Pide Comce afianzar tratados vigentes

México debe aumentar sus intercambios con Latinoamérica y disminuir su dependencia comercial co el presidente del organismo Valentín Díez Morodo, dice que apoyará en ello el proyecto presiden
Valentín Diez Morodo,presidente del Consejo Empresarial Mexi
Bárbara Anderson
CIUDAD DE MÉXICO -

Con la solvencia que dan más de 40 años (de sus 66 de vida) dedicados al comercio exterior, el actual presidente del Comce  (Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología), Valentín Díez Morodo, es firme en sus posturas: afianzar los tratados comerciales vigentes, disminuir la dependencia de Estados Unidos, elevar la competitividad del país y, por supuesto, fomentar el desarrollo del empleo y el nivel de vida, pues afirma, "ninguna de las dos cosas las hemos logrado".

Reelegido por tres años más al frente del Comce, Díez Morodo pretende empujar el proyecto presidencial para aumentar el intercambio con Latinoamérica. Y de ello da cuenta su abultada agenda, por las reuniones que habitualmente tiene con empresarios y funcionarios.

A estas citas, se suma su compromiso para acudir a los Consejos de Modelo, Banamex, Citigroup, Kimberly-Clark, Alfa, Grupo México, Desc, Mexichem, Grupo Aeroportuario del Sureste, MVS, Zara, Telefónica Móviles (al que ingresó hace unas semanas) y en España, al del Instituto de Empresas y las Bodegas Vega Sicilia.

También se da tiempo para presidir el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), y se sabe de memoria los resultados de los últimos informes que elabora el equipo que dirige Roberto Newell.

El presidente Felipe Calderón dijo que México voltearía hacia América Latina, ¿es un discurso político o una estrategia económica?
Lo de Calderón no es político. Realmente está convencido y siente que hay que diversificar. Y no sólo lograr una mayor expansión hacia América Latina, sino también a Asia y a Europa, regiones en donde hay países con los que tenemos firmados tratados, que desafortunadamente no hemos aprovechado en la dimensión correcta.

Para eso fueron las reuniones que tuve en días pasados con representantes de la Secretaría de Economía. A mis colaboradores del Comce les comenté la necesidad de que debíamos concertar reuniones empresariales con países latinoamericanos.

Con Argentina, aprovechando la próxima visita de la senadora Cristina Kirchner; con Brasil, pues llega el presidente Luiz Inácio Lula da Silva; con Panamá, ya que habrá una reunión que presidirá el mandatario de esa nación, Martín Torrijos, a la que asistiremos con una representación del Comce. Y después, Nicaragua, para analizar los asuntos pendientes en materia de comercio exterior.

¿Cuánto puede mejorar el comercio con Latinoamérica?
Porcentualmente, muchísimo. Hoy los niveles son tan bajos que podríamos duplicarlo.

¿Hay valor allí para las firmas mexicanas?, ¿somos competitivos en esos mercados?
Mucho más que si vamos a competir a Europa.

¿Es posible tener una relación ganar-ganar con Brasil?
Sí, definitivamente. Pero hay que fijar las reglas del juego.

En el modelo brasileño hay muchos subsidios y aranceles, ¿habría que revisar esto?
Se acaban de reunir varios secretarios para crear una comisión binacional Brasil-México que debe ser muy productiva porque se van a tratar estos temas. Hay que rehacer y actualizar ese convenio existente.

¿Cómo debería ser nuestra relación con Brasil?
Tratar de llegar a acuerdos equilibrados. Hablamos de una proporción de 1,000 MDD de exportación mexicana contra una importación procedente de Brasil de 5,500 MDD.

Específicamente, en el sector automotriz, el desequilibrio es de 360 MDD de exportación mexicana contra 2,000 MDD de importación procedente de Brasil.

¿Vale la pena que México negocie tratados de libre comercio con los BRIC (Brasil, Rusia, India y China)?
Ayer estuve aquí con funcionarios de la Secretaría de Economía y filosofamos como dos horas sobre ese tema. Ya tenemos 12 tratados comerciales que dan cobertura a 44 países, que representan un mercado de más de 1,000 MDD y no los hemos aprovechado.

