Sarkozy quiere reformas económicas

El presidente francés alista una serie de ajustes que incluyen cambios en las jornadas laborale para Sarkozy, el auténtico freno al crecimiento económico en el país está en casa.
Sarkozy buscaría una reunión de emergencia entre los países.
PARÍS (CNN) -

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que estaba decidido a cambiar el panorama económico de Francia pese a la situación internacional adversa, y expresó su esperanza de que 2008 suponga el fin de la semana laboral de 35 horas.

En un momento en el que los elevados precios del petróleo y las dificultades financieras ocasionadas por los problemas en el mercado 'subprime' en Estados Unidos están empañando las perspectivas económicas, Sarkozy dijo en rueda de prensa que el auténtico freno del crecimiento francés estaba en casa.

"La situación internacional es menos buena de lo que podíamos esperar, pero si no fuera este problema, sería otro", dijo.

"¿Qué queremos hacer, haya crisis subprime o no, clima internacional mediocre o no? Liberemos las fuerzas de trabajo de Francia. El problema de Francia es conocido, no trabajamos lo suficiente mientras otros trabajan más. ¿Qué tiene que ver eso con la crisis de las subprime?", se preguntó.

La estrategia económica de Sarkozy pretende alentar a la población a trabajar más y pese a que ha caído en las encuestas en las últimas semanas, no se ha echado atrás respecto a temas tradicionalmente tabúes, como la semana laboral de 35 horas.

Preguntado en rueda de prensa si esperaba que 2008 supusiera el fin de una medida introducida hace una década por los socialistas que entonces estaban en el poder, Sarkozy dijo: "A decir verdad, así es".

Sarkozy anunció en noviembre sus planes para acabar con esta medida, por ejemplo haciendo que algunas firmas se desvinculen del límite de 35 horas a cambio de aplicar subidas salariales.

La oposición socialista criticó la rueda de prensa de dos horas por su parquedad en medidas concretas que aborden las preocupaciones principales de la opinión pública, como el poder adquisitivo.

Pero con el creciente descontento con las medidas gubernamentales en tales temas, Sarkozy se esforzó por anticiparse a esos ataques.

"El poder adquisitivo es un anticipo, pero no es lo único. Reducir el debate político al poder adquisitivo es absurdo", dijo.

Respondiendo a una amplia variedad de preguntas, incluida si tenía previsto casarse con la modelo Carla Bruni, la representación africana en organizaciones internacionales y el servicio sanitario, Sarkozy trató de lustrar su imagen de hombre de acción.

"Francia tomará una opción política y estratégica para proteger a sus compañías, para darles los medios para defenderse y desarrollarse", dijo Sarkozy en comentarios que se hacen eco del patriotismo económico del último gobierno del UMP.

También propuso desechar la publicidad en los canales de televisión públicos e imponer un gravamen sobre los ingresos publicitarios de la privada para ayudar a financiar el déficit.

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