Optimismo cauteloso sobre México: S&P

Los partidos políticos toman mayor poder mientras el proceso de modernización es lento; el potencial económico del país todavía está muy lejos, según la calificadora.
La agencia criticó las tendencias políticas que se han gener  (Foto: )
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La transición de México hacia el pluralismo político y la prosperidad económica no ha sido tan rápida como la de España tras el fin del sistema político autoritario a mediados de los 70, pero dado el balance de poder político y económico en el México contemporáneo, es probable que el cambio venga paso a paso más que en irrupciones importantes que impulsen la economía, advirtió la calificadora de riesgo crediticio Standard and Poor´s (S&P).

El organismo criticó el nivel de corporativismo que prevalece en el país y el poder que han alcanzado los partidos políticos, pero confía en que el crecimiento de una clase media, el mayor escrutinio público sobre las instituciones y las presiones que da la integración económica puedan crear un ambiente de mayor competencia y mayor crecimiento económico.

“Las recientes tendencias políticas permiten un optimismo cauteloso de que México podría implementar reformas para construir una economía más dinámica con una mejor gobernabilidad”.

Estos cambios sin embargo considera serán graduales lo que evitará que el país logre su potencial económico pronto ya que las fuerzas políticas se fortalecen.

“Los tres principales partidos políticos también fortalecieron su dominio sobre el sistema político mediante la reciente aprobación de los cambios a las leyes para el financiamiento de las campañas políticas y las reglas electorales”, dijo Joydeep Mukherji, analista de S&P en el artículo Creando las nuevas reglas del juego en México.

Destaca que tanto PAN, PRI y PRD reflejan las tensiones en el cambiante escenario político y económico del país sin manifestarse por la liberalización de los mercados ven a la sociedad como un conglomerado de grupos entrelazados  entre sí, “opuesto a la visión económica liberal de la sociedad compuesta por individuos y guiada en gran medida por las fuerzas del mercado”.

Del PAN dice que es un partido considerado como conservador, pero más a la manera de los demócratas cristianos de Europa que enfatizan los valores sociales conservadores, en vez de los conservadores de libre mercado de Estados Unidos cuya visión más de empresa le ha ayudado en la administración pública.

“Pero no ha cambiado sustancialmente las relaciones existentes, algunas veces cómodas, entre los diferentes grupos de interés ni ha desafiado el poder de las empresas dominantes en mercados particulares”, dijo Mukherji.

En tanto el Partido de la Revolución Democrática (PRD), refleja más la tradición corporativista de México que el PAN.

“El PRD está retóricamente más a favor de los sindicatos, pero no se ha mostrado hostil con las empresas cuando ha estado al frente de gobiernos locales o estatales”, dice el artículo.

Incluso destaca que el partido del Sol Azteca mantiene las viejas prácticas del PRI en las relaciones empresas-gobierno basadas en la reciprocidad.

El Partido Revolucionario Institucional sigue siendo el único partido completamente nacional, con presencia en todas las regiones del país y con todas las corrientes ideológicas dentro del mismo. “Dentro del parido, el poder ha cambiado hacia líderes que controlan una base territorial (por ejemplo gobernadores) y se ha alejado de los que controlan a un grupo de interés particular (como líderes sindicales)”, indica al destacar que el cambio en el poder está muy conectado con el dinero: los gobernadores de los estados ahora tienen el poder de recaudar más dinero que sus competidores dentro del partido, lo que les da mayor influencia sobre los representantes del partido a nivel nacional.

Sector empresarial

La calificadora destaca el poder que han tomado o mantienen grupos empresariales que dificultan la competencia.

Reconoce que si bien en todos los países hay poderosos grupos de cabildeo que actúan para proteger sus intereses, la característica distintiva de México es la “sorprendente” fortaleza de muchos de esos grupos.

“Varios sectores importantes de la economía mexicana están dominados por un puñado de empresas grandes. El poder de mercado de dichas empresas dominantes, aunado a la influencia de varias asociaciones industriales y otros grupos productores, contribuye a la impresión de competencia insuficiente en varios segmentos de la economía”, dice Mukherji.

Por ejemplo, indica los sectores como el de la transmisión de señales de televisión, producción de tortillas y harina de maíz, y cerveza, cada uno está dominado por dos compañías que concentran más del 90% del total de las ventas. La industria del cemento está dominada por dos empresas que en conjunto representan aproximadamente 75% de las ventas totales.

Por ello, S&P ve que el proceso de modernización puede ser lento, ausente de un liderazgo político fuerte para reducir directamente los costosos privilegios de los grupos poderosos y hacerlos más responsables ante el mercado o la opinión pública. “La pregunta es cuánto tiempo tiene México para ocuparse de estas deficiencias cuando otros países, especialmente en Asia, están avanzando rápidamente en el desarrollo económico”.

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