Se firmaron los acuerdos, pero no fueron complementados con programas ni acciones específicas, de tal manera que actualmente, la mayoría de las balanzas con esos países arroja un saldo deficitario para México.

Pensando en tratados con Brasil, Rusia, India y China, debemos ser muy cuidadosos pues esas naciones han demostrado ser muy eficientes en el mercado internacional y muy agresivas en su relación con México. Una prueba es que nuestra balanza comercial conjunta con esas cuatro economías arroja un saldo negativo de más de 28,000 MDD.

De estos 12 tratados, ¿qué porcentaje se está usando?
La mitad. Una de las cosas que queríamos con esos tratados era crear empleos y mejorar el nivel de vida. Ninguna de esas dos cosas las hemos conseguido.

Pero, si ya tenemos tanto campo listo, firmado y acordado sin aranceles, por qué mejor no aprovechar primero esto. Yo no me cierro a que no se abran más.

¿Debería crearse una comisión para promover los tratados ya existentes?
Sí, y eso es parte de lo que estamos tratando con la Subsecretaría de Negociaciones Internacionales.

Queremos crear una Comisión de Análisis entre el sector público y el privado mediante la que podamos realizar estudios antes de anunciar nuevos tratados, ya que debemos de escuchar las opiniones de todos los organismos cúpula del sector empresarial.

¿Qué ganarían empresas como Modelo, Bimbo, Cemex o Maseca, que ya exportan a los BRIC?
La estrategia de cada empresa es diferente según el tipo de producto que manejan. Grupo Modelo concibió la globalización como una continua expansión de los negocios del mercado mexicano exportando al mayor número posible de países. Pero todo se sigue fabricando en México.

Los otros, en cambio, están poniendo plantas, como Maseca o Cemex, y ésta ha sido su fórmula de crecimiento.

¿Cuál de esas estrategias se beneficia más con los TLC?
Ambas. Pero si hay apertura total, sale mucho más barato producir localmente. En Grupo Modelo, por ejemplo, desde del primer momento se fijó el precio al nivel más alto de las cervezas importadas. Ésta fue la estrategia para entrar al mercado estadounidense.

Durante los más de 25 años que estuve al frente de la promoción del mercado internacional de Grupo Modelo, penetramos en 153 países, por ese motivo la opinión pública me ha concedido el reconocimiento como el artífice de la presencia de la compañía en el mercado internacional.

¿Cómo evaluaría una mayor apertura de los corporativos mexicanos hacia mercados no tradicionales?
Uno de mis grandes pleitos con el TLCAN es que antes de su firma, el mercado europeo representaba 22% de las exportaciones mexicanas. Ahora es 4%. ¿De qué nos sirvió haber firmado hace seis años un TLC con la Unión Europea?

En este caso, la conclusión de acuerdos con otros países, sin duda alentaría y permitiría que las empresas mexicanas continúen su expansión a otros mercados, pero antes hay que obtener el máximo beneficio de los acuerdos existentes.

¿Qué pasó con la Unión Europea?
Uno, no aprovechamos las ventajas que nos ofrecía el TLCUE, y dos, nos fuimos a lo cómodo que es Estados Unidos.

¿Se puede volver a ganar ese espacio?
No. El día que convirtamos ese 4% en 6 u 8%, será un éxito.

¿Qué recomendaría para que no ocurra en Latinoamérica lo mismo que en Europa?
Aprovechar que en el Comce tenemos 72 comités empresariales en diversas partes del mundo, constituidos por cámaras o asociaciones en cada país, en los que promovemos el incremento de nuestras relaciones. El próximo mes de junio, vendrá a México el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, y una de las reuniones empresariales será organizada por el Comce. Esto que hacemos con España, es lo que pido a cada uno de los Comités Bilaterales en Latinoamérica: que vayan a cada país con su contraparte y concreten nuestros objetivos.

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