Estados Unidos está a la venta

Fondos de Kuwait y Singapur compran participaciones en Citigroup, Merrill Lynch y Morgan Stanle los activos propiedad de extranjeros aumentan a un ritmo acelerado. ¿Hay que preocuparse?
De capitalistas a asalariados. (Dreamstime)  (Foto: )
Geoff Colvin

El dinero extranjero que compra participaciones en Citigroup, Merrill Lynch y Morgan Stanley no es más que un indicio de lo que sucederá en el 2008. Los compradores extranjeros, como los fondos de países ricos tales como Kuwait y Singapur, continuarán adquiriendo este año los principales activos estadounidenses. Esta tendencia va más allá de las necesidades que Wall Street pudiera tener de infusión de capital. Es importante entender por qué está sucediendo esto y por qué debería preocuparnos. 

Estos acuerdos ya eran populares antes del rescate de los bancos. Los compradores extranjeros, por ejemplo, establecieron un récord el año pasado al comprar 414,000 millones de dólares (mdd) en activos. La explicación más común es que el dólar estaba barato, un factor ciertamente importante. Pero esa no es la única razón: una buena parte de las compras más importantes fueron efectuadas por compradores asiáticos o del Medio Oriente, quienes ya tenían parte de su fortuna en dólares. Además, los títulos valores estadounidenses tocaron alturas récord durante el año pasado, así que no podemos decir que se pagaran a precios bajos.  ¿Por qué, entonces, los compradores extranjeros adquirían tantos activos?

Para responder a esto debemos recordar algo que con frecuencia se olvida, hace unas décadas los estadounidenses empezaron a comprar más a otros países que lo que compraban en casa. Es decir, hemos arrastrado un déficit comercial desde 1970, pero se agudizó a finales de los 90’s y no ha parado desde entonces. Todos esos dólares que enviamos a otros países regresaban luego a casa -algunos como compras de nuestros bienes y servicios, y el resto (equivalente al déficit comercial) como inversiones-. Durante muchos años esas inversiones han sido en bonos estadounidenses, que es el modelo más común. Pero luego, los extranjeros que poseían miles de bonos de otros países empezaron a ponerse nerviosos, pues se dieron cuenta de que cualquier gobierno con deudas podría verse tentado a reducir esa carga gravosa ‘inflando’ su divisa, lo que significaría que sus acciones perderían valor. Así que los acreedores extranjeros compensaron los riesgos comprando acciones de propiedad directa de los títulos de deuda del país.

Eso es justo lo que sucede hoy en Estados Unidos, y podemos esperar que siga sucediendo por dos razones: Primero, los recortes de la tasa de interés realizados por la Reserva Federal son inflacionarios y asustarán aún más a los acreedores extranjeros, provocando que compren más acciones. Segundo, nuestro déficit comercial seguirá siendo enorme, excediendo probablemente los 700,000 mdd del año pasado; ese es el dinero que debe retornar a EU en inversiones.

Ahora, no es del todo malo que los extranjeros compren inmensas cantidades de activos estadounidenses. Los debilitados bancos de Wall Street necesitan, en efecto, ese capital. De hecho, las inversiones de bajo perfil que las entidades extranjeras realizan todos los días en EU son un voto de confianza en la economía americana y crean miles de trabajos para sus ciudadanos.

Pero he aquí la razón por la que esta tendencia es preocupante hoy más que nunca: de acuerdo al Buró de Análisis Económico de EU, actualmente son más los activos americanos (en acciones, bonos, propiedades, etc.) en manos de extranjeros que los activos extranjeros en manos de americanos. Es decir, hay un incremento en los activos del país en el exterior y una disminución de los activos extranjeros en el país, el margen de esta diferencia asciende a 2.6 billones de dólares (datos del 2006). La posición neta externa aumenta rápidamente, quintuplicándose en la última década. Lo que supone que debemos enviar cada vez más dividendos e intereses a los dueños extranjeros, dándoles más dinero para comprar más activos americanos y así poder obtener más dividendos… y así sucesivamente. 

Este complicado efecto no tiene muchas consecuencias cuando las propiedades en manos de extranjeros son pocas, pero cobra importancia cuando llega a los niveles que hoy tiene EU. ¿Hacia dónde nos lleva? Como nación, dejaremos de ser los capitalistas y nos convertiremos simplemente en asalariados. Tal como lo dijo Warren Buffet en un artículo profético publicado por Fortune hace más de cuatro años “un país que sigue este camino puede ser colonizado por las adquisiciones más que por una conquista.”

Pero ser colonizados por las compras extranjeras no es un destino ineludible. Podemos cambiar la situación ahorrando más y gastando menos. Sin embargo, el hoyo del cual tenemos que salir se hace cada día más profundo. 

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