Pobres en EU aún padecen por recesión

Según cifras del 2006, el 12.3% de los estadounidenses vivían por debajo de la línea de pobreza estos habitantes no se han visto beneficiados tampoco cuando la economía estaba en expansión.
FILADELFIA, EU (CNN) -

Muchas de las personas más pobres en Estados Unidos todavía están luchando por recuperarse de los efectos de la recesión que terminó hace seis años, la cual los dejó en condiciones de mucha vulnerabilidad, mientras el país se encuentra al borde de una nueva caída.

En el 2006, el último año del que se disponen cifras de la Oficina de Estadísticas, 12.3% de los estadounidenses estaban viviendo por debajo de la línea de pobreza, comparado con el 11.7% del 2001, fecha de la última recesión.

"Es inusual que en una reactivación económica todavía tengamos mayores niveles de pobreza que en la recesión que la precedió," dijo Sharon Parrott, una analista de Centro de Prioridades Políticas y Presupuestarias, un comité de expertos liberales de Washington.

Esto muestra que los pobres se han quedado en gran medida al margen de los beneficios obtenidos cuando la economía estaba en expansión, dijo Parrott.

La reciente expansión fue "mucho más fuerte para la gente de las clases altas que para habitantes de las clases bajas."

Pocos lugares ilustran esto mejor que Filadelfia.

Mattie McQueen, de 43 años, pospuso el pago de su cuenta telefónica en diciembre a fin de poder costear unos pocos regalos de Navidad para ella y para su nieta de 1 año.

"Debes desvestir a un santo para vestir al otro," dijo.

Al quedarse con los 162 dólares que le debía a la compañía telefónica, McQueen, una residente del sur de Filadelfia, pudo comprar pavo, pollo, hojas verdes de berza y unos pocos juguetes para su nieta, Mayliyah.

Sin el ajuste de presupuesto, habría sido una triste cena de Navidad.

Debajo del nivel de pobreza

McQueen, quien es diabética y está desempleada, vive con prestaciones de la seguridad social de 637 dólares cada mes, otros 102.50 dólares cada dos semanas en seguridad social suplementaria para su nieta, y 89 dólares en cupones para alimentos.

Eso asciende a un ingreso anual que supera un poco los 11,000 dólares, muy por debajo de los 13,690 dólares impuestos por el gobierno federal como el nivel oficial de pobreza para una familia de dos personas.

Gasta 319 dólares en alquiler, 425 en comestibles, y 60 en teléfono. Afirma que no puede usar el transporte público, y a veces debe pedirle dinero prestado a algún miembro de su familia para terminar el mes. Ha recibido ayuda de asistencia infantil de los Servicios de la Comunidad Episcopal, una organización de servicios sociales eclesiásticos.

McQueen, quien previamente no tenía hogar y ahora habita una vivienda pública, parece estar muy alejada de las inquietudes de la gente más pudiente afectada por la crisis de las ejecuciones inmobiliarias que paraliza a Estados Unidos, personas que compraron su propia casa en los últimos años pero que ahora no pueden cubrir los pagos hipotecarios.

Pero la crisis de las ejecuciones inmobiliarias se está haciendo sentir por toda la economía estadounidense y amenaza con llevar al país a una nueva recesión, lo que a menudo se define como una caída del crecimiento económico de dos o más trimestres sucesivos.

Esas son malas noticias para personas de bajos recursos como McQueen y otros 354,000 habitantes de Filadelfia - o el 25.1 de la población de la ciudad- quienes viven a la par o por debajo de la línea oficial de pobreza.

"Históricamente, cuando la economía tambalea y sube el desempleo, vemos un incremento en la pobreza," dijo Parrott.

Los pronósticos para una nueva recesión significan que es probable que los índices de pobreza empiecen a subir nuevamente y que no retornen al nivel en el que estaban durante el retroceso anterior, que terminó en noviembre del 2001.

Grupos que ayudan en la superación de la pobreza, como el Centro de Prioridades Políticas y Presupuestarias, observan que dos rondas de recortes impositivos por parte del Congreso durante el Gobierno de George W. Bush no han logrado beneficiar a los más pobres de la nación.

El índice de pobreza en Filadelfia, casi el doble del promedio nacional, es el más alto entre las 10 ciudades más grandes de Estados Unidos.

Para los jóvenes menores a 18 años, el nivel de pobreza sube a 35.3%, mientras que casi un quinto de las personas mayores a 65 años de la ciudad caen por debajo de la línea de pobreza.

Los negros, aproximadamente la mitad de la población total de la ciudad, componen casi un tercio de los pobres.

Educación

La hermana Mary Scullion, una religiosa católica que ha trabajado con personas sin hogar en Filadelfia durante más de 30 años, dijo que los refugios de la ciudad estaban operando actualmente a un 115% de su capacidad.

Afirma que el aumento de la pobreza se debe a una serie de factores, como la pérdida de empleos en las industrias, los bajos salarios, el aumento de los costos de la vivienda y un influjo de ex convictos de prisiones superpobladas.

Sin embargo, sostuvo que el deterioro de la educación pública es la causa más importante de la pobreza, en una ciudad donde 24% de los estudiantes secundarios deja las aulas de clase antes de graduarse.

"Cuando estaba en la escuela secundaria, todo niño poda acceder a la educación," dijo ella. "Hoy, existe hay un incremento en los recursos que se destinan a la educación privada.", agregó.

El fomento a la educación pública es un tema clave en la campaña del precandidato demócrata John Edwards, el único que este año ha presentado amplio proyecto para la superación de la la pobreza, que según sostiene será completado en 30 años.

Pero los sondeos de opinión sugieren que Hillary Clinton o Barack Obama lograrán la nominación presidencial del Partido Democráta antes de las elecciones primarias de Pennsylvania, previstas para el 22 de abril.

En el oeste de Filadelfia, Shaheed Moseley y sus siete hijos de 7 a 15 años se mudaron a una renovada casa a mediados de diciembre, después de vivir durante seis semanas en una habitación en la casa de su hermana.

Moseley, padre soltero desde hace tres años, estuvo los últimos nueve meses alquilando lo que el describió como una villa donde el techo se derrumbaba, que le arruinó gran parte de sus muebles y pertenencias.

Parado en la habitación desamueblada de su nueva casa arrendada, Moseley dijo que esperaba encontrar un empleo en la industria de la construcción donde trabajaba antes.

La familia vive con 2,500 dólares al mes en pagos de bienestar, además de cupones alimenticios. Dependen de la asistencia estatal para pagar los servicios y recibir seguro médico de la ciudad de Filadelfia. Moseley dijo que tenía un auto pero que lo vendió para pagar las cuentas cuando dejó su trabajo hace tres años.

A pesar de la ayuda de las diversas agencias, arreglárselas no es fácil, dijo Moseley. "A penas nos las rebuscamos", señaló.

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