La Fed enfrenta disensos

Los presidentes de la Fed de Filadelfia y la de Dallas se opusieron a las propuestas de Bernank las acciones del presidente de la Reserva Federal podrían incrementar la inflación.
WASHINGTON (AP) -

A Ben Bernanke le resulta cada vez más difícil hacer sus actos de malabarismo con la economía estadounidense.

El presidente de la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) ha tomado medidas extraordinarias para evitar que los problemas derivados de las crisis de la vivienda y del crédito generen una recesión. Y sigue haciéndolo, pero al mismo tiempo se expone a que el tónico que usa para mantener a flote la economía produzca otro temido mal: inflación.

Para complicar las cosas, surgieron disensos no habituales entre Bernanke y sus colegas del banco central en torno al alcance de las rebajas en las tasas de interés para reavivar la maltrecha economía.

Dos de sus miembros, Charles Plosser, presidente del Banco de la Reserva Federal de Filadelfia, y Richard Fisher, presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, se opusieron el martes a reducir una tasa de interés clave en tres cuartos de punto. Plantearon en cambio una rebaja menor. Se trató de una fisura en el frente unido que tradicionalmente muestra la Fed. La última vez que dos de sus miembros disintieron con el resto fue en el 2002, cuando Alan Greenspan presidía el organismo.

No se dieron a conocer las razones del disenso de Plosser y Fisher, pero es bien sabido que ambos le dan suma importancia a la lucha contra la inflación.

''Contener la inflación es el objetivo de este barco, y si para lograr ese fin debemos soportar una desaceleración económica, que así sea, a pesar de los contratiempos políticos'' que eso pueda producir, declaró Fisher este mes.

La Fed expresó inquietud esta semana en torno a la inflación, un tema que no había mencionado en su sesión previa, que concluyó el 30 de enero.

''La inflación ha sido alta, y también aumentaron los indicadores que miden las expectativas inflacionarias'', manifestó la Fed. Agregó que ''ha aumentado la incertidumbre en torno al panorama inflacionario''.

El aumento de la inflación, alimentado en buena medida por los altos precios del petróleo, complica la misión de Bernanke de enderezar la economía.

La Fed comenzó a rebajar las tasas de interés en septiembre y continuó haciéndolo con mayor vigor todavía este año. Esas rebajas pueden agravar la inflación en momentos en que los bolsillos de la gente sienten el peso de los altos precios energéticos y de productos alimenticios. La intervención de la Fed, por otro lado, debilitó el dólar, lo que a su vez hace que las importaciones resulten más costosas y podría empujar a las empresas estadounidenses a aumentar aún más los precios de sus productos.

Si la prioridad fuese combatir la inflación, la Fed haría lo contrario y aumentaría las tasas de interés.

Planteadas las cosas como están, cunde el temor de que se produzca una combinación letal de parálisis económica e inflación que no se ve desde hace tres décadas. ''No creo que vayamos en esa dirección. No estamos ni remotamente cerca de la situación que prevaleció en la década de 1970'', declaró Bernanke ante el Congreso en febrero.

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