Dos instrumentos para evitar la crisis

Moody`s considera que México puede defenderse de la probable recesión de Estados Unidos; políticas económica y monetaria contracíclicas le permitirán crecer igual o más que en 2007.
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Por primera vez en muchos años México puede sortear los efectos negativos de la probable recesión de Estados Unidos debido a que tiene la posibilidad de aplicar políticas anticíclicas, dijo Moody`s  Economy.com.

Pese a que México es uno de los países más sujetos a ser afectado por un menor consumo, alta volatilidad y pérdidas en el sector financiero estadounidense, el país tiene la capacidad de establecer un sistema de defensa a través de las políticas económica y monetaria.

“Esto le permitirá a la economía mexicana no solo reducir los impactos del choque externo sino también fortalecer su motor interno de crecimiento”, dijo Alfredo Coutuño, economista en jefe para América Latina de Moody`s.

A diferencia de la recesión de 2001, indica el experto, las autoridades mexicanas dan la impresión de moverse en la dirección correcta.

El elemento clave que ve Moody’s es un fortalecimiento del consumo y la inversión interna que permitirá compensar la desaceleración de las exportaciones.

“El uso contracíclico de los instrumentos de política económica nos permiten predecir que la economía mexicana podría alcanzar un crecimiento en el rango de 3.0% a 3.5% durante el presente año”, indicó Coutiño.

Este pronóstico es más optimista que el de la propia Secretaría de Hacienda que la semana pasada lo revisó a la baja a 2.8% desde el 3.7% que preveía.

El primer instrumento contra la desaceleración norteamericana es una política de desarrollo de infraestructura productiva que tan sólo en 2008 aumentará los recursos en 1.5 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) a 5% con lo que la inversión total alcanzaría un 23.5% del PIB, nivel similar al de 2000, cuando la economía creció 6%.

El financiamiento no será un problema por los recursos adicionales que otorgará la reforma fiscal y los altos precios del petróleo.

Sin embargo Coutiño considera que para fortalecer esta política preactiva será necesario un segundo instrumento: una política monetaria en la misma dirección, es decir, que en lugar de mantener el sesgo restrictivo durante todo el año empezara a bajar su tasa de interés de fondeo en los próximos meses a 6.50%, actualmente es de 7.5%, para permitir a la economía funcionar sin freno monetario.

Si bien la inflación se espera supere el 4% en el primer semestre del año, para la segunda mitad se estiman condiciones menos adversas en el comportamiento de los precios lo que permitirá un relajamiento de la política monetaria lo que abriría una mayor disponibilidad del crédito bancario al sector privado estimulando el consumo y la inversión.

Adicionalmente, menores tasa de interés generarían una “saludable” depreciación cambiaria que no sólo ayudaría a aumentar las exportaciones sino que restringiría las importaciones.

De esta manera, asegura Moody`s la economía mexicana estaría reduciendo los impactos de la recesión estadounidense.

Ahora ve
No te pierdas