El arroz calienta la tierra

El cultivo de esta semilla eleva las temperaturas y aumenta las emisiones de metano; conformando una de las principales causas del cambio climático.
Los cultivos emiten grandes cantidades de gases vivero. (Reu  (Foto: )
BANGKOK, Tailandia (AP) -

Mientras los delegados de una conferencia sobre el clima estudian los mejores modos de reducir los gases que atrapan el calor en la atmósfera, uno de los problemas, como también una posible solución, podría estar en los arrozales de las afueras de la atestada capital tailandesa.

Los arrozales anegados podrían parecer insignificantes comparados con las plantas chinas impulsadas a carbón o los autobuses de diesel que transitan las calles de Manila.

Pero el informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático reunido esta semana en Bangkok concluyó que la producción del arroz es una de las causas principales del aumento de las emisiones de metano, que son 21 veces más potentes que el anhídrido carbónico y contribuyen a elevar las temperaturas y a crear una peligrosa capa de ozono cerca del suelo.

La reforma de ese sector, dice un borrador del informe, junto con cambios en las prácticas ganaderas podrían reducir las emisiones agrícolas de metano del 15% al 56%.

''No hay otro cultivo que emita una cantidad tan grande de gases vivero'', dijo Reiner Wassmann, coordinador del consorcio de arroz y cambio climático en el Instituto Internacional de Investigación del Arroz, en las Filipinas.

''Las emisiones de metano son particulares del arroz'', dijo, y agregó que los arrozales también emiten anhídrido carbólico cuando se queman y óxido nitroso por el fertilizante.

''Si los países asiáticos exploran las posibilidades de reducir los gases vivero, tienen que fijarse en la producción de arroz. No digo que sea la mayor fuente, pero en Asia es una fuente que no puede desestimarse''.

La reforma de la producción arrocera es una de numerosas propuestas debatidas esta semana en Bangkok, como un medio de reducir las emisiones de gases de efecto vivero.

Para muchos países asiáticos, la producción de arroz podría ser más fácil de reformar que otras recomendaciones en el borrador del informe como la eliminación en el uso del carbón, que podría hacer temer a algunos la posibilidad de arruinar sus economías, dijeron expertos.

Los arreglos tecnológicos, como la energía solar o el aislamiento del carbón (que requiere almacenar las emisiones de anhídrido carbónico bajo tierra) también están muy por encima de los presupuestos de muchos gobiernos asiáticos.

Aunque las emisiones de anhídrido carbónico siguen siendo la principal amenaza, ya que representan un 70% de los gases que atrapan el calor, los científicos han manifestado preocupaciones desde hace tiempo sobre los crecientes niveles de metano que ahora representan un 23% del total, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

El metano, producido naturalmente en las tierras húmedas, se ha duplicado desde la Revolución Industrial, según un estudio del 2006 dirigido por F. Sherwood Rowland, de la Universidad de California en Irvine.

Las emisiones de metano en el mundo se han nivelado en los últimos años, y algunos científicos acreditan el cambio a los métodos de producción arrocera.

Otros consideran que también se debe a las reparaciones en las instalaciones de almacenamiento de petróleo y gas que pueden filtrar metano.

Un estudio en el 2005 de Aslam Khalil y Martha Shearer, de la Universidad Estatal de Portland en Estados Unidos, acredita los cambios en el sector agrícola chino a la estabilización de la emisión de metano en el aire.

Ese país, que produce un tercio del arroz en el mundo, ha visto reducirse los arrozales en 10 millones de hectáreas (24 millones de acres) en la última década a medida que los agricultores abrazaban otros cultivos y abandonaban tierras marginales, halló el estudio.

El estudio también concluyó que el fertilizante con base al nitrógeno ha reemplazado al abono animal y que muchos agricultores chinos usan menos agua en sus campos.

Los campos anegados privan de oxígeno a los materiales orgánicos como el abono, lo que produce metano en vez de anhídrido carbónico.

Pero aunque se han nivelado en los últimos años, se anticipa que las emisiones de metano aumentarán un 16% para el 2020 respecto de los niveles del 2005, según la Agencia de Protección Ambiental, y que los crecientes arrozales seguirán siendo una fuente importante de gases de efecto vivero en muchas naciones asiáticas en desarrollo.

Parte del problema, dijeron Wassmann y otros, es que pocos países han seguido el ejemplo de China de drenar periódicamente sus arrozales o de acudir a lugares elevados que necesitan menos agua.

Pero los científicos dicen que dichas medidas imponen el mismo desafío a las naciones pobres que las propuestas de introducir métodos de cultivo menos perjudiciales para el ambiente o de limitar el metano del abono animal; los agricultores suelen carecer de dinero y tecnología para reemplazar las técnicas que han usado durante generaciones.

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