Por qué la Fed no puede salvarnos

La Reserva Federal está gastando rápido todas las balas que tiene al recortar las tasas de inte el problema de corto plazo son los mercados, pero en el fondo son los déficit fiscal y comercia
El presidente de la Fed, Ben Bernanke, dijo que algunos indi
Allan Sloan
NUEVA YORK -

Olvídate de esas explicaciones racionales que hablan de por qué los mercados extranjeros, especialmente en Asia, han estado bajando durante los últimos dos días. Más allá de lo que hayas oído, visto o leído, esos declives no fueron causados por los temores de que la recesión en Estados Unidos afectaría las ganancias de las compañías que cotizan en aquellas Bolsas, como la de India, China o Rusia.

En cambio, los descensos bursátiles nada tuvieron que ver con un”pánico” en los mercados, donde todo mundo quiere salir por la puerta y se produce un atasco. Las Bolsas asiáticas subieron porque subieron, y bajaron porque bajaron.

El hecho de que la Reserva Federal (Fed) haya anunciado ayer un recorte de emergencia de tres cuartos de punto porcentual en las tasas de corto plazo muestra que la Fed piensa que el problema es un “pánico de mercado” y no es consecuencia de los fundamentales de la economía. Normalmente, la Fed hubiera aguantado hasta el mediodía del próximo martes (el segundo día de su reunión programada) para anunciar ese recorte.

Anunciar la baja en las tasas fuera de agenda y antes de que los mercados abrieran el día de ayer muestra que la motivación de la Fed era calmar los mercados en vez de revigorizar la economía de Estados Unidos.

Aquí explicamos por qué: Primero, no será sino hasta el verano cuando quede claro si en realidad una recesión está en camino en Estados Unidos. Aunque todo indica que la economía estadounidense se encogió en diciembre pasado, no existe la recesión de un mes. “Una recesión es un declive significativo en la actividad económica extendido a lo largo de toda la economía, y que dura más de varios meses”, de acuerdo con la autoridad en estas cuestiones, el Nacional Bureau of Economic Research, el comité de datos de negocios.

Segundo, aun cuando tu creas que el recorte en las tasas de corto plazo de la Fed va a estimular la economía, eso no sucederá de un día para otro. Si sacaras a un economista d la Fed a un bar para tomar un par de copas y prometieras no citarlo en un artículo, él te diría que los beneficios de un recorte de tasas pueden tardar al menos seis meses en pernear al resto de la economía. Ha habido pánico de mercados alrededor del mundo desde el verano pasado, cuando las hipotecas basura en EU empezaron a golpear con fuerza y rapidez. Estos problemas han sido confinados sobretodo en los mercados de deuda que, a diferencia del Dow Industrial, no tienen tanto eco entre la gente y no se pueden resumir en un número familiar como es el Dow Jones.

Pero ahora hay pánico en los mercados accionarios, donde los problemas son visibles para todos. El año pasado, 41 de las 100 mejores acciones en el mundo fueron de India, de acuerdo con Russell Indexes. El índice bursátil de Shanghai casi se duplicó en el año anterior. Esto no tiene ningún sentido, a menos que pienses que los mercados de India y Shanghai no había sido descubiertos antes de 2007, lo cual es una falsedad. Si la Fed no hubiera hecho nada el día de ayer, el Dow Jones pudo fácilmente haber perdido 600 u 800 puntos (ayer el índice perdió 128.11 puntos, o un 1.06%).

El problema es que la Fed tiene una cantidad limitada de municiones con sus rebajas de tasas, y gastó muchas balas ayer. Los mercados ya están esperando que recorte más las tasas la próxima semana y así habrá usado la mayoría de sus cartuchos.

No quiero entrar en el juego de decir qué debería hacer la Fed, después de todo tengo una maestría en Inglés, y la Fed está llena de gente brillante con doctorados y acceso a información que yo no tengo, pero mi inquietud va en aumento cuando ve que las tasas de corto plazo caen en Estados Unidos cuando somos tan dependientes del dinero del exterior para cubrir nuestros déficit comercial y fiscal.

También estoy menos que emocionado observando el aumento en los precios de los commodities, aun cuando el petróleo ha comenzado a ceder recientemente. Ya hay señales preocupantes de que los extranjeros se están cansando de perder dinero debido a la caída en el valor del dólar. Si el declive del dólar se convierte en una derrota, las cosas se van poner realmente complicadas.

Mira, no podemos depender que la Fed, o ninguna otra institución en lo individual, venga a salvarnos. La Fed no es todopoderosa y tampoco lo fue cuando Alan Greenspan llevaba la batuta. El presidente actual de la Fed, Ben Bernanke, no tiene una vara mágica para que todo se componga y vaya bien en Wall Street y Main Street. Hace lo mejor que puede, pero la influencia de la Fed no es lo que era cuando los mercados financieros eran más pequeños de lo que son ahora y estaban más regulados.

Debido a sus déficit presupuestal y comercial, los Estados Unidos deben preocuparse acerca de lo que piensa el resto del mundo. Eso es lo que pasa cuando eres una nación deudora. Existen enormes riesgos en bajar las tasas de corto plazo y también hay riesgos en que el Tío Sam tenga que pedir otros 150,000 ó 200,000 millones de dólares (particularmente de mercados externos) para financiar un paquete de ayuda fiscal de corto plazo.

El fondo del asunto es: En el largo plazo, los mercados generalmente son racionales. En el corto plazo son… bueno, mercados. Son propensos a actuar irracionalmente con las alzas e irracionalmente con los declives. No esperes que actúen como tú quisieras. Y no esperes que la Fed venga a salvarte tampoco.

 

 

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