesgo vía remota, y UBS, en la compraventa de acciones de empresas mexicanas, a través de su casa de bolsa. Y en 2006, ambos solicitaron una licencia bancaria.

Fue el crecimiento del sector financiero en los años recientes lo que despertó el interés de estos bancos por fortalecer su operación en México, sobre todo el desarrollo de inversionistas institucionales, como las administradoras de fondos para el retiro (afores), sociedades de inversión, aseguradoras, fondos de pensión y tesorerías de bancos.

Bancos de inversión

Estos inversionistas institucionales manejan recursos por más de 2 billones de pesos y son los principales tenedores de deuda privada: al primer trimestre de este año habían invertido 463,000 millones de pesos en este tipo de emisiones, de acuerdo con un análisis de Ixe.

Quizá lo que más sedujo a UBS y Barclays fue la mayor liquidez del mercado de deuda mexicano. El número de emisores que participan en este mercado es de alrededor de 150, de los cuales 80 se sumaron en los últimos seis años.

“El mercado financiero mexicano se ha desarrollado a tal velocidad que la única manera en que se puede ser competitivo es teniendo presencia local”, comenta Lorenzo González Bosco, presidente y director del grupo financiero y banco Barclays Bank México.

“Era difícil ayudar a un cliente asiático en su manejo de portafolios en México si no teníamos presencia como banco”, dice a su vez, José de Aguinaga, presidente de UBS Grupo Financiero y UBS Bank México.

Además de atender el mercado de deuda, ambos bancos se enfocarán en inversionistas que buscan nuevos instrumentos y empresas en crecimiento con necesidades de financiamiento sofisticado, de operaciones cambiarias y de instrumentos de administración de riesgo.

Un buen comienzo

La llegada de más competidores a la banca de inversión es bien vista por algunos inversionistas institucionales.

“Entre más oferta exista, habrá más posibilidades de invertir y mejor para nosotros”, asegura Verónica Alcántara, directora de Finanzas de ING Comercial América.

Tanto Barclays como UBS habían realizado operaciones en dólares, euros y otras divisas para el gobierno federal y empresas de la talla de Pemex y Cemex; ahora, con la licencia bancaria, podrán realizar operaciones de deuda y de derivados en pesos mexicanos, de manera local. Hasta este momento, el balance ha sido positivo.

En un año, Barclays realizó operaciones con 70 clientes. “Si continuamos con este nivel de crecimiento tendremos que aumentar el capital”, anticipa González Bosco. Las previsiones son duplicarlo (a 200 millones de dólares) a finales de 2008.

Barclays apuntará incluso a las empresas que siguen en tamaño a los 20 mayores corporativos de México pero que no alcanzan las calificaciones para poder colocar. Su idea es ayudarlos a obtener la calificación final.

Barclays también apuesta a ser una de las tres instituciones líderes en bursatilizaciones de hipotecas. A la fecha ha colocado bonos para Su Casita y Crédito y Casa.

UBS, por su parte, cuenta con unos 100 clientes –20 de ellos corporativos– a quienes brinda productos de renta fija, tesorería, operaciones cambiarias y derivados. Este año se propuso la meta de ofrecer sus servicios a todas las sociedades de inversión, afores, aseguradoras, tesorerías de bancos y a 50 corporativos. “Quisiéramos tenerlos a todos”, dice De Aguinaga.

El reto para ambos bancos será generar productos atractivos para los inversionistas institucionales y captar nuevos emisores de deuda. Al final, las mejores oportunidades de mercado serán para quienes traigan a la mesa las mejores opciones de inversión y levantamiento de capital.

“El que logre dar un producto a la medida del cliente y con los mejores costos es el que lo conquistará”, concluye Angélica Bala, de Standard & Poor’s.

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