EU presiona a los bancos contra Cuba

Nueve de cada diez bancos internacionales rechazan a cubanos o empresas vinculadas con la isla; las operaciones financieras resultan una pesadilla para los empresarios con intereses en La Hab
LA HABANA (CNN) -

Un mayor escrutinio de las transacciones bancarias por parte de Estados Unidos desde los ataques del 11 de septiembre del 2001 llevó a bancos europeos y canadienses a cerrar o restringir sus negocios con Cuba, dijeron banqueros y ejecutivos.

Aunque Cuba dejó de exportar la revolución armada a América Latina hace dos décadas, Washington todavía incluye a la isla de gobierno comunista en su lista de estados acusados de auspiciar el terrorismo, junto con Corea del Norte, Irán, Siria y Sudán.

La Ley Patriota estadounidense autoriza a confiscar activos y penalizar a instituciones que no reporten operaciones de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo.

El resultado, quizá intencional, es que se ha vuelto una pesadilla para los empresarios extranjeros en La Habana mover fondos en dólares hacia y desde Cuba, porque los bancos rechazan sus transacciones.

HSBC, Barclays, Credit Suisse, Royal Bank of Canada y Bank of Nova Scotia, cerraron cuentas de empresas cubanas o redujeron las operaciones vinculadas con la isla desde el año pasado para cumplir con las regulaciones estadounidenses.

Las decisiones fueron confirmadas por los propios bancos, por fuentes cubanas o por ejecutivos que negocian con Cuba.

"Los bancos canadienses dijeron a sus clientes que cerraran sus cuentas y tarjetas de crédito porque tenían una dirección comercial en Cuba", comentó el canadiense Mario Simonato, que importa vehículos y maquinaria pesada a la isla.

El propietario de la empresa King City Equipment Inc., con sede en La Habana, está dirigiendo sus operaciones hacia China, debido a los crecientes obstáculos impuestos por las autoridades canadienses que, en su opinión, están cediendo ante las presiones de Estados Unidos.

Las restricciones bancarias están obstruyendo las operaciones financieras de Cuba incluso más que el embargo comercial impuesto por Estados Unidos desde 1962.

"No hace la vida imposible, pero sí ha vuelto más difícil encontrar un banco dispuesto a abrir una cuenta", dijo un empresario europeo en Cuba, que pidió no ser identificado.

Nueve de cada 10 bancos internacionales se niegan a abrir cuentas a nombre de ciudadanos cubanos o empresas que operan en la isla, añadió.

"La llamada Ley Patriota le dio a las autoridades estadounidenses una herramienta para lo que no podían hacer antes: perseguir a los bancos extranjeros y obligarlos a cumplir con las sanciones", dijo.

ING Groep NV, el primer banco occidental importante en abrir en 1994 una oficina en Cuba después del colapso de la Unión Soviética, anunció hace dos semanas que cerrará su representación en La Habana.

Aunque el banco holandés explicó que se trata de una decisión exclusivamente de negocios, llega un año después de que Estados Unidos pusiera en su lista negra al Netherlands Caribbean Bank, su asociación con dos entidades financieras cubanas.

"Los bancos no quieren arriesgarse a ser multados por la Reserva Federal. Bancos como el ING o HSBC tienen negocios más importantes que Cuba", dijo Simonato.

Scotiabank cerró el año pasado la cuenta en dólares de la embajada de Cuba en Jamaica y fue criticado por doblegarse a las reglas estadounidenses.

"Es una medida de eliminación de riesgo, un asunto simple relacionado con nuestra capacidad de realizar transacciones en cuentas en dólares", dijo Frank Switzer, portavoz del banco.

"Se aplica a cualquiera en la lista de sanciones de Estados Unidos", indicó.

Ahora ve
No te pierdas