Inflación pega a cerveza y frituras

Expertos hablan sobre un golpe duro al mercado de alimentos y combustibles por alza en precios; en caso de seguir esta tendencia, se podría presentar una ronda de inflación a nivel mundial.
Pese al descenso en el consumo per cápita, el incremento de  (Foto: )

Las alzas de los precios de los alimentos y los combustibles están afectando a los consumidores y la amenaza de recesión golpearía duro al comercio mundial, desencadenando una preocupante segunda ronda global de sufrimiento inflacionario.

Los síntomas de la presión sobre los precios son fáciles de detectar. En Japón, los compradores están dejando fuera de la lista del supermercado a productos como las papas fritas y la cerveza.

Más estadounidenses están renunciando a lujos, como salir a cenar en restaurantes de carne. En China, el precio de la carne de cerdo subió casi el 60%. Las ventas al por menor en Europa han disminuido.

Las causas también son claras. Los precios del petróleo superaron los 100 dólares el barril el martes. Granos y otros productos básicos están estableciendo récords, impulsados por la demanda de biocombustibles y de economías como la China y la India.

En Estados Unidos el índice de precios al consumidor subió en enero un 4.3% respecto al año anterior, ligeramente por encima de lo que los economistas esperaban. En China, la tasa de inflación al consumidor subió un 7.1% por ciento el mes pasado, la mayor alza en 11 años.

"Con la subida de los precios de los granos, los costos de energía y el mineral de hierro fijado por la brasileña Vale en un 65% más que en el 2007, no parece existir ningún alivio en el horizonte para el pueblo chino en alimentos, gasolina o bienes durables como refrigeradores", dijo Andrew Busch, estratega global de divisas de BMO Capital Markets en Chicago.

La globalización estrecha los lazos de los mercados mundiales.

El fuerte aumento de los precios de la carne de cerdo en China no sólo hacen más costosas las comidas en China, sino que podrían dar lugar a demandas de salarios más altos que a la larga se traducirían en un aumento de los precios de exportación de juguetes, ropa, muebles, electrónicos y otros rubros.

El informe de inflación en Estados Unidos registró un fuerte aumento de los precios en una amplia gama de productos, además de en los habitualmente mencionados alimentos y combustibles, entre ellos prendas de vestir, medicamentos bajo receta y tabaco.

A pesar de las garantías ofrecidas por el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, de que la inflación se enfriará a medida que la economía se desacelera, los inversores en bonos del Gobierno de Estados Unidos apuestan a que persistirá la presión de los precios.

En qué casos la inflación se propagará es difícil de predecir. Pero hay una pregunta fundamental: ¿Hasta cuándo China va a absorber el aumento de los costos y la disminución de los márgenes de beneficio antes de correr el riesgo de perder los consumidores en Estados Unidos, donde vendió 320,000 millones de dólares en bienes el año pasado?

Merrill Weingrod, que aconseja a las empresas que hacen negocios en China, dijo que proveedores chinos están lidiando con un aumento de los costos de materias primas y de mano de obra, y que están comenzando a repasar sus gastos a los importadores de Estados Unidos.

Sin embargo, empresas como Wal-Mart Stores Inc., que tienen el poder de fijar precios, son aún capaces de extraer mercancías de bajo costo procedentes de China.

Pero, minoristas que van desde la cadena de electrónicos Best Buy hasta el propietario de tiendas por departamento Macy's han publicado resultados decepcionantes mientras los consumidores recortan gastos no esenciales.

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