Sofoles, segundas del sector financiero

Las entidades financieras especializadas ya representan el 3% del PIB nacional; algunas Sofoles y Sofomes ya expresaron su deseo de convertirse en bancos especializados o de n
Los montos de las garantías financieras dependerán de las co
Diego Ayala
CIUDAD DE MÉXICO (Excélsior) -

Para finales del 2007 el sector de las entidades financieras especializadas representa ya cerca del 3% del PIB nacional. Incluso, después de los bancos es el segundo participante dentro del sector financiero.

Su capital es cercano a los 38 mil millones de pesos. Si se suman las utilidades generadas acumuladas de las sociedades financieras de objeto limitado (sofoles) y las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes) pertenecientes a la Asociación Mexicana de Entidades Financieras Especializadas (AMFE), y se compara con las utilidades reportadas en su conjunto por las uniones de crédito, arrendadoras, factoraje, casas de bolsa, almacenes generales de depósito y casas de cambio, estas últimas son superadas ligeramente.

No obstante, a pesar de ser ya la segunda fuerza dentro del sector financiero mexicano, a diferencia de la banca, la de las entidades especializadas es un gremio desunido, y la prueba está en que además de la AMFE (asociación que agrupa principalmente a las sofoles reguladas), a mediados de 2006 se formó la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple en México (Asofom), la cual tiene en sus filas básicamente a las recientemente formadas sofomes, no reguladas.

Excélsior entrevistó a los presidentes de ambas asociaciones para conocer su punto de vista sobre la situación que guarda actualmente en México dicho sector.

Para Mario Sandoval, presidente de la AMFE, las recién creadas sofomes han sido un éxito importante tomando en cuenta que a dos años de la creación de dicha figura ya hay más de 350 empresas formadas.

Explica que hay dos tipos de sofomes, las No Reguladas (NR) y las Reguladas. Las segundas pertenecen a grupos financieros y cuentan con la certidumbre en lo referente a su fondeo.

Dentro de las NR hay varias divisiones. Las pertenecientes a grupos industriales o empresariales muy importantes. Estas también tienen la certeza del fondeo. Luego están las sofoles que deciden transformarse en sofomes como el siguiente paso natural. Están las sofomes pertenecientes a grupos empresariales trasnacionales que ven en esta figura una oportunidad de participar en el sector financiero mexicano.

Finalmente están las sofomes creadas por un grupo de inversionistas que decidieron juntar sus recursos para formar una empresa de este tipo. Estas son las de mayor riesgo porque les va a ser muy difícil encontrar fondeo al no conocerse su historial ni la información que manejan.

 

Bancos de nicho

Muchas de las sofomes nuevas, e incluso de las sofoles, han expresado su interés en convertirse en banco especializado; sobre todo ahora que están por publicarse las nuevas reglas que permiten la creación de dicha figura.

Aprobados ya por la Cámara de Diputados, y seguramente en las próximas semanas en la de Senadores, estos nuevos bancos especializados (o de nicho) podrían operar a finales de este año para poder competir, en ciertas áreas no sólo con los bancos tradicionales sino con las mismas sofomes.

Al respecto Sandoval dice que en 2006 la asociación cambió su nombre precisamente para poder contemplar, en un futuro, a la figura de bancos especializados. Estos bancos tendrán la oportunidad de regionalizar la oferta, además de ir a mercados muy específicos, como son vivienda, infraestructura, agronegocios y pymes.

Los bancos especializados requieren montos de capital mucho menores que los exigidos a la banca múltiple, lo cual va a permitir que más personas participen en el sistema financiero.

A decir de Sandoval, por sus procesos y normatividad, las sofoles son casi bancos; la única “gran” diferencia es que no pueden captar directamente del público. “Las sofoles están limitadas a fondearse con recursos de los accionistas, recursos del mercado de deuda y financiamiento de bancos. En cambio una sofome tiene un poco más flexibilidad en este punto”, dice Sandoval.

Al dirigente de la AMFE no le preocupan los tiempos, pues “todavía no están las reglas de los bancos especializados; habría que esperar a que las autoridades las publiquen en el Diario Oficial y a partir de ahí estaremos viendo algo quizá hasta finales de año”.

El entrevistado recordó que la figura de banco especializado ya existía en México antes de la nacionalización bancaria de 1982 y mostró ser muy exitosa. “Habrá que retomarla”.

Las ventajas de los bancos especializados, dice, es que al estar enfocados a diferentes nichos de mercado, conocerán mejor a su mercado, así como sus oportunidades, riesgos y posibilidades reales de hacer negocio.

Cuesta caro el dinero

Mario Sandoval se justifica cuando se le pregunta que por qué las sofoles cobran mayores intereses que los bancos en sus créditos. Al respecto explica que son más caros porque se fondean más caro. “Por eso la figura de banco especializado es el paso natural a seguir, para poder bajar los costos del fondeo”.

Al bajar los costos, dice, serán más competitivos y además podrán generar economías de escala para manejar más volumen. “Eso se logrará cuando el costo del fondeo baje. No puede ser que los bancos se fondeen a un costo 60% menor que nosotros”.

Comenta que las sofoles compensan los altos costos de los créditos con atención personalizada y oportunidad de respuesta. “Además, dentro de los productos que manejamos somos muy competitivos, sobre todo en créditos hipotecarios”.

Según Sandoval, hace apenas 15 años el de las entidades no bancarias era un sector desconocido. Hoy, hablar de financiamiento en México es hablar de las sofoles.

De hecho, el crecimiento más exponencial del sector se da de 1998 a la fecha, donde hay un auge en los segmentos de vivienda, automotriz, y en los últimos cuatro años, empresarial.

