¿Eres artista? Págale al fisco con obras

El pago de impuestos en especie es una práctica que ha favorecido a más de 700 artistas plásticos; Hacienda se ha convertido en un recaudador de obras artísticas como Tamayos y Toledos.
El Nevado de Toluca, Luis Nishizawa. Colección Pago en Espec
José Manuel Martí­nez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Diego Rivera, Rufino Tamayo y Francisco Toledo son algunos de los más de 700 artistas plásticos que pagaron o pagan impuestos con sus obras desde que se instauró esta modalidad hace más de 50 años.

El pago en especie con obras artísticas, único en el mundo, permite a los creadores ponerse al corriente con ‘Lolita’ a través de contribuir al Patrimonio Nacional, con lo que Hacienda ha recaudado obras a valor presente de 217 millones de pesos.

La idea que tuvo David Alfaro Siqueiros en 1957 y que comentó al entonces subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Hugo Margáin, de recibir obras de artistas que no podían pagar sus impuestos en efectivo, se materializó en 1975, cuando la dependencia gubernamental formalizó el pago en especie.

El artista plástico que quiera adherirse a esta modalidad, tiene que solicitarlo al Servicio de Administración Tributaria (SAT), de ser aceptado deberá realizar su declaración anual de impuestos como toda persona física, pero podrá pagar con una de sus creaciones.

Sin embargo, el proceso no es tan sencillo, la obra que entregue el artista al SAT es valorada por un Comité Técnico, compuesto por reconocidos artistas como Vicente Rojo, José Luis Cuevas  y Manuel Felgueres, que podrán aceptarla o rechazar la pieza, dependiendo de su calidad.

“La colección al principio era obra plástica: pintura, escultura y grabado; el año pasado se incorporó fotografía y, ahora, estamos pensando en incluir al performance”, dijo José Ramón San Cristóbal, director general de Promoción cultural, Obra Pública y Acervo Patrimonial de la SHCP.

Este organismo se encarga del resguardo y difusión de 4,044 obras que tiene la federación, de las cuales, 3,498 son pinturas y gráficos, 468 esculturas, 65 fotografías y 13 tapices.

Sin embargo, unas 1,260 creaciones se encuentran a resguardo de estados y municipios, ya que la recaudación de obras se reparte en una tercera parte a cada nivel de gobierno desde 2002.

“La mejor colección de arte contemporáneo es sin duda la de pago en especie, nuestra Sala de Fundadores tiene cuadros de Tamayo, Rivera, Anguiano, Chávez Morado, Nishizawa”, dijo San Cristóbal al destacar el valor de la Colección acervo patrimonial.

Cada año esta dirección recibe un presupuesto de alrededor de 255 millones de pesos con los que se ha logrado construir una bodega especial con las medidas de seguridad necesarias para proteger el acervo, ya que las obras no son monetizables, es decir no se pueden poner a la venta, sino que forman un patrimonio que se exhibe o que se distribuye para la decoración de secretarías de Estado, embajadas y consulados de México en el mundo.

Las pinturas, gráficos, esculturas y fotografías se exhiben en los siete recintos culturales que tiene la Hacienda en la Ciudad de México, y cada año el Antiguo Palacio del Arzobispado es la sede de la exposición Pago en Especie que incluye las obras que en el año anterior se recaudaron.

Las obras incluso son solicitadas por muesos extranjeros, como es el caso de El Estudio, de Diego Rivera que viajará a Colonia, Alemania, en calidad de préstamo.

Adicionalmente hay exposiciones itinerantes en las principales ciudades del país.

“En alguna forma Hacienda devuelve una parte de lo que cobra de impuestos en esta parte cultural”, destacó San Cristóbal.

 

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