El peso mexicano se pone en forma

La apreciación del tipo de cambio ya dejó de ser un obstáculo para las exportaciones; México se vuelve atractivo para la inversión en bonos ante menores tasas de interés en EU.
La fortaleza del peso respecto al dólar podría extenderse ha
José Manuel Martínez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La reducción en las tasas de interés en Estados Unidos y el mayor flujo de divisas a México han fortalecido al peso a uno de sus mayores niveles frente al dólar en los últimos meses.

El tipo de cambio cerró ayer miércoles en 10.7420 pesos por dólar a la venta, la cotización más baja desde el 6 de noviembre de 2007.

A diferencia de otros años, las empresas mexicanas no se han quejado por la fortaleza de la moneda mexicana (situación que encarece sus exportaciones), por el contrario, el comercio al exterior continúa creciendo y diversificándose.

“Lo que vemos es que la inflación esta contenido comparativamente al resto del mundo y tenemos apreciación de la moneda, quiere decir que hay un factor  intrínseco de cierta productividad que puede seguir impulsando las exportaciones”, dijo Octavio Gutiérrez, economista principal de BBVA Bancomer.

Tan solo en diciembre pasado, las exportaciones mexicanas, excluyendo el petróleo, crecieron a una tasa anual de 10.1%.

La fortaleza del peso es además un efecto de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), ya que al reducir sus tasas de interés de fondeo, los bonos mexicanos se hacen más tractivos y por tanto hay un mayor flujo de inversión en bonos hacia el país.

“El amplio diferencial de tasas de interés entre México y Estados Unidos sostiene al peso mexicano”, señala un reporte de Ixe Casa de Bolsa.

A diciembre, antes de la baja de los tipos de interés estadounidense, la inversión en el mercado de dinero en la Bolsa Mexicana de Valores creció 75.67% a tasa anual al sumar 20,138 millones de dólares.

La diferencia en tasas de interés se amplió en las últimas semanas; mientras que los Bonos del Tesoro norteamericano a 10 años se ubicaban el mércales con una tasa de rendimiento de 3.6%, el bono mexicano al mismo plazo pagaba un premio de 7.53%.

“México se está diferenciando en cuanto a primas de riesgo lo que permite cierta fortaleza cambiaria y hay una perspectiva  de mejores precios a diferencia de otros países”, indicó Gutiérrez.

La inflación, relativamente controlada y el menor riesgo país por las reformas alcanzadas y las previsiones de mejoras en la estructura económica impulsan al peso, que se ha convertido en una de las monedas más fuertes del mundo.

Gutiérrez prevé que el tipo de cambio oscilará entre los 10.70 y los 10.90 pesos por dólar en las próximas semanas.

Esta situación permitirá a los inversionistas concentrarse en las actividades de mejores perspectivas de la economía, la construcción de infraestructura y el consumo interno.

Adicionalmente México tiene la ventaja de un dólar depreciado frente al euro y al yen, lo que favorece las exportaciones mexicanas a las regiones de Europa y Asia.

Aunque Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones mexicanas, la dependencia se ha reducido a 82%, frente al más de 90% que se vendía hace unos cinco años a esa nación.

Pese a que Banco de México pudiera reducir las tasas de interés en el segundo semestre del año, los expertos coinciden en que el peso mantendrá su fortaleza por lo que no prevén que el tipo de cambio supere los 11.00 pesos al cierre de este año.

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