Para el presidente de la AMFE, 2008 será muy interesante en cuanto a la consolidación del sector financiero. En el caso de las sofoles, estarán muy activas apoyando a los sectores de agronegocios y pymes, dos sectores muy olvidados por el resto del sector financiero. También algunos bancos especializados se van a enfocar mucho en estos sectores.

Sandoval comenta que durante 2007 el sector creció 30%, y que cada año su contribución  crece con respecto al PIB. “Confiamos que vamos a mantener el ritmo de crecimiento de 2007, donde conseguimos activos por 350 mil millones de pesos”.

Para terminar dice que actualmente el sector ya participa con 3% del PIB. “Eso nos indica que existe una gran oportunidad de seguir creciendo. En México la participación del crédito con respecto del PIB no supera 30%”.

Hace falta atención financiera

Por su parte, Juan Carlos Sierra, presidente de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple en México (Asofom), señala que las entidades no bancarias fueron creadas precisamente por esa falta de atención financiera a la población.

En el caso de los asociados a la Asofom, ya colocaron en el mercado cerca de 500 mdp. Esto representa en términos de acreditados a 30 mil.

Este año la Asofom tiene estimado colocar 2,500 mdp y beneficiar a 150 mil acreditados.

“Tenemos la meta como asociación de que este año logremos ser el organismo más grande que agrupe a las sofomes”.

De hecho, AMFE tiene agrupadas a 62 instituciones y Asofom a 40. En 2008 la segunda piensa llegar a tener 150 socios, todas, sofomes, pues a diferencia de Mario Sandoval, de AMFE, no le interesa afiliar a los bancos especializados.

“No confundamos; los bancos tienen su propia asociación, independientemente de su actividad y de su especialidad. Nosotros no vamos a competir con la Asociación de Bancos de México en la captación de estos nuevos bancos de nicho. Nosotros agrupamos a sofomes nuevas. Si alguna sofome considera como una buena alternativa convertirse en banco de nicho, adelante, no los detendremos”.

Ahora bien, agrega, todavía no están claras las reglas del juego para los bancos de nicho. “No nos queremos anticipar en ese sentido. Qué bueno que viene la figura pero no será de inmediato”.

Además, comenta, la figura de sofom llegó para quedarse en el mercado financiero mexicano en el largo plazo, sobre todo para atender al nicho de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Las entidades financieras especializadas, comenta, no tienen otro objetivo que facilitarles el acceso a los clientes. Participan cubriendo esa falta. “Eso también es bancarizar. Los bancos se han apropiado del término, pero se extiende a todo el sector”.

Juan Carlos Sierra menciona que una vez “bancarizados”, esas personas conocen a la perfección las consecuencias que trae consigo no pagar a tiempo sus créditos. “No hay dinero más caro que el que no se tiene. Esa gente queda muy agradecida si se le ayuda. Eso es lo que nosotros valoramos al momento de decidir si otorgamos un crédito. Lo fundamental de todo esto es que demos oportunidades a las personas para que echen sus proyectos a andar. Es lo que necesita el país”.

El directivo explica que las sofomes no piden como la banca, dos años para poder financiar proyectos, pues confían en las personas. Al igual que las sofoles, se caracterizan por la velocidad de respuesta, por solicitar pocos trámites. “Sólo pedimos cuatro documentos base: identificación oficial, CURP, comprobante de domicilio y si tiene algún comprobante de ingresos, o de lo contrario con declaraciones anuales. Nos cercioramos, sí, de que sea un proyecto viable. Tenemos que ver la fuente de repago, si es viable”.

Al igual que la AMFE, la Asofom confía en la competencia, pues eso dará como resultado mayor competitividad y mayor eficiencia.

“Si una institución financiera tiene muy claro hacia qué nicho de mercado va a atender y cómo lo va a atender, no tiene por qué preocuparse de la competencia, lo importante es que lo atienda bien. Pero si esa institución no atiende a su mercado correctamente, seguramente llegarán otros y lo atenderán. Eso al final de cuentas se llama competencia”.

Sierra ve el futuro del sistema financiero mexicano con optimismo dentro de cinco años. Al respecto dice que a finales del actual sexenio (2012) México contará con un sistema financiero mucho más robusto, competido, con mayor cobertura, con mayores aspiraciones.

El presidente de la Asofom quiere que en este 2008 se terminen de regularizar las sofomes que no lo han hecho, con el fin de profesionalizar más el sector. Así, podrán entonces ya salir al mercado con bursatilizaciones de cartera, para buscar alternativas de fondeo.

Por último, comenta que en los próximos años “se va a acabar el mito de que nosotros tenemos que ser más baratos que los bancos. Eso no tiene por qué ser así”.

Afortunadamente, menciona, con la nueva Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros –la cual también aplica a las entidades especializadas- las sofomes están obligadas a publicar el Costo Anual Total (CAT) de sus productos, para que al final del día sea el propio mercado el que discrimine si son o no más baratos.

“Además, estamos siendo competitivos. La decisión más importante de una persona no es la tasa que se da al momento de contratar un crédito; son las facilidades de acceso; es decir, los requisitos, tasa justa, no tiene que ser la más barata, sino la justa dependiendo del nicho de mercado del que se trate y por supuesto del riesgo que se tenga”.

La cartera vencida del sector logró bajar, al pasar de 3.42% en diciembre de 2006, a 3.37% a noviembre del año pasado. Asimismo, la cobertura de reservas sobre cartera vencida se ubicó en 77%, similar a la del 2007.

Importancia relativa de
los distintos tipos de Sofoles
Porcentaje de participación en los
activos totales del sector
  Hipotecarias
54.4%
Automotrices 29.7%
Empresas 11.9%
Créditos personales
3.3%
Microcréditos 0.7%

Fuente: AMFE

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