La economía de EU tardará en recuperarse

Un lento restablecimiento de la economía americana puede afectar tanto como la recesión misma; analistas opinan que el desempleo y los despidos continuarán aún después de que la recesión ter
Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, aseveró que
Chris Isidore
NUEVA YORK -

Los recientes tropiezos de la economía han sido indoloros comparados con el daño que la recuperación traerá consigo. Y si, efectivamente, EU está al borde de la recesión, es posible que el mayor problema sea la tardanza en ponerse en pie.

El riesgo de una recesión se ha convertido en el principal tema en Wall Street esta semana, luego de que un reporte gubernamental mostrara que la tasa de desempleo subió un 5% y los minoristas declararan que esta temporada navideña las ventas fueron las más bajas en años. 

El jueves pasado, Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, aseveró que el Banco Central estaba listo para reducir nuevamente las tasas de interés para prevenir que los problemas crediticios no hundieran al país en una recesión. Desde septiembre, la Fed ha recortado en tres ocasiones las tasas referenciales de los préstamos, llegando a una reducción total de un punto porcentual.

Sin embargo, un creciente número de economistas creen que la recesión ya llegó o, al menos, está en puerta. La mayoría proyecta bajas relativamente moderadas y confían en que la tasa de desempleo subirá un 5.5 o 6% durante la caída. No obstante, advierten que, incluso tratándose de una recesión leve, el daño no cesará hasta que la economía empiece a crecer de nueva cuenta.

Paul Kasriel, economista en jefe de la entidad financiera Northern Trust en Chicago, afirma que aunque prevé una recesión breve, tendrá que pasar mucho tiempo hasta que muchos americanos sientan que la economía va bien. “Creo que la recesión técnica terminará en el 2008, pero el camino de la recuperación no será nada agradable” declara Kasriel.

Es de esperarse que el desempleo y los despidos continúen después de que la recesión llegue formalmente a su fin, pues las empresas responden a la caída recortando su plan de gastos futuros.

En la última recesión del 2001, la tasa de desempleo era menor del 5% durante el primer semestre de la caída. Pero aumentó a un 5.5% en noviembre, el último mes de la recesión. Así lo informó el Buró Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés), la entidad responsable de ponerle fecha y hora al inicio y término de una recesión en EU.

La recesión de finales de 1990 y principios del 91 fue muy breve, y reportó un aumento modesto en la tasa de desempleo: de un 5.5 a un 6.8%. Fue el año y medio posterior a la recesión lo que realmente afectó a los estadounidenses, con una tasa de desempleo que rozaba el 8% en 1992.

Kasriel afirma que la comparación con la recesión de 1990 es la más adecuada, dado que entonces la economía luchó para recuperarse de la crisis crediticia que la originó. De la misma manera, la economía del 2008 intentará ajustarse a los problemas que aparecieron en los mercados crediticios y financieros el verano pasado durante la crisis subprime.

“En aquella ocasión, no percibimos los efectos de los recortes de las tasas impulsados por la Fed sino hasta finales del 1993. La razón de ello fue que nuestro sistema financiero era deficiente. Creo que ese es justo el ambiente que respiraremos en los próximos años. Hay rebalances a largo plazo que deben hacerse; hoy tenemos una tasa de ahorro a cero” explica Kasriel.

Hay otros economistas que, por el contrario, creen que la recuperación será rápida. Citan el hecho de que la Fed ha recortado de tasas antes de que iniciara la recesión, además de que Washington está discutiendo un paquete de estímulos económicos, quizá bajo la forma de recortes fiscales.

Los que difieren de esta opinión creen que los problemas que enfrentará la economía estadounidense son mucho más graves de lo estimado, y la caída puede ser severa y de larga duración.

Quizá el más pesimista sea Peter Schiff, presidente de Euro Pacific Capital, una firma de correduría bursátil especializada en inversiones en el extranjero. Para Schiff la economía no sólo sufre ya una recesión, sino que corre el riesgo de caer en una depresión tan grave como la de 1930. “Creo que durará años. Es difícil saber si será igual o peor que la Gran Depresión” afirma.

De acuerdo a Schiff, el repentino auge inmobiliario de los años recientes es la burbuja especulativa más grande de la historia mundial, con gente pidiendo miles de millones de dólares que no pueden pagar. “Lo que atravesaremos ahora es una dramática reducción de nuestro nivel de vida” advierte.

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La postura de Schiff no es la más común, gran parte de los economistas -incluso aquellos que avistan una recesión- esperan cierto crecimiento en el 2008. Por ejemplo, en un sondeo realizado por The Blue Chip Economic Indicator, 52 economistas coincidieron en calcular para este año un crecimiento del 2.2%, una cifra menor a la tendencia pero muy lejana de una recesión. La predicción de Goldman para este año es también optimista: un crecimiento del PIB del 0.8%. 

Así, aunque el gobierno reduzca su gasto a medida que las recaudaciones fiscales declinen, el vaticinio general es que el sector económico no colapsará. “Pero habrá un dolor prolongado” señala Kasriel. 